Jueves, 19.09.2019 - 16:45 h
El 28 de abril cobra fuerza

Moncloa habla de dulce derrota con los PGE: "La foto de PP y ERC es lo mejor"

Los ministerios llevan varios días pensando en la fecha de las elecciones. Los puentes con los independentistas estaban rotos desde la semana pasada.

Moncloa habla de dulce derrota con los PGE: "La foto de PP y ERC es lo mejor"
Moncloa habla de dulce derrota con los PGE: "La foto de PP y ERC es lo mejor" / EFE

Los Presupuestos de Sánchez han naufragado y ahora en el Gobierno no se habla de otra cosa que cuándo será el adelanto electoral. La fecha está guardada bajo llave por el presidente y su entorno más cercano de colaboradores, pero este miércoles en el Congreso cobra fuerza el día 28 de abril como el domingo elegido. El viernes Sánchez anunciará su decisión, según fuentes de Moncloa. En el Ejecutivo y en el PSOE ya están preparando el argumentario con el que enfrentarse a esa cita anticipada con las urnas. Será el momento de sacar "la foto". Se refieren al hecho de que PP y Cs hayan votado junto a los independentistas para tumbar esas cuentas públicos. Los socialistas quieren sacar provecho a esa imagen que no se terminaban de creer hasta hace unos días.

"La foto de PP y ERC votando juntos es lo mejor que nos podía pasar". Así se expresaban fuentes gubernamentales en un día en el que el Gobierno de Pedro Sánchez enfila la casilla de comicios. Los socialistas no terminan de entender por qué los independentistas catalanes han tumbado unos PGE que eran positivos para su comunidad pero, una vez consumado el fiasco, se disponen a aprovechar una situación que ya ha venido deslizando la ministra Montero en su defensa de las cuentas públicas. Con esto, además, el sanchismo se quita de enmedio esa acusación de plegarse a los secesionistas por continuar en La Moncloa a cualquier precio.

En el Gobierno y en Moncloa se habla, en definitiva, de una dulce derrota. No deseaban que los PGE se tumbaran a la primera de cambio pero, en vista de la situación, esa votación servirá para encarar con mayores garantías la previsible campaña que se avecina. Efectivamente, los puentes con los independentistas llevaban rotos desde la semana pasada, cuando la vicepresidenta anunció que daban por finiquitadas las negociaciones. "Cuando no hay voluntad de ceder en una línea roja como el referéndum no podemos hacer nada", comentaba este mismo miércoles un cargo ministerial.

En las filas socialistas no terminan de entender por qué ERC se ha empeñado en decir 'no es no' a las cuentas públicas. Sobre todo porque las elecciones suponen una bomba de relojería para los intereses de los independentistas. Desde las filas del PSOE advertían minutos antes de la votación presupuestaria que un Gobierno de centro-derecha podría perjudicar claramente a los secesionistas, que estos días encaran el juicio del procés con nueve encausados en prisión. "Con PP, Cs y Vox se viene un nuevo 155, no entendemos el porqué de esa cerrazón", explican fuentes del grupo parlamentario socialista.

En cualquier caso los PGE ya no verán la luz. Pero en las filas del Gobierno destacan que el debate en el Congreso también ha servido para descubrir a María Jesús Montero como una oradora al alza. Y para comenzar a desplegar la estrategia ya mencionada: "¿Cómo van a explicar a sus votantes que dicen no a estos PGE que incrementan el gasto social?", se preguntan. "Allá cada uno a partir de ahora", comentan en el Ejecutivo.

El Gobierno y el PSOE ya han activado el modo electoral, tal y como demuestra que Pedro Sánchez vaya a partir este fin de semana en dos actos de partido. Tiene previstos dos desplazamientos a Sevilla y Mérida, dos territorios históricos para los socialistas y donde pronunciará sus primeras palabras tras fracasar con los Presupuestos.

Los PGE que han naufragado, en definitiva, serán el esqueleto del programa electoral del PSOE. A ellos hay que sumar la "Agenda del cambio", el proyecto estrella de Sánchez en materia económica que contiene decenas de reformas que los socialistas consideran necesarias para aplicar en el país en los próximos años. 

A partir de este momento la única incógnita que queda por despejar en el Gobierno y en el PSOE es cuál es el 'día D'. Se espera una comparecencia de Pedro Sánchez pero nadie ofrece pistas sobre cuándo será. Lo que sí se conoce es que Moncloa ha sondeado a diferentes baronías para encajar esa cita con las urnas: nadie quiere un 'súperdomingo' en mayo, de forma que todas las miradas se dirigen hacia el 28-A.

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