Rajoy dice que lo que antes eran errores del pp ahora son aciertos del consejo europeo


El presidente del PP, Mariano Rajoy, recriminó este miércoles al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que "lo que antes eran errores del PP ahora son aciertos del Consejo Europeo"
Rajoy reiteró varias veces ese planteamiento en su intervención durante la comparecencia de Zapatero en el Congreso de los Diputados para informar del Consejo Europeo de los pasados días 24 y 25. Despachando con una frase los temas de Libia y Japón, también tratados en dicho encuentro y abordados por Zapatero, se centró en la economía y el Pacto por el Euro.
En este sentido, el líder del PP describió la entrada de España en la moneda única como el "reto" y el "éxito" de su partido y por eso afirmó que nada que contribuya a la estabilidad del euro le es ajeno y apoyó todas las decisiones adoptadas a tal fin por el Consejo Europeo. Dicho lo cual, pasó a criticar la gestión económica del presidente del Gobierno.
Rajoy dijo que España sigue siendo un "motivo de inquietud" en la UE y nadie le "quita el ojo", por la deuda, el paro y la falta de crecimiento; lastres que atribuyó a que el Ejecutivo ha hecho "exactamente lo contrario" de lo que le reclamaban el PP, la UE "y el sentido común", y que, a juicio de los populares, podía haber "evitado tanto sufrimiento".
Siguiendo esa línea argumental, Rajoy recordó la reunión que tuvo con Zapatero en Moncloa el 5 de mayo de 2010, el último momento en que el presidente rechazó tales propuestas, "con abundantes descalificaciones y alguna petulancia". Luego, señaló, Zapatero ha experimentado "la mayor reconversión política y personal que ha conocido la democracia española".
Rajoy continuó lamentando que dicha rectificación no se produjera antes, y recriminó a su interlocutor que el que la crisis afecte a España en "un grado mayor" de lo que le correspondría no es "una calamidad sobrevenida, ni siquiera mala suerte", sino producto de una "mala gestión palmaria y obstinada".
Como temas concretos, criticó la reforma laboral, un objetivo de austeridad vinculado al PIB nominal, que no se blinda ni se hace extensible a las comunidades autónomas, y la reforma del sistema financiero, que en su opinión sólo supone una "nacionalización encubierta" de entidades que, además, va restringir aún más el crédito.

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