Viernes, 16.11.2018 - 03:12 h
Crecimientos del 4,4% y del 4%, respectivamente

Las tensiones arancelarias amenazan las perspectivas comerciales en 2018 y 2019

Roberto Azevedo, director general de la OMC, advierte del impacto de las últimas represalias diplomáticas sobre el empleo. 

Roberto Acevedo, director general de la OMC este jueves.
Roberto Acevedo, director general de la OMC este jueves. / EFE

El comercio mundial crecerá un 4,4 % en 2018, tres décimas menos que el 4,7 % registrado el año pasado, según anunció este jueves la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la presentación de su informe sobre las perspectivas comerciales. El análisis indica que muy probablemente el crecimiento se moderará el próximo año y se situará en torno al 4 %, por debajo de la media de 4,8 % registrado desde los años noventa, gracias a un incremento de las inversiones y a una mayor expansión fiscal, pero claramente por encima de la media del 3 % del periodo posterior a la crisis que se declaró en 2008.

De acuerdo al análisis de la OMC, el volumen registrado en 2017, el más sólido desde 2011, vino impulsado principalmente por factores cíclicos, en particular por el aumento de las inversiones y de los gastos de consumo. "Es posible que el crecimiento del volumen del comercio de mercancías en 2017 se haya visto inflado por la debilidad del comercio durante los dos años anteriores, que estableció una base de referencia más baja para la expansión actual", admite en este último informe.

Los datos preliminares parecen indicar que el comercio ha empezado 2018 con muy buen pie. El más reciente Indicador de las Perspectivas del Comercio Mundial de la OMC (febrero de 2018) apuntaba a un crecimiento del comercio en el primer trimestre superior a la tendencia, mientras que otros indicadores tales como los pedidos de exportación y el tráfico de contenedores dejan entrever un principio de recuperación. Las condiciones más rigurosas en los mercados de trabajo y los modestos aumentos de la inflación en las grandes economías dejarán menos margen de error a los encargados de la formulación de políticas, pero si no se dan pasos en falso, el comercio seguirá registrando un sólido crecimiento durante los dos próximos años.

Desde su análisis, es probable que en 2018 la tasa de crecimiento del comercio se sitúe en una horquilla del 3,1% al 5,5%, de cumplirse las previsiones actuales para el PIB, precisa la OMC en su informe. Sin embargo si prosigue la escalada de políticas comerciales restrictivas, "se podría registrar una tasa considerablemente más baja", advierte. 

La propia OMC ha reconocido que ha echado las campanas al vuelo con unos pronósticos que, según asegura, pueden verse afectados e ir a la baja por el aumento de las tensiones comerciales, que ya están afectando la confianza del sector privado y sus decisiones de inversión. En concreto, se refiere a los signos de recuperación que muestra la economía mundial, y el comercio en particular, que podrían quedar "anulados" si los gobiernos recurren a políticas comerciales restrictivas.  En caso de deprimirse, las perspectivas comerciales pueden anticipar que el agravamiento de las tensiones geopolíticas reducirá las corrientes comerciales, aunque reconoce que el impacto es "impredecible".

La advertencia llega en un momento en el que Estados Unidos y China se encuentran en la primera etapa de una contienda, que empezó con la decisión de Washington de aumentar los aranceles al aluminio y al acero. Los riesgos se centran en las políticas comerciales y monetarias, y cualquier paso en falso en esa esfera podría socavar el crecimiento económico y la confianza. Por ello, la OMC ha pedido a los países que actúen con "moderación" y que busquen a través del diálogo y "compromisos serios" soluciones a sus desacuerdos, frente a los temores cada vez más generalizados de que una incipiente guerra comercial.

"Lo último que necesita la economía mundial es un ciclo de represalias. La mejor manera de abordar los acuciantes problemas comerciales que enfrentan los miembros de la OMC es mediante una acción colectiva", declaró su director general, el brasileño Roberto Azevêdo, por lo que ha pedido a los países que actúen con "moderación" y que busquen a través de diálogo y "compromisos serios" soluciones a sus desacuerdos.

La organización, que administra el enorme compendio de reglas que regulan el comercio entre sus 164 Estados miembros, considera que un proceso de medidas y contramedidas podría llevar a una escalada incontrolable. "Dados los cambios tecnológicos, los conflictos podrían adoptar cada vez más la forma de ataques cibernéticos, lo que podría repercutir en el comercio de servicios tanto o más que en el de mercancías", se explica.

Comienza la guerra comercial 

Desde una perspectiva política, la guerra comercial ha comenzado. Tras la contienda que en este ámbito están protagonizando Estados Unidos y China, el director de la OMC considera que, aunque técnicamente no estamos allí, "políticamente debemos estar viendo su inicio (de la guerra comercial) y eso es exactamente lo que he pedido a los miembros (de la OMC) que intenten evitar".

Otro riesgo importante para la OMC es que se produzca una subida imprevista de la inflación en uno o varios países, lo que podría llevar a las autoridades monetarias a aumentar los tipos de interés precipitadamente y causaría una desaceleración del crecimiento económico, con consecuencias negativas para el comercio. La Reserva Federal de los Estados Unidos ya está elevando los tipos de interés a niveles más próximos a los históricos, en tanto que el Banco Central Europeo avanza hacia la eliminación gradual de sus  medidas de estímulo. Al haber menos margen de maniobra, podría manifestarse cierta volatilidad financiera.

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