El jefe de la Agencia Tributaria con Aznar llama a una rebelión cívica contra el Fisco

Ignacio Ruiz-Jarabo, director de la AEAT entre 1998 y 2001, denuncia la agresividad de Hacienda en la aplicación de las normas fiscales y pide una reacción ciudadana pacífica para detener sus abusos.

El inspector de Hacienda del Estado, ahora asesor fiscal, defiende abolir el principio que permite a la Agencia Tributaria cobrarse una deuda aunque esté impugnada ante los tribunales.

Las cinco joyas de Ignacio Ruiz-Jarabo, ex director general de la Agencia Tributaria

"Cada euro que se nos detrae en impuestos es un pedazo de libertad que se nos hurta, cada euro que se nos detrae en impuestos es un mordisco a la eficiencia económica, cada euro que se nos detrae en impuestos es un pequeño atentado a nuestra seguridad jurídica". La declaración no pasaría de ser un provocador aforismo atribuible a cualquier economista liberal si no fuera porque su autor intelectual tuvo en sus manos la gestión, la recaudación y la inspección de los impuestos en España durante el periodo 1998-2001, entre el primer y el segundo gobierno de José María Aznar.

Ignacio Ruiz-Jarabo, inspector de Hacienda del Estado, ex director de la Agencia Tributaria y, hoy día, asesor fiscal considera que el sistema tributario español es complejo, está sujeto a innumerables cambios - lo que favorece la litigiosidad-, carece de la mínima seguridad jurídica y, además, es aplicado de manera agresiva contra el contribuyente por parte de las autoridades tributarias.

Éste fue al menos el escenario que perfiló en una jornada organizada en Pamplona por el think tank de corte liberal 'Civismo', en la que el que fuera máximo responsable de la aplicación del sistema tributario en España hizo un llamamiento a una rebelión cívica contra los abusos de las Haciendas Públicas para evitar que éstos "sean ilimitados".

"Creo que debe producirse una rebelión ciudadana contra los abusos de la Hacienda Pública. Ojalá en España seamos capaces de armar esa rebelión para poner coto a las Haciendas Públicas porque si no lo hacemos el abuso puede ser ilimitado", reflexionó.

"No quiero decir que no haya que pagar impuestos", matizó Ruiz-Jarabo, "pero si un contribuyente discrepa del criterio o la actuación llevada a cabo por la Agencia Tributaria le animo a recurrir, reclamar y litigar, porque si no lo hacemos los abusos de las Haciendas Públicas serán casi ilimitados".Un marco desequilibrado contra el contribuyente

El ex jefe de la Agencia Tributaria pidió la abolición del principio legal que hace automáticamente exigibles las deudas fiscales puestas de manifiesto en las actas de Inspección, con independencia de que sean aceptadas o rechazadas por el contribuyente. Recordó que los tribunales económico-administrativos resuelven el 40% de las controversias tributarias a favor del contribuyente y que si a este porcentaje se suma las que luego ganan éstos en otras instancias, resulta que en más de la mitad de las ocasiones el contribuyente tenía razón. "Esto es un campo de inseguridad jurídica importantísimo", recalcó.

También exigió la revisión del sistema de incentivos para los inspectores de Hacienda, que premia la cuantía aflorada en las actuaciones inspectoras. El inspector de Hacienda en excedencia entiende que este sistema crea un incentivo perverso, que excita las realización de actuaciones inspectores y que, además, no se revierte si luego la actuación resulta ser fallida y se sustancia a favor del contribuyente. 

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Ruiz-Jarabo, que se declaró 'fiscofóbico', criticó abiertamente diversas medidas adoptadas por el que fuera su jefe entre 2000 y 2001, Cristóbal Montoro, como la declaración voluntaria de bienes en el extranjero o la publicación del listado de los mayores morosos con la Administración, que, dijo, "debería encabezar el propio Estado, que es el mayor moroso de España".

Llegados a este punto igual les interesa conocer cuál es el sistema fiscal que le gustaría a Ignacio Ruiz-Jarabo. Curiosidad satisfecha. "El mejor sistema fiscal es el que no existe, pero puestos a tener uno, mejor que el peso recaiga sobre el IVA que sobre el IRPF, los perceptores de rentas del trabajo somos los grandes perdedores de todas las reformas fiscales". 

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