Lunes, 23.09.2019 - 01:28 h
Datos de cierre de 2018

Sánchez encuentra alivio en el empleo: la afiliación vuelve a superar los 19 millones

El número de ocupados regresa a niveles de 2007 con el segundo mejor incremento del último lustro y con el paro en la cifra más baja desde 2008.

En Moncloa respiran aliviados. El cierre del año 2018 para el mercado laboral español ha arrojado dos cifras que dejan al país en niveles similares a los que había antes de comenzar la pasada crisis y alejan las sombras sobre una ralentización brusca de la marcha económica. Por un lado, la afiliación media a la Seguridad Social cerró 2018 con un dato histórico de 19.024.165 ocupados, una cota que solo se superó en el año 2007, y registró un aumento de 563.965 inscritos respecto al año anterior, el segundo mejor dato del último lustro (fue mejor en 2017) y el cuarto mejor de todo el milenio (incluyendo todo el anterior ciclo expansivo).

Por otra parte, el número de desempleados registrados en los servicios públicos de empleo disminuyó en 210.484 personas durante 2018 (6,2% menos), hasta situar la cifra total de parados en 3.202.297, la más baja desde 2008. Por el contrario, y en términos porcentuales, es el ritmo más bajo de descenso del paro desde el año 2014 y logra cerrar su sexto ejercicio consecutivo de descensos anuales. De acuerdo con los datos publicados este jueves por el Ministerio de Trabajo, el número de desempleados registrados cayó solo en diciembre en 50.570 personas respecto al mes anterior (1,5% menos, el mejor recorte mensual de la segunda mitad del año), principalmente por la salida del desempleo de 43.874 personas en el sector servicios.

Además, el pasado año se rubricaron 22,3 millones de contrataciones, el 3,7% más que el año anterior, de las que 20 millones fueron temporales (2,9% más) y 2,2 millones, indefinidas, cifra que representa un máximo de la serie histórica y supone un avance del 18,4% respecto al año anterior. Otro dato histórico es el de la ocupación femenina, que asciende a 8.826.470, un 3,19% más en el último año. La cifra de hombres trabajadores se sitúa en 10.197.695.

Con todo, el desempleo masculino se sitúa en 1.337.244 personas, al bajar en 5.697 (-0,42%) y el femenino en 1.865.053, al reducirse en 44.873 (-2,35%) en relación al mes de noviembre. Si lo comparamos con diciembre de 2017, el desempleo masculino baja en 122.482 (-8,39%) personas, y el femenino desciende en 88.002 (-4,51%). Respecto a los jóvenes, el desempleo de los menores de 25 años se reduce en diciembre en 17.378 personas (-6,57%) en relación con el mes anterior. En términos interanuales baja en 21.194 personas, a un ritmo del 7,9% (1,73 puntos por encima de la tasa de reducción global) Entre los que tienen 25 y más años el paro baja en 33.192 (-1,11%).

En cuanto al reparto territorial, el paro registrado ha bajado en 14 comunidades autónomas, principalmente en Andalucía (-22.306), Madrid (-6.578), Comunidad Valenciana (-4.433). Sube, sin embargo, en Cantabria (718) y La Rioja (172). Por sector económico de procedencia de los trabajadores, el paro registrado se ha reducido en Agricultura en 10.392 (-6,97%), en Servicios, donde baja 43.874 (-1,93%), y en el colectivo sin empleo anterior se reduce en 10.269 (-3,66%). Por el contrario aumentó en el sector Industria en 3.967 (1,42%), y en Construcción en 9.998 (3,74%).

Hace menos de una semana el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se fijó una meta en cuanto al mercado laboral: sumar 800.000 nuevos empleos entre 2018 y 2019, los dos años que espera estar en la Moncloa. Con los datos conocidos hoy, se queda a bastante menos mitad de camino del objetivo... con una previsión de crecimiento muy por debajo este año (del 2,2%) frente al 2,6% con el que pareció cerrarse 2018. Pero ya ha recorrido la parte más dura de ese camino. 

Los peores augurios hacían temer lo peor. Los datos del mercado laboral venían del peor noviembre en cinco años, pese a la cada vez mayor incidencia del 'Black Friday' el comercio español, y después de que en octubre, eso sí, se diera la mejor cifra de afiliación de la serie histórica. Todo ello, después de un verano grisáceo en términos generales y con sectores como el de la automoción donde de septiembre a diciembre se han encadenado retrocesos en las nuevas matriculaciones.

Además, el Banco de España ya dijo, pocos días antes de que se terminase el año 2018, que el Producto Interior Bruto se había ralentizado en el último trimestre al peor ritmo en los últimos cuatro años, a consecuencia del lógico proceso de normalización del crecimiento y una vez que toda Europa parece algo menos en vigor. Con todo, el Gobierno mantiene por todo lo alto sus previsiones para el año que acaba de empezar y confía en que España seguirá por encima de la media comunitaria. 

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