La asociación de inspectores pide que se haga por concurso

Revuelta en Hacienda por la selección a dedo de los inspectores de empresas VIP

El colectivo de inspectores se rebela contra la discrecionalidad en la selección del grupo de élite que lleva la inspección de las grandes empresas y cuestiona las facilidades de acceso para exdirectivos de la Agencia.

Inspectores de Hacienda reclama que la selección de 'inspectores VIP' se haga por concurso
Reclaman que la selección de inspectores de élite se haga por concurso
EFE

En las próximas semanas la Agencia Tributaria promocionará a una docena de sus más experimentados inspectores de Hacienda a la condición de jefes de Equipos Nacionales de Inspección (ENI) en la delegaciones de Grandes Contribuyentes de Madrid, Barcelona y Sevilla. Hablamos de la posición más alta (y mejor retribuida) que se puede alcanzar en el escalafón técnico del Departamento de Inspección de la Agencia Tributaria y de una de las más críticas y expuestas, ya que se encarga de dirigir la fiscalización del adecuado cumplimiento de sus obligaciones fiscales por parte de los grandes grupos empresariales, las sociedades con un mayor volumen de facturación y las grandes fortunas, es decir, de los principales contribuyentes del país. El proceso ha desencadenado una fuerte contestación entre el colectivo de los inspectores de Hacienda por la decisión de la Agencia Tributaria de resolver la cobertura de los puestos por vía de libre designación y por la aplicación de un método de selección que tachan de discrecional y poco transparente.

Las aguas ya bajaban revueltas desde que en el año 2018 el equipo del actual director de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, decidiera modificar el tradicional sistema de asignación de estos puestos por la vía del concurso por un sistema de libre designación en función de determinados criterios de experiencia y capacidad con el objetivo declarado de "garantizar que se respetan los principios de igualdad, mérito y capacidad" y cuidar "la idoneidad para el desempeño del puesto" de los candidatos, según se aseguraba entonces desde la Agencia Tributaria.

"Se dijo que lo de la libre designación se implantaba para garantizar el acceso a esos puestos de los profesionales más idóneos y para impedir que profesionales con antigüedad pero sin una competencia profesional acreditada pudieran acabar como ENI", señala uno de los inspectores consultados. La asociación de Inspectores de Hacienda del Estado, que agrupa al 90% del colectivo, asumió entonces el nuevo modelo desde una aceptación crítica, dejando claro que preferían la cobertura de esos puestos por concurso pero valorando que la Agencia Tributaria estableciera un protocolo de valoración de los méritos de los candidatos para 'objetivar' en todo lo posible el proceso de selección.

Dos años y medio después del primer proceso de selección resuelto bajo ese protocolo la percepción de la asociación de inspectores ha variado. "Al final la selección de un inspector u otro se decide por una valoración de conocimientos, experiencias y otros méritos poco transparente y que no permite contrastar si realmente se han respetado los principios de mérito y capacidad. Deja un margen de discrecionalidad importante", lamenta Ransés Pérez Boga, presidente de Inspectores de Hacienda del Estado.

Indignación con el nuevo protocolo de valoración

Pero lo que ha prendido la mecha entre los inspectores de Hacienda de forma definitiva ha sido la modificación unilateral por parte de la Agencia Tributaria del protocolo que marca los requisitos de obligado cumplimiento para poder acceder a la condición de jefe ENI. La Agencia ha decidido reducir de 24 a 18 los años de experiencia exigibles para poder capitanear uno de los equipos que se encarga de la fiscalización de los grandes grupos empresariales, ha derogado la obligación de haber estado integrado al menos dos de los últimos seis años en un equipo de Inspección siempre que se acrediten diez años de experiencia y, lo que ha provocado mayor indignación, ha abierto la puerta a que cargos de libre designación que hayan cesado en sus puestos puedan ser designados de forma directa como jefes ENI sin necesidad de pasar por el procedimiento ordinario de selección.

Fuentes no oficiales del colectivo de los inspectores de Hacienda interpretan esta maniobra como una suerte de 'puerta giratoria' para permitir que inspectores que han desempeñado cargos de cierta responsabilidad bajo una determinada administración tengan la oportunidd de recolocarse en un puesto de nivel ante un posible cese en su cargo. Desde la Agencia Tributaria se rechaza de plano esta lectura y se defiende que se trata de una medida garantista. "Allí donde hasta ahora esas personas podían ocupar plaza mediante un nombramiento provisional, ahora tienen que pasar por la comisión de valoración, que si hay plazas disponibles y si las personas cumplen los requisitos generales a exigir  pueden conceder la plaza".

"Se ha rebajado el listón de exigencia para acceder a unos puestos que requieren de una experiencia y unos conocimientos muy contrastados y eso no es una buena noticia", advierte Ransés Pérez Boga. Fuentes de la Agencia Tributaria argumentan que si se ha hecho eso es para abrir el abanico de potenciales candidatos "teniendo en cuenta que en los últimos años era más difícil la cobertura de las plazas que iban surgiendo". José María Peláez, expresidente de la Asociación de Inspectores de Hacienda y con más de tres décadas de experiencia profesional a sus espaldas rechaza ese argumento. "El nuevo protocolo deja fuera de la posibilidad de ser jefes ENI 'de facto' a los inspectores más veteranos al establecer que la Comisión de Valoración deberá tener en cuenta los años que restan para la jubilación forzosa para garantizar que se ultiman los expedientes de inspección que se inicien tras el nombramiento. Teniendo en cuenta que una investigación de este nivel se dilata durante dos años y medio, tres años...".

Contra la libre designación

La indignación del colectivo de los inspectores de Hacienda es antigua y viene del cada vez mayor número de puestos que se resuelve por libre designación, es decir, en función de criterios puros de confianza, en la Agencia Tributaria. Las cifras que maneja la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado aseguran que alrededor del 50% de los puestos de la Agencia se ocupan ya por libre designación, sin una evaluación explícita de méritos, experiencia y capacidades. "El Estatuto del Empleado Público reserva la libre designación para los puestos denominados de confianza y establece el concurso como el mecanismo ordinario de cobertura de puestos de naturaleza técnica. No creemos que sea bueno que la designación o el cese de los inspectores que tienen que fiscalizar las obligaciones tributarias de los grandes grupos empresariales o de las grandes fortunas del país sea una decisión discrecional", señala el presidente de la asociación de inspectores.

"Esos puestos son de carácter exclusivamente técnico y deberían ser desempeñados por personas con amplia experiencia y conocimientos, y, además, suponen, el último escalón al que pueden aspirar los inspectores con más méritos en su carrera profesional", argumenta José María Peláez, recordando que la figura de los jefes ENI se creó en 2018 para habilitar un escalón extra en la carrera profesional de los inspectores de Hacienda. "La Agencia Tributaria ha decidido no sólo que estos puestos se cubran por el sistema de libre designación, sino que, además, los ocupen de forma automática los altos cargos que cesen en otros puestos de libre designación o en situación de servicios especiales, sin ningún tipo de publicidad ni de convocatoria".

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