Préstamos: la banca asume en el fútbol el riesgo que le niega a las pymes

La banca acaba de prestar 155 millones al Futbol Club Barcelona, como hizo con el Real Madrid el año pasado. Mientras, el crédito a las pequeñas y medianas empresas cae un 27% hasta mayo y no hay visos de recuperación.

El grifo de la banca sólo se abre de vez en cuando, con todas las precauciones del mundo. Por ejemplo, estos días tres pesos pesados de la economía española como La Caixa, ACS y el fondo de capital riesgo CVCse las ven y se las desean para sacar adelante la financiación de la OPA sobre el 100% de Abertis. Una prueba fehaciente de que los bancos, de momento, no dan su brazo a torcer y quieren financiar el menor porcentaje posible de las operaciones corporativas, con las mayores garantías posibles.

Si los grandes conglomerados empresariales sufren para financiar sus aventuras empresariales, la situación de las empresas pequeñas y medianas es simplemente dramática. Sólo que en este caso los préstamos son necesarios para garantizar la viabilidad de las compañías. Hasta mayo, el crédito a las pymes ha caído un 27% respecto al mismo período del año pasado. Continúa por tanto la larga agonía de estas empresas, que soportan alrededor del 60% del producto interior bruto (PIB) español.

Otro sector en crisis como el del balompié, pasto de las suspensiones de pagos y víctima de una gestión poco acorde con la realidad que le ha generado una deuda de 3.526 millones de euros al cierre de la temporada 2008-2009, está teniendo mejor suerte. No es, ni mucho menos, que la barra de liquidez esté abierta, pero cuando de los grandes clubes de fútbol se trata los bancos y cajas españoles bajan el pistón de sus exigencias.

Y no es que las expectativas sean precisamente halagüeñas, incluso para las torres más altas del planeta fútbol. Según un informe de A.T.Kearney, la primera división española, la Premier League inglesa o la Serie A italiana podrían estar arruinadas en dos años. El informe es devastador: la mayor parte de las ligas europeas no son sostenibles en términos económicos.

Hace sólo unos días, el FC Barcelona recibió un préstamo de 155 millones de euros de una decena de entidades financieras, a un plazo de cinco años. La Caixa y Santander han aportado la mitad y el resto se lo reparten Caja Madrid, BBVA, Banesto, Banco Popular, Banco Sabadell, Caixa Catalunya, CAM y Cajamar.

En este grupo están algunas de las entidades más expuestas al pinchazo del boom inmobiliario, que han conseguido que un tercio de los préstamos morosos que sufre el sistema financiero español provengan de los impagos de los promotores inmobiliarios. Y, lo que es peor, el agujero del ladrillo sigue creciendo: 30.500 millones hasta marzo, un 20% más que un año antes.

De vuelta al Barsa, el club garantiza el préstamo con los ingresos de los abonos de los dos últimos años. Un argumento sólido para el club con más socios del país. Pero la situación financiera dista mucho de lo ideal. De hecho, parte del préstamo servirá para pagar los salarios que algunos empleados del club no habían visto satisfechos a 30 de junio, como ha reconocido el propio vicepresidente económico del club, Javier Faus.

El precedente del Real Madrid

El préstamo al último vencedor del campeonato de Liga reedita el que ya recibió el año pasado su gran rival deportivo, el Real Madrid, para hacer frente a los multimillonarios fichajes de Cristiano Ronaldo y Kaka, por los que el club que preside Florentino Pérez –el presidente de ACS espera ahora el sí de los bancos a la OPA de Abertis- desembolsó 94 y 65 millones de euros, respectivamente.El préstamo fue compartido por Banco Santander y Caja Madrid.

El entonces presidente de esta última –la caja había sido cazada un año antes en la suspensión de pagos de la inmobiliaria Martinsa Fadesa, por entonces la mayor de la historia empresarial española-, Miguel Blesa, tuvo que hacer frente a las críticas asegurando que “nosotros le concedemos crédito a todo aquel que nos lo pide y nos da garantías de que nos lo va a devolver. Nos lo pida el Real Madrid o el Madrid Real. Como si lo pide el Barcelona". La caja madrileña, que efectivamente ha participado ahora en el préstamo sindicado al Barsa, desembolsó 76,6 millones y Santander una cantidad muy similar.

Otras entidades, como Bancaja, han asumido grandes riesgos en el Valencia CF, una entidad en una delicadísima situación financiera. La caja, que se está integrando con Caja Madrid y otras entidades más pequeñas en una de las denominadas fusiones frías, prestó en agosto del año pasado 74 millones al club valenciano, avalados por la Generalitat, para permitir al club cerrar una ampliación de capital de 92 millones necesaria para garantizar la viabilidad de la institución.

Mucho se juega Bancaja, a quién el Valencia debe alrededor de 250 millones de euros. La situación es tan dramática que, en marzo del año pasado, Bancaja retiró las competencias al presidente del club y puso al frente a un director general de confianza para fiscalizar la vida económica del club.

Una de las cajas más saneadas, BBK, se ha involucrado en la financiación del nuevo estadio de San Mamés, en Bilbao. El proyecto, del que se acaba de poner la primera piedra, ha levantado un fuerte debate en el País Vasco sobre la convencía de afrontar una inversión con un coste neto de unos 175 millones en plena crisis económica. La caja, que acaba de adquirir Caja Sur, aportará 55 millones a la construcción de nuevo campo del Athletic, la misma cantidad que el Gobierno vasco y la Diputación de Bilbao.

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