Sube en bolsa más de un 5%

Vuelco en las cifras de Liberbank: doblega la morosidad y dispara la solvencia

Acelera el plan de limpieza del ladrillo, amplía capital en 500 millones y deja el ejercicio con pérdidas de 257 millones fruto de dicho esfuerzo.

Liberbank cubre su ampliación de capital con una demanda 7,9 veces superior

Liberbank cierra un 2017 plagado de obstáculos y retos, con un buen resultado. Tuvo que acelerar el plan de limpieza del ladrillo para recuperar el favor del mercado en medio de los fuertes ataques de los inversores bajistas; ampliar capital en 500 millones, y abandona el ejercicio con pérdidas de 257 millones de euros producto de dicho esfuerzo. Pero ha doblegado la morosidad y reforzado la solvencia, avales para evitar que el Banco Central Europeo (BCE) le exija mayor hucha de capital como se especulaba en el mercado. El trabajo de la entidad ha sido aplaudido en bolsa, con subidas del 5,30%.

La entidad es la única de la que se desconoce aún los deberes en capital que el BCE ha fijado para 2018. Su consejero delegado, Manuel Menéndez, atribuyó hoy el retraso a que el análisis del supervisor se ha topado con los cambios significativos en balance y cuentas producidos entre 2016 y 2017, que confía no afecten a su diagnóstico. “No esperamos cambios significativos en el modelo que tenemos en vigor”, ha desvelado en un encuentro con analistas. Para 2017 le impuso un capital de máxima calidad o CET1 del 8,25%, incluyendo un colchón del 2,5% por su perfil específico de riesgo.

Es la penúltima incógnita de un ejercicio complicado donde su alta losa inmobiliaria y por derivada, dicho riesgo de penalización en solvencia, colocó al banco en la diana de los bajistas y alentó cábalas de fusión. El consejero delegado, Manuel Menéndez, y el director financiero, Jesús Ruano, subrayaron que el banco ha logrado ya situar morosidad en línea el conjunto de la banca, batiendo sus propios objetivos para el ejercicio. Y en términos de solvencia fue capaz de empujar el capital CET 1 desde el 8,7 al 11,9% en el último trimestre estanco gracias a la ampliación de capital acometida para acelerar la venta de activos inmobiliarios y créditos con impagos.

Su cartera de créditos morosos suponía el 20,1% del balance del banco en 2015 y baja al 8,6% dos años después, incluso, batiendo su objetivo de reducirla al 9% este año (prevé disminuirla al 5% en 2018 y 3% al año siguiente). Cae a la mitad tras deshacerse del 61% de la carga o reduciendo la exposición desde 4.919 a 1.900 millones en el bienio. En ese mismo ejercicio, la tasa del conjunto del sector ha menguado desde el 10,1 al 8,1%.

El banco precipita el esfuerzo más aún en el tercer trimestre y logra desprenderse de 1.232 millones en inmuebles y deuda problemática, sobre todo, acelerando las ventas minoristas y mayoristas, frente a los 800 millones que se había fijado como meta. Para desprenderse con mayor velocidad de ellos efectúa un saneamiento extraordinario de 600 millones de euros que es el que conduce el ejercicio a ‘números rojos’ e impedirá pagar un dividendo, que Menéndez confirmó que recuperá este año con la distribución del 20% de los resultados o pay out que genere.

Las cuentas del último trimestre fueron, de hecho, positivas con un beneficio de 11 millones y que atribuyó al dinamismo comercial: el crédito, sin administraciones públicas, subió un 3,5% con el primer aumento del negocio hipotecario en años (sube un 1,7%) y crecimientos en financiación a empresas y consumo; y un empuje del 1,4% en la recaudación por comisiones que alcanza el 8% en fondos de inversión y seguros.

El banquero auguró que en 2018 irá a más porque aún no ha comenzado a dar réditos las alianzas suscritas el pasado año para enajenar sus inmuebles con Haya Real Estate, a la que vendió su filial Mihabitans, y en la parte del negocio comercial en fondos de inversión con JP Morgan, donde prevé duplicar el volumen de patrimonio gestionado, o con Evo Payments en terminales puntos de venta (TPVs). El acuerdo con este especialista en el negocio de adquirencia con tarjetas prevé elevar su cuota de mercado desde el 0,65% al 2,15%, según desveló.

De cara a actual ejercicio el banco ha dado además la vuelta a su cartera de renta fija para elevar su rentabilidad, deshaciendo posiciones en deuda con bajos intereses y tomando posición en títulos más atractivos. En el último trimestre redujo la inversión en deuda desde 9.400 a 6.600 millones de euros (incluídos los 2.000 millones de títulos que posee de la Sareb recibidos a cambio de traspasarle inmuebles y deuda en su día). Pero en enero desveló que ya la había subido a 9.600 millones e invertirá más porque con este juego ha conseguido aumentar la rentabilidad que le deja la cartera desde el 1 al 1,20%.

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