Jueves, 23.05.2019 - 21:46 h
Recta final hacia el 28-A

La última baza electoral del PP: revertirá todas las subidas de cotizaciones de 2019

Daniel Lacalle se resiste a concretar sus planes para el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), pero se compromete a bajar los "impuestos al trabajo".

Las "ocurrencias" de Lacalle desatan la división en el equipo económico del PP
La última baza electoral del PP: revertirá todas las subidas de cotizaciones de 2019 / EFE

El Partido Popular juega su última baza electoral en la recta final de la carrera hacia las urnas: se compromete a revertir todas las subidas de cotizaciones que aprobó el Gobierno socialista en el 'macrodecreto' de revalorización de las pensiones y que entraron en vigor el pasado 1 de enero. Así lo confirma a La Información su responsable económico, Daniel Lacalle, por considerar que se trata de una "subida brutal de impuestos encubierta a la gran mayoría de los asalariados".

Se refiere al incremento de las bases mínimas de cotización del 22,3%, en línea con la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta 900 euros; de la base máxima de un 7%; de la mínima de autónomos de un 1,25%; y del 40% para las cotizaciones por contingencias comunes en los contratos temporales inferiores a cinco días; además de otros cambios en las cotizaciones de empleados del hogar, sistema agrario, contratos de formación o prácticas... Todo ello se activó este año para recaudar algo más de 3.000 millones de euros y costear así la subida de las pensiones.

El PP quiere revertir estos incrementos porque, a su juicio, desincentivan la contratación. Es una visión muy diferente a la que reina entre los socialistas. Los populares defienden que estos "impuestos al trabajo" deben reducirse para fomentar la creación de empleo y apuntalar así los ingresos del sistema de las pensiones públicas. Preguntado al respecto de la merma en estas entradas en la caja al reducir las cotizaciones sociales, Lacalle zanja: "No impacta en los salarios ni en los ingresos de la Seguridad Social, porque se crea más empleo y se contrata más".

Donde no se muestra tan contundente el 'gurú' económico de Pablo Casado es en sus planes para el SMI. No es ningún secreto que el PP rechazó desde el minuto uno el mayor incremento de la democracia, del 22,3%, hasta situarlo en 900 euros a partir de este 1 de enero. Casado llegó a afirmar en una entrevista radiofónica que, de gobernar, lo bajaría a 850 euros mensuales. Después matizó sus palabras y dejó la negociación a los agentes sociales. Pero la duda ya estaba sembrada.

¿Quiere el PP bajar el salario mínimo? Lacalle se resiste a aclarar la postura de su partido al respecto y fijar una cuantía ideal de referencia, y se limita a defender el acuerdo entre los agentes sociales en esta materia. "Nuestra propuesta es recuperar el acuerdo entre agentes sociales dinamitado por el PSOE y Podemos y que se decida, como siempre se ha hecho, con el acuerdo de los mismos", explica, al tiempo que se compromete a "desligar la subida del SMI de la subida de impuestos brutal que ha hecho Sánchez, que ha utilizado la excusa del SMI para subirle los impuestos al trabajo a millones de asalariados".

El SMI ha entrado con fuerza en la campaña y es uno de los temas 'core' de las generales. Tendrá un protagonismo importante en el bloque económico del debate entre los cuatro principales candidatos que se celebra esta noche en la televisión pública. Las posturas de los partidos varían desde los 1.200 euros que quiere Podemos hasta planteamientos más conservadoras como el de Ciudadanos, que se resiste a aportar una cifra, si bien se compromete a no derogar la subida a 900 euros. El PSOE, por su parte, apuesta por alcanzar al final de la legislatura el 60% del salario medio que recomienda la Carta Social Europea (unos 1.130 euros).

El PP está en el limbo: el Gobierno de Mariano Rajoy dejó firmado un acuerdo con la patronal y los sindicatos para subir el SMI a 850 euros en 2020, esto es, 50 euros menos que ahora para el año que viene. Supondría bajar esta referencia por primera vez en la historia, pero todo apunta a que no será el caso. Casi con total seguridad, los populares se resignarán a mantener el salario mínimo en 900 euros, pero no la subida del 22,3% que acarreó en las bases mínimas de cotización.

El PP no hace referencia al salario mínimo en su programa electoral, más allá de la aplicación de una cuota reducida para aquellos autónomos cuyos ingresos no excedan del SMI en cómputo anual, si bien deja por escrito su compromiso de reducir las cotizaciones sociales, "especialmente para la contratación de jóvenes y de parados de larga duración". Según revela Lacalle, en los planes del PP entra revertir todas las subidas de cotizaciones que entraron en vigor el 1 de enero. 

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