Las negociaciones entre el Gobierno y su socio preferente

Sánchez no quiere perder la iniciativa en vivienda y frena la ofensiva de Iglesias

El presidente del Gobierno acelera en el anuncio de nuevas medidas para combatir el aumento de los precios, sobre todo, en el sector del alquiler.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se reúnen en la Moncloa
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se reunieron en la Moncloa el pasado 6 de septiembre y se decidió poner en marcha la Mesa de Vivienda. / L. I.

Septiembre es uno de los meses con mayor movimiento en el mercado del alquiler en España, si no el que más, y, por lo tanto, es el momento idóneo para que ocupe el centro del debate político. Así lo han entendido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha acelerado en el anuncio de medidas relacionadas con la contención de los precios en el sector inmobiliario y ha bloqueado así la ofensiva que estaba preparando su socio prioritario, Pablo Iglesias, para esgrimir la bandera de las reformas en este campo.

A diferencia de otros ámbitos en los que parecía haber más confluencia de intereses, en vivienda el PSOE no quiere perder la iniciativa. Fueron los propios Sánchez e Iglesias los que le otorgaron juntos el marchamo de prioridad después de su reunión del 6 de septiembre, tras la que anunciaron la creación de una Mesa de Vivienda que se uniría a las negociaciones para conseguir el apoyo presupuestario de la formación morada. Sin embargo, pasados diez días, el Gobierno no está por la labor de ceder demasiado a las pretensiones de Podemos: por ahora, solo acepta negociar la posibilidad de sancionar a los tenedores de viviendas vacías. El resto lo ve más complicado. 

El resto se resume en otras dos grandes medidas. En primer lugar, Podemos quiere terminar con los privilegios fiscales de las socimis, como vehículos de inversión en el sector inmobiliario. Busca que dejen de tributar al 0% en el Impuesto de Sociedades, aunque ahora estén obligadas a dar dividendos y los impuestos por las rentas los paguen los socios.

Y, en segundo lugar, Iglesias señaló esta semana en el Congreso la idea de dar competencias a todos los ayuntamientos del país para que puedan declarar “áreas urbanas de mercado tensionado” en las ciudades, de forma que en esos casos se pueda intervenir en el precio de los alquileres e incluso de la venta. Para ello, la formación morada quiere dotar a los ayuntamientos de más instrumentos fiscales y normativos. Tampoco esta opción convence demasiado al Ministerio de Fomento, dado que podría conllevar problemas jurídicos contra la libertad de empresa y de mercado.

Con este panorama de fondo, la agenda del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha llenado de pronto de medidas en materia de vivienda y se ha apresurado a teñir sus intervenciones en redes sociales y públicas de distintas propuestas, orientadas sobre todo a los alquileres. En concreto, y según recopila Efe, Sánchez ha publicado en sus cuentas personales de internet cuáles serán sus prioridades para la ley de vivienda que pretende sacar adelante, todas ellas con el reto de "blindar su función social".

La subida del precio del alquiler está en el centro de la diana y Sánchez confirmó uno de los cambios que eran esperados para proteger los arrendamientos: aumentarán de tres a cinco los años de cada contrato y sus prórrogas. A esto se le sumarán medidas para aumentar la oferta, como 20.000 nuevas viviendas sociales en alquiler, y para favorecer a los demandantes necesitados: mejoras en la financiación a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y una revisión de los programas de ayudas a los jóvenes.

Sánchez mencionó también una reforma del "régimen fiscal para estimular la oferta", sin concretar si serán penalizaciones los tenedores de pisos que no los pongan en el mercado o si serán beneficios fiscales a quienes sí lo hagan. Asimismo, aludió escuetamente a que habrá una "regulación del alquiler turístico", en referencia a los alquileres breves que han alzado los precios, tras el éxito de plataformas como Airbnb.

Todas estas cuestiones están en análisis por una comisión interministerial, según confirmó el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y también están en la mesa de negociación con Unidos Podemos (UP), partido desde el que se resisten a no tener protagonismo en el debate. Por ello, Pablo Iglesias llegó a tildar de "alarmante" que el precio del alquiler se hubiera aupado 300 euros de media en un trimestre, un dato que llamó enseguida la atención e Iglesias tuvo que aclarar horas después en Twitter que su fuente era un informe del portal inmobiliario Mitula Group.

Según los cálculos de Mitula, el precio medio en España pasó de 723 euros en enero a 1.025 en marzo, por lo que en su informe asevera que "se puede hablar de un boom del alquiler" en 2018. Otros portales inmobiliarios no reflejan incrementos tan altos, pero sí bastante significativos. Idealista en julio indicó que el encarecimiento interanual del precio de la vivienda de alquiler fue del 15,6%. Ese mismo mes, en cambio, Fotocasa aseguraba que el aumento interanual era del 3,6%, y lo situaba en 8,37 euros por metro cuadrado (€/m2).

Una media de la que tira al alza, sobre todo Madrid, donde el precio medio está en 15 €/m2, y a la baja Extremadura, con 4,4 €/m2, según datos de Idealista. Los precios del alquiler, conforme a Fotocasa, siguen el 17,3% más bajos que en mayo de 2007, hace más de once años, cuando alcanzaron su récord en España.

Un reciente informe de Fintonic ha indicado que los españoles destinan el 40% de sus ingresos al pago de la vivienda en la que residen, con una media para el alquiler en 719 euros y para la hipoteca en 638 euros. En los precios de compraventa también son marcadas las diferencias por zonas geográficas, ya que, según el último Índice de Precios de Vivienda (IPV), la tasa interanual -cuya media estatal está en el 6,8%- en Madrid está en el 10,1 %, mientras en Castilla-La Mancha en el 1,5%; por debajo, incluso, de la inflación.

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