Respalda la visión de "brotes verdes" de Calviño

Sánchez presume del pacto en la UE y cree que la recuperación ha comenzado

Asegura que fue España la que propuso una suerte de "plan Marshall" con transferencias directas y que se financiará mediante deuda común.

Pedro Sánchez durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados
Pedro Sánchez durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados
EFE

En lenguaje llano se podría decir que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "no necesita abuela", después de atribuirse este miércoles en el Congreso de los Diputados un papel crucial para la consecución del fondo para la recuperación de la Unión Europea. 

Ante un hemiciclo demasiado lleno en las bancadas de socialistas y Unidas Podemos para esta etapa de rebrotes, el líder del Ejecutivo ha sacado pecho de su labor durante las 90 horas en las que se decidió el futuro próximo del club comunitario, con el juego del 'tira-soga' entre los países del sur (más castigados), y los altivos frugales del norte. 

Sánchez ha asegurado que fue España la que propuso desde el principio una suerte de "plan Marshall" con transferencias directas y que se financiará mediante deuda común. Ha recalcado además la aportación del Gobierno español en las negociaciones desde abril, al defender un acuerdo que contuviera ambas variables.

El acuerdo europeo supone no solo un hito económico para Sánchez, también político, porque a su juicio se han podido acercar posiciones muy alejadas y se ha encontrado un punto de equilibrio y un punto de acuerdo. A este respecto ha destacado que "algún analista" ha reconocido que ha sido España "quien más hizo" porque fue quien primero formuló la petición de este nuevo plan Marshall y quien junto a Italia promovió la carta que firmaron siete países para reclamar que dicho plan se financiara con la mutualización de deuda.

También fue nuestro país, ha resaltado, el primero "la primera que abiertamente planteó transferencias" directas para la mayor parte del fondo y que además durante las negociaciones "tendió puentes" hacia la mutualización de la deuda. 

El comisionado de Casado

El líder del PP no ha tenido una sesión fácil, con la inesperada aparición de la moción de censura de Vox, el nuevo aplauso de la bancada socialista al presidente del Gobierno, y el vaivén de mensajes que ha lanzado en los últimos días, en los que ha llegado a pedir un mando único en Sanidad, tras haberlo atacado en el estado de alarma. 

En esta ocasión, Pablo Casado se ha fijado en el plan desarrollado por Conte en Italia, y ha propuesto al jefe del Gobierno pactar un alto comisionado que, "desde un punto de vista independiente y profesional", aborde la reconstrucción del país, como han hecho otros países europeos, para evitar así "el peronismo y el clientelismo". "Nómbrelo, pactémoslo", ha invitado Casado a Sánchez.

El arriesgado optimismo oficial 

Este miércoles ha vuelto a brotar la idea de los 'brotes verdes' en el hemiciclo de la Cámara Baja, un día después de que la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, avistara en el horizonte los primeros "brotes verdes" en la misma jornada en la que se publicaba la EPA más catastrófica que jamás se ha registrado. En un momento en el que los agentes sociales y la patronal están uniendo fuerzas para prorrogar aún más los ERTE por el acusado desplome de la actividad económica, el presidente del Gobierno ha señalado ante el Pleno que la recuperación económica "acaba de comenzar tras meses difíciles" y ha incidido en que el fondo de reconstrucción europeo abre una "enorme oportunidad" para retomar la senda de crecimiento con pilares sólidos y sostenibles.

En su discurso, al que ha precedido el aplauso (unánime y polémico) de los diputados que integran los partidos del gobierno de coalición, el Presidente ha señalado que los 1,8 billones de euros aprobados y los 140.000 millones que recibirá España deben "hacer realidad los objetivos de la legislatura".

Igualmente ha tirado del diccionario de sinónimos para apuntar que el importe de los fondos no ha sufrido "recortes" sino "pequeños ajustes", resaltando que la recuperación se ha iniciado tras meses difíciles, a pesar de la demoledora Encuesta de Población Activa difundida ayer.

"Estamos antes una enorme oportunidad de retomar la senda del crecimiento económico y hacerlo con pilares sólidos y sostenibles", ha dicho en referencia a la transformación ecológica y digital que, a juicio de Moncloa, necesita la economía. Sánchez ha vuelto a destacar que el acuerdo de Bruselas es "ambicioso y sin precedentes". Eso sí, de cara al mes de agosto ha dejado en estado de alerta a sus ministros, al recalcar que al gabinete le queda "un reto gigantesco de gestión"para acometer la "enorme tarea de recuperación económica y social". El inquilino de Moncloa se mudará por unos días a Doñana, pero con todos sus ministros y ministras pendientes del 'teléfono rojo', con los PGE en el horizonte y la necesidad de presentar a los socios de la UE sus proyectos para gastar los fondos arañados en Bruselas.

En una sesión parlamentaria en la que Vox ha querido llevarse los 'flashes' al anunciar en septiembre una moción de censura (que parece dirigida a Casado), y con la reivindicación del papel que tuvo el Partido Comunista para sacar adelante la Transición, en la semana en que se ha dicho adiós a Paco Frutos, Pedro Sánchez ha querido tirar de optimismo. A este respecto ha obviado los pronósticos nefastos de organismos como el FMI, para prometer que el horizonte no debe ser seguir percibiendo ayudas, porque España esté por debajo de la media europea, sino aportar más y utilizar esos recursos para estar a la cabeza de los países con menos desempleo, más trabajo de calidad, y más inversión en educación, innovación, energías renovables o economía digital.

"Ser más fuertes", ha dicho, pintando los 140.000 millones de euros de la UE como el 'vellocino de oro' que servirá para relanzar el crecimiento en medio plazo y para que dentro de una década "podamos decir que España está a la cabeza de la economía digital y verde".

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