Financiación

Todas las opciones para comprar una casa sin pedir una hipoteca al banco

Los préstamos hipotecarios no siempre son accesibles o la mejor opción para adquirir una vivienda por los costes que conlleva. El mercado español ofrece otras alternativas.

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Todas las opciones para comprar una casa sin pedir una hipoteca al banco
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La hipoteca es la forma más habitual para financiar la adquisición de una vivienda en España. Según datos de agosto del INE, en el mes de agosto se registraron 31.394 compraventas de vivienda y el número de hipotecas sobre viviendas inscritas en los registros de la propiedad supera la mitad de ese dato, 19.825 en el mismo mes. La situación actual de bajos tipos y el Euríbor en negativos favorece esta tendencia. Sin embargo, no siempre es posible acceder, por las condiciones que establecen los bancos, o es la opción más adecuada, por los costes que puede llevar asociado. Para esos casos, hay alternativas a esta financiación. 

Alquiler con opción a compra

Una de las alternativas a la hipoteca es el alquiler con opción a compra. Quienes no pueden adquirir una vivienda optan por el alquiler hasta ahorrar el dinero suficiente. Sin embargo, este puede ser un paso intermedio si se firma un alquiler con opción a compra. Se trata de una opción recurrente para adquirir una vivienda en propiedad hasta que se consigue el el capital necesario.

El inquilino paga una renta de arrendamiento mensual, como en un alquiler habitual, pero pasado un tiempo, que se fija previamente entre arrendador y arrendatario, el inquilino tiene derecho a comprar la vivienda. Esta opción permite al inquilino ahorrar dinero e ir avanzando el pago de la compra porque se descontará del precio fijado en el contrato el total de las mensualidades pagadas o parte de ellas durante el contrato del alquiler.

Pago aplazado

De manera general se precisa de financiación para pagar la compra de una vivienda, pero más allá de los bancos, el comprador también puede recurrir al propio vendedor como prestatario. En concreto, existe la posibilidad del pago aplazado con condición resolutoria, un contrato privado en el que las partes acuerdan esta forma de pago mediante la cual el vendedor financia al comprador. No obstante, la compraventa no se formaliza si el comprador no cumple las condiciones pactadas. En ese caso, la propiedad del inmueble será de nuevo del vendedor, aunque al comprador se le devolverá las cantidades pagadas hasta el momento, menos una penalización.

En caso de que el vendedor quiera asegurarse la operación, existe la posibilidad de pago aplazado en la que el vendedor mantiene la propiedad hasta que se completa el pago por parte del comprador. En este caso se incluye en el contrato un pacto de dominio.

Financiación familiar

La financiación también puede venir de un familiar o una persona cercana, quien decide adelantar el dinero del comprador para evitar los intereses de otros préstamos. Esta opción es posible, pero es importante analizar su tratamiento fiscal, sobre todo si el importe no se va a devolver. En ese caso se trataría de una donación y habría que pagar los impuestos correspondientes. No obstante, los familiares también pueden exigir ese dinero de vuelta y se produciría un préstamo entre familiares. En ese caso, se debe formalizar el acuerdo a través de un contrato para fijar las condiciones.

'Crowdfunding' inmobiliario 

Por otra parte, la adquisición de la vivienda no siempre se realiza para vivir en ella, sino como inversión. En ese caso, el crowdfunding inmobiliario, una de las herramientas alternativas más nuevas, también permite financiar una vivienda. Se trata de una plataforma a través de la cual varios inversores adquieren de manera conjunta uno o varios inmuebles. De esta forma, el comprador no necesita realizar un gran desembolso de dinero ya que es una inversión conjunta y, además, podrá obtener una rentabilidad en caso de que se decida alquilar la vivienda.

Hipoteca puente

Por último, muchos compradores buscan evitar la hipoteca porque ya cuentan con una, es decir, el comprador está a la espera de vender su antigua vivienda pero no quiere mantener dos préstamos a la vez. Para evitar la nueva hipoteca en esa situación, puede recurrir a la hipoteca puente. Financia los gastos de entrada de una nueva casa y unifica los préstamos de las dos viviendas en uno durante un periodo de 6 meses a 5 años. De esta manera, cuando se venda la casa antigua su hipoteca queda cancelada y se formaliza un nuevo préstamo con la nueva propiedad.

Con esta opción no se evita la hipoteca, ni los costes que ello conlleva, por lo que es importante analizar las condiciones y, sobre todo, tener en cuenta que se trata de una solución temporal hasta que se formaliza la venta del inmueble antiguo. 

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