Ahorro para la jubilación

Plan de pensiones individual vs plan de empresas: ¿con cuál se ahorra más?

El gran tejido de pequeñas y medianas empresas en España dificulta todavía el acceso a los planes de pensiones de empleo.

Los planes de pensiones son los productos más populares de ahorro para la jubilación.
Los planes de pensiones son los productos más populares de ahorro para la jubilación.
©[dragana991 de Getty Images] a través de Canva.com.

Si queremos conseguir una renta o capital para nuestra jubilación existen muchas formas y productos financieros en los que apoyarse, pero de todos ellos el más conocido es el plan de pensiones. A partir de una serie de aportaciones, periódicas o extraordinarias, conseguimos un dinero extra que complementa nuestro retiro laboral a cambio de ciertas ventajas fiscales en el momento de realizar las aportaciones al reducirlas de nuestros ingresos de trabajo o actividades profesionales en la declaración de la Renta

Existen ciertas diferencias entre los planes de pensiones individuales y los planes de pensiones de empleo o de empresa. Los primeros, como su propio nombre indica, son aquellos en los que nosotros mismos realizamos las aportaciones a partir de nuestros ingresos. 

Esto conlleva que los planes de pensiones individuales sean más fáciles de entender, ya que somos nosotros los que elegimos los productos en los que invertir, las deducciones son directas a lo aportado y, en el momento de cobro, es el propio titular del plan de pensiones el que decide cómo cobrarlo.

Planes de pensiones: diferencias, ventajas y hándicaps

Los planes pensiones de empleo, a veces conocidos como laborales, son aquellos fomentados por una empresa, pero también otras formas de organización, como las administraciones públicas en beneficio del trabajador.

En esta caso, las aportaciones las hace principalmente la empresa para el trabajador como una forma añadida a su retribución, aunque también la puede complementar el trabajador con aportaciones voluntarias.

Esto ya marca una diferencia importante con un plan de pensiones individual, ya que por esta aportación regular que hace la compañía, generalmente en cada nómina, se consiguen rentas o capitales superiores. Sin embargo, muchos de los planes de pensiones individuales se “abandonan” en los primeros años después de su constitución sin realizar más aportaciones y, con ello, muchas veces no se consigue el dinero suficiente para complementar la pensión.

Esta no es la única ventaja de los planes de pensiones de empleo, al manejar cantidades importantes se suelen conseguir también menores comisiones. Aunque tradicionalmente han tenido el mismo tratamiento fiscal que uno individual, a partir de la declaración de la Renta del 2021 (que haremos el próximo año) serán superiores.

El mayor hándicap con el que se encuentran está en la vinculación que tienen con la empresa. Según la normativa de planes de pensiones, los derechos consolidados de este tipo de planes no podrán movilizarse, con carácter general, a otros planes de pensiones ni productos análogos. Solo en caso de extinción de la relación laboral, y siempre que lo recoja en las especificaciones del plan, se podrá realizar la movilización de derechos a otros productos. Este es un riesgo importante que debe tener en cuenta el trabajador si realiza aportaciones añadidas.

Novedades fiscales a partir de 2021

De momento, son productos con poca penetración en España y que se suelen vincular a grandes empresas, por lo que trabajadores de pymes o autónomos no tienen acceso a ellos.

Para intentar buscar una solución a este punto se han introducido cambios en los Presupuestos Generales del Estado de 2021 que los fomenten, mientras que los planes de pensiones individuales perderán incentivos.

Así, se ha reducido a un máximo de 2.000 euros anuales el límite conjunto de reducciones por un mismo contribuyente para todas las aportaciones a los sistemas de previsión social (planes de pensiones individuales, PPAs, planes de pensiones de empleo, planes de previsión social empresarial y mutualidades de previsión social). No obstante, este nuevo límite de 2.000 euros podrá incrementarse en hasta 8.000 euros adicionales (hasta 10.000 euros en total) por contribuciones del empleador a favor del empleado, siempre que no exceda del 30% de los rendimientos netos del trabajo.

Con ello, los planes de pensiones de empresa son ahora fiscalmente más atractivos, pero el hándicap principal sigue estando en el bajo acceso que tiene la población en general a este producto.

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