Zapatero defenderá ante Merkel que la patente europea incluya el español

  • Madrid.- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defenderá ante la canciller alemana, Angela Merkel, que la nueva patente europea no discrimine al español, al establecer sólo como idiomas de registro el inglés, el francés y el alemán.

Zapatero defenderá ante Merkel que la patente europea incluya el español
Zapatero defenderá ante Merkel que la patente europea incluya el español

Madrid.- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defenderá ante la canciller alemana, Angela Merkel, que la nueva patente europea no discrimine al español, al establecer sólo como idiomas de registro el inglés, el francés y el alemán.

Zapatero trasladará esta reivindicación a Merkel en la cumbre bilateral que ambos presidirán el próximo 3 de febrero en Madrid, han informado fuentes del Gobierno.

España ha amenazado con acudir al Tribunal de Justicia de la UE para recurrir el sistema de patente única, a la que ya han dado su visto bueno la Comisión Europea y la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo.

El objetivo del nuevo modelo pretende abaratar costes de traducción y validación, pues una patente en la UE cuesta diez veces más que en Estados Unidos, lo que perjudica a la competitividad y al atractivo europeo para los investigadores y empresarios.

Sin embargo, la propuesta acordada solo permite utilizar el inglés, el francés y el alemán, situación que discrimina a España e Italia.

Zapatero "dejará claro" a Merkel que España apoya el que haya una patente europea, pero que "no acepta que tenga un régimen lingüístico que perjudique al español, que es suficientemente importante en la UE y en el mundo", según las fuentes.

El castellano es la segunda lengua materna más importante del mundo, sólo superada por el chino.

El Ejecutivo alega que esta discriminación vulnera los tratados comunitarios, lo que justificaría un recurso ante el Tribunal de Luxemburgo.

También supondría un perjuicio para las empresas españolas, lo que ha llevado a la CEOE a respaldar al Gobierno.

España se opone de plano además a que la nueva patente se ponga en marcha a través del procedimiento de "cooperación reforzada", que apoyan doce países (Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, Eslovenia, Suecia y Reino Unido).

Este mecanismo permite que un grupo de países pueda adoptar una legislación de la que el resto de socios se desentiende, si bien pueden sumarse en cualquier momento.

El Ejecutivo español no participará en esta cooperación reforzada, aunque seguirá asistiendo a "todas las reuniones" en la que se debata este asunto para defender que se negocie un nuevo acuerdo, según las fuentes.

El pleno del Parlamento Europeo se pronunciará sobre el procedimiento la semana del 14 de febrero en Estrasburgo, aunque no quedará formalmente aprobado hasta que también dé luz verde el Consejo.

En caso de que el proyecto salga adelante y España no participe, las invenciones provenientes de países que hayan aceptado la patente europea tendrán que validarla en España y abonar el coste de una traducción al español.

En este caso, el castellano sería jurídicamente vinculante en caso de litigio, lo que no quedaría garantizado con la nueva patente trilingüe.

Aunque España no tome parte en el sistema único, sus empresas podrán seguir solicitando patentes europeas.

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