Jueves, 21.03.2019 - 16:00 h
Los Presupuestos llegan el lunes al Congreso

Órdago de Sánchez a ERC y PDeCAT con el mayor gasto en Cataluña desde la crisis

El Gobierno busca el sí de los independentistas con unas cuentas públicas que prevén situar la inversión en la autonomía de acuerdo con su PIB (18%).

Isabel Celaá, María Jesús Montero y Nadia Calviño durante el Consejo de Ministros
Órdago de Sánchez a ERC y PDeCAT con el mayor gasto en Cataluña desde la crisis / EFE

Unos Presupuestos Generales del Estado con guiños sociales y poniendo el acento a incrementar el gasto en algunas autonomías, especialmente en Cataluña. Esta es la carta de presentación de las cuentas públicas de 2019 que este viernes han sido aprobadas en el Consejo de Ministros y que llegarán al Congreso el próximo lunes. Con estos PGE, el Gobierno de Pedro Sánchez busca tener un gesto de especial relevancia económica con las formaciones a las que necesita para aprobarlos: ERC y PDeCAT. 

El Ejecutivo de Sánchez realizará así el mayor esfuerzo inversor en Cataluña desde la crisis. Los socialistas pretenden con este gesto sacar adelante su proyecto de ley más importante que podrá garantizar al presidente un final de legislatura apacible. Si el mismo es convalidado se daría cumplimiento, por tanto, a la disposición adicional tercera del Estatut, una norma que establece que "la inversión del Estado en Cataluña en infraestructuras (...) se equiparará a la participación relativa del Producto Interior Bruto (PIB) de Cataluña con relación al Producto Interior Bruto del Estado para un periodo de siete años".

Con las cifras en la mano, el Estado propone en sus cuentas públicas situar la inversión en Cataluña en un 18%, frente al 13,3% (1.349,59 millones) que el Gobierno de Rajoy destinó a la autonomía en los PGE de 2018. El Ejecutivo de Sánchez tiene el objetivo, efectivamente, de poner contra la espada y la pared a las formaciones independentistas que hasta ahora han vinculado la aprobación de los Presupuestos a buscar una solución al proceso soberanista. Este mismo viernes Carles Puigdemont, cuyo partido se encuentra roto en dos sectores, pedía desde Bruselas a Moncloa que los anuncios se materializaran en realidades. ¿Qué argumentos tendrán ahora para decir 'no' a esta inversión?, se preguntan en Moncloa.

"Los Presupuestos contemplan partidas suficientemente atractivas para Cataluña", ha asegurado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, remarcando que las fuerzas independentistas tendrán que retratarse a partir que este momento. "No es una contrapartida" con los independentistas, ha insistido la andaluza, remarcando que "los Presupuestos son buenos para Cataluña" y que, bajo su punto de vista, "aquellos que defienden a Cataluña deberían aprobarlos". La ministra del ramo se ha mostrado "optimista" respecto a las negociaciones que se abrirán a partir de este lunes.

Según ha explicado la portavoz, Isabel Celaá, se trata de unos Presupuestos "sociales", basados en el "equilibrio, la convivencia y la unión", que buscan "rescatar derechos maltratados" por el anterior del Gobierno a la vez que "amparan y defienden el diseño territorial que defiende la Constitución". "Ni división ni centralismo", ha señalado la dirigente socialista en referencia al modelo territorial antes de subrayar que darán su "apoyo a comunidades autónomas y refuerzo".

Los "Presupuestos para un país mejor", como los ha bautizado el Gobierno, han sido elaborados en base al objetivo de déficit que dejó el Ejecutivo del PP y que se sitúa en el 1,3%. Según ha explicado la ministra de Economía, Nadia Calviño, son unas cuentas ambiciosas basadas en "un crecimiento sólido" por encima de los países de nuestro entorno. Un cuadro macro, en definitiva, que ha tenido en cuenta que la inflación seguirá contenida, que continuará aumentando la demanda interna (frente a un peor comportamiento de la externa) y que el paro se situará en el 14% a finales de año.

Para alcanzar ese objetivo de déficit el Gobierno ha aprobado una profunda reforma fiscal en la que se encuentran contempladas todas las subidas de impuestos que el Ejecutivo de Sánchez pactó con Unidos Podemos: Sociedades, diésel, tasa tecnológica, IRPF a las rentas más altas (a partir de 130.000 euros)... Todas ellas afectarán a las grandes empresas y a quienes más tienen, ha querido dejar claro el Gobierno. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha hablado de unos Presupuestos "redistributivos" y que avanzan hacia una convergencia con el resto de países comunitarios.

Asimismo, el Gobierno incluye en los Presupuestos las medidas sociales ya avanzadas como la eliminación de la tasa rosa, el aumento de las becas, la bajada de las tasas universitarias, un plan de choque de empleo joven... En concreto, el 57,3% del gasto de las cuentas públicas de Sánchez irán destinadas a políticas sociales.

El Gobierno también incrementa el gasto en pensiones, al revalorizar las mismas de acuerdo con el IPC y al subir un 1,6% y un 3% las mínimas y no contributivas, unas medidas que beneficiarán a en torno 11 millones de pensionistas. También se elevan los permisos por paternidad hasta ocho semanas y se elimina el IRPF por estas bajas. Becas, dependencia ("nunca antes se destino tanto dinero a dependencia", ha afirmado Montero) o lucha contra la violencia de género son otras partidas que tendrán una dotación especial en las cuentas públicas de 2019.

Respecto a poner límites al precio de los alquileres, que era uno de los puntos de fricción con Unidos Podemos, el Gobierno tiene previsto aprobar en los próximos días un decreto ley en el que se contemple esta medida. La ministra Calviño ha admitido la preocupación del Ejecutivo por la problemática relacionada con el mercado de la vivienda.

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