A la empresa familiar le preocupa más la competencia que la situación en Cataluña

Sólo una de cada cuatro empresas familiares ve la actual situación de incertidumbre política como el principal desafío para sus negocios.

La competencia, la guerra por atraer el talento o la disminución de los márgenes de rentabilidad preocupan más que la inestabilidad del marco político.

A la empresa familiar le preocupa más la competencia que la situación en Cataluña

El incremento de la competencia, la carrera por contratar a los mejores profesionales que ofrece el mercado o la disminución de la rentabilidad de sus negocios preocupan más a las empresas familiares que la situación de inestabilidad política asociada a la escalada de la pulsión independentista en Cataluña, según el VI Barómetro de la Empresa Familiar que ha difundido KPMG este lunes.

El dato llama la atención por la poderosa implantación de este modelo empresarial en Cataluña, donde no solo goza de una larga tradición sino que tiene una gran importancia económica: supone el 88% del tejido empresarial local, genera el 76% del empleo y el 68% del valor añadido de la economía catalana.

Con todo, solo una de cada cuatro empresas familiares ven la situación de incertidumbre política como uno de los principales desafíos que afronta su negocio, pese a que el barómetro se elaboró entre los meses de junio y agosto donde ya se apreciaba un significativo incremento de las tensiones en Cataluña. Otro dato llamativo: el año pasado este vector sí aparecía como la principal preocupación para el sector.

El sector se muestra optimista de cara al futuro. El 80% confía en disfrutar de una situación positiva o muy positiva en los próximos doce meses (frente al 70% del año pasado) y solo un 3% opinan que el año que viene estarán peor que ahora. 

Su percepción se apoya en el pasado. El 69% mejoraron su facturación en el curso del último año, el 58% aumentaron plantilla y un 52% impulsaron su actividad en el extranjero.Menos impuestos para crecer

Otras cosas no cambian. La rebaja de la presión fiscal sigue viéndose por parte de los empresarios familiares como el cambio que sería más eficaz para impulsar el crecimiento de sus negocios por delante incluso de una regulación laboral más flexible o una reducción de las indemnizaciones por despido. 

Reducir el papeleo, simplificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales o mejorar la formación o las infraestructuras se mencionan, pero de una manera menos generalizada.El problema sucesorio

Como el 93% de los empresarios familiares ven el mantenimiento del control de la empresa dentro del núcleo familiar como una de las garantías de éxito de su negocio - el principal factor, solo por detrás de las buenas estructuras de gobierno corporativo - es normal que el arbitraje del proceso sucesorio sea su principal preocupación.

Te interesa leer: La mitad de la mortalidad de empresas familiares de primera generación es por la sucesión

KPMG advierte de que, lógicamente, muchos empresarios evitan tratar un asunto tan controvertido, pero de las opiniones recabadas se deduce que traspasar la gestión a la siguiente generación es la primera opción para los empresarios familiares a la hora de abordar el proceso sucesorio.

A partir de ahí, múltiples opciones, que por orden de preferencia son: traspasar la titularidad de la empresa a la siguiente generación, traspasar el gobierno y, por tanto, el control último de la empresa a la siguiente generación y designar a un consejero no delegado no perteneciente a la familia conservando la titularidad del negocio. Para los empresarios familiares la última opción es vender la empresa a un tercero.

Ahora en portada

Comentarios