¿Una alerta desmesurada por la nube de ceniza?

  • El caos en los aeropuertos europeos es generalizado cinco días después de la erupción de un volcan islandés que ha dejado una nube de ceniza y roca que se extiende por el espacio aéreo europeo. Mientras las compañías aéreas ya realizan vuelos de prueba para comprobar los efectos de la nube en sus aviones, los gobiernos europeos preparan un marco de alerta similar al decretado tras los atentados del 11-S.

La CE prepara un marco como el del 11-S para permitir ayudas a las aerolíneas
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lainformacion.com / agencias

¿Se están exagerando los efectos de la nube de ceniza del volcán islandés Eyjafjallajokull? Las compañías aéreas ya están realizando vuelos de pruebas sin pasajeros para comprobar la viabilidad del espacio aéreo, mientras la UE se prepara para lanzar una alerta comparando la situación con la de los atentados del 11-S.

El pasado miércoles el volcán entró en erupción y poco a poco los espacios aéreos de los diferentes países europeos se iban cerrando conforme la nube de ceniza se cernía sobre ellos. Muy pronto se dieron a conocer los efectos que podría tener un avión si entrará en contacto con la nube y desde entonces se han cancelado ya más de 63.000 vuelos, según el comisario de Transportes de la Unión Europea, Siim Kallas.

La ceniza, que puede tener partículas de vidrio y roca, además de ácido clorhídrico y sulfúrico, tiene un importante efecto abrasivo que puede colarse en los motores. Además, las rocas pulverizadas expulsadas por el volcán islandés pueden chocar a gran velocidad con el avión pudiendo entrar en los reactores del motor y dañar las piezas internas.

Esto fue más que suficiente para paralizar los últimos cinco días gran parte de los vuelos europeos. Sin embargo, ahora la Asociación Internacional de Transporte Aéreo critica duramente a los gobiernos europeos por su gestión de la crisis. "Ya hemos ido lo suficientemente lejos en esta crisis", señala su director general Giobanni Bisignani, al tiempo que subraya que los gobiernos han tomado estas decisiones "sin análisis de los riesgos, sin consultas, sin coordinación, y sin liderazgo".

Las restricciones al tráfico aéreo impuestas desde el jueves pasado han creado un caos sin precedentes y según los datos de esta asociación cuestan a la industria aérea unos 148 millones de euros diarios en ingresos no percibidos.

Por ello, Bisignani pide a los gobiernos que "acuerden fórmulas de reabrir de forma flexible el espacio aéreo", en concreto con la reapertura de corredores aéreos que se consideren seguros.

De hecho, algunas compañías aéreas, como Air France, KLM y Lufthansa, han realizado vuelos de pruebas y no han detectado daños en sus aviones, un dato esperanzador de cara a la posible reapertura del espacio aéreo del norte y el centro de Europa.

Las primeras pruebas realizadas por Air France-KLM han arrojado resultados satisfactorios, según informó un responsable del grupo franco-holandés. El ensayo fue realizado por un vuelo de París a Toulouse que concluyó "sin problemas" a la espera de nuevas pruebas.

La aerolínea holandesa KLM dijo que un Boeing 737-800 voló sobre Holanda a una altura normal de 10.000 metros, a un máximo de 13.000 metros y a otros niveles, sin que se dañaran sus motores u otras partes del avión.

Por su parte, la alemana Lufthansa dijo que 10 de sus aviones volaron entre Fráncfort y Múnich a altitudes de hasta 8.000 metros, a la espera de divulgar los resultados de los ensayos, que serán repetidos por otras aerolíneas.

La agencia meterológica islandesa ya ha informado que la actividad del volcán Eyjafjallajokull, pese a hacerse más intensa, no va a aumentar la envergadura de la columna de humo que existe sobre el cráter. De hecho, ésta reduciría su tamaño de los 11 kilómetros que alcanzó el miércoles, día en que comenzó la erupción, a los 4 ó 5 kilómetros.

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