Nos fríen a impuestos y España cada vez recauda menos

Un informe de Fedea muestra la caída que ha sufrido la recaudación de la mayoría de impuestos, llegando a niveles del año 2000 y situándose a años luz de la media de la Unión Europea.

Una brecha que se produce por los tipos efectivos, es decir, por las deducciones que tienen los diferentes impuestos en España.

Montoro comparece el jueves en el Congreso para explicar sus planes al frente de Hacienda

La sensación presente entre la ciudadanía es que en España se pagan más impuestos que en el resto de Europa y es verdad. En un barómetro realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un 35,5% de los encuestados dijo que en España la presión fiscal era superior que en el resto de Europa.

Tanto en Grecia como en España, las rentas medias pagan unos impuestos al trabajo superiores al resto de países de la UE-15. Las cotizaciones a la Seguridad Social son el mayor impuesto al trabajo, que en España suponen a cargo del empleador de más del 50%.

España es el segundo país con las cotizaciones más elevadas de Europa, según un informe del Think Tank Civismo. Para beneficiarse del sistema público de pensiones, el trabajador español cotiza 6 puntos más a la Seguridad Social que la media de la UE-15.

Según el informe de Día de liberación fiscal 2016, nuestra “cuña fiscal” media es del 35,9% frente al 39,56% de la OCDE. Hay 21 economías desarrolladas con menos impuestos sobre el trabajo que España, entre las que figuran Luxemburgo, Noruega, Dinamarca, Holanda, Japón, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia, Irlanda, Suiza, Corea o Israel.

El último informe de la OCDE, Taxing Wages 2015, también destaca que España es uno de los países con mayor progresividad en los tres primeros niveles de renta y una progresividad reducida para las rentas más elevadas.

Aunque las cotizaciones a la Seguridad Social son el mayor impuesto al trabajo, los asalariados desconocen su peso en la fiscalidad, ya que la gran parte de estas cotizaciones están a cargo del empleador. Desde este punto de vista, España es el segundo país de Europa con la mayor opacidad fiscal. Nuestro país también se caracteriza por tener unas cotizaciones a la Seguridad Social que están 8 puntos por encima de la media de la UE-15, debido al sobrecoste de las pensiones y del desempleo.

La suma del IRPF y las cotizaciones sociales reduce el salario neto de los trabajadores de manera significativa. De cada 100 euros que paga el empresario, el ocupado de entre 16 y 24 años apenas cobra 68.

Para los trabajadores de entre 25 y 34 años, la retribución neta se queda en 64 euros por cada 100 euros de coste laboral.

Entre ocupados que tienen entre 35 y 44 años, la “cuña fiscal” deja en 61 euros cada 100 euros desembolsados por la empresa.

A partir de los 45 años, el trabajador apenas recibe 60 de cada 100 euros de coste laboral.El trabajador medio dedica 180 días de su sueldo a pagar impuesto

Si consideramos la “cuña fiscal”, el IVA, los Impuestos Especiales y otros gravámenes, encontramos que el trabajador español medio dedica 180 días de su sueldo a pagar impuestos. Por tanto, el Día de la Liberación Fiscal llega el 29 de junio, dos días antes que en 2015. Por grupos de edad, la fecha oscila entre los 151 días de sueldo que pierden los más jóvenes en concepto de ingresos y los 186 días de salario que entregan al fisco los ocupados de más de 55 años.Fedea señala que encima no recaudamos

Paradójicamente, un informe publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) confirma que la recaudación por impuestos en España es baja. Tanto es así que "En 2015, la UE-15 recauda más que España por todos los conceptos", apuntan los autores del trabajo.

En el estudio se comparan los ingresos y gastos en España y sus socios europeos en el periodo 2007-2015. Mientras que en los países de la UE-15 -sin los países de Europa del este- los ingresos del sector público han aumentado "desde 2012 hasta situarse por encima del 45% del PIB", en España se ha producido un descenso del 40,9% hasta el 38,2%. Siete puntos menos de ingresos que la media europea que llevan a España al mismo nivel de ingresos que en el año 2000.

Uno de los lastres de la economía española desde el inicio de la crisis ha sido el exceso de déficit. Alegan los investigadores que España "presenta un déficit estructural (descontando los efectos del ciclo económico) en el entorno del 2-3% del PIB", lo que supone que el dato que se esperan para 2016 -4,6% del PIB- será en su mayor parte endémico.Caen los ingresos, suben los gastos

Desde que en 2009 el déficit se situase en el 11% del PIB las cuentas se han ido regulando. Aun así, los gastos también se han disparado en el período que abarca el estudio. Entre 2007 y 2015 el gasto público español pasó del 38,9% al 43,3% del PIB. Por su parte, en los países que forman parte de la UE-15 subió un 2,7, desde el 45,2% al 47,9%. 

Por lo que no sólo se recauda menos -debido a la brecha que producen los tipos efectivos, según Fedea-, sino que el gasto público está a una distancia abismal de la de países como Finlandia (58,3%), Francia (56,8%) y Dinamarca (55,7%). Sólo en Irlanda (-0,8%) el gasto en el sector público cayó entre 2017 y 2015.España no recauda más por ningún impuesto

Si se comparan los datos de los principales impuestos entre el año 2007 y el 2015, el Impuesto de Sociedades sí resultaba efectivo en 2007. Hace una década, Sociedades estaba por encima de la media europea, sólo por detrás de Luxemburgo. Pero la crisis supuso pasar de recaudar un 4,6% del PIB gracias a este figura impositiva a un 2,3%, lo que supone desplomarse hasta la cola de los países estudiados.

Dos motivos explican ésta caída. El primero es el ladrillo. Para Fedea "La explicación de esta subida y caída tan marcada se debe a la burbuja inmobiliaria que reportó grandes beneficios a las empresas constructoras y a los bancos. Después del estallido de la burbuja, estos ingresos no se han recuperado".

Pero el segundo motivo es la causa principal de que no se logre recaudar a niveles similares al del resto de la UE-15: los tipos efectivos. "Sospechamos que el verdadero problema, al igual que lo era con el IRPF, es que los tipos efectivos son muy bajos", explican los responsables del estudio.

"España tiene unos tipos efectivos muy bajos en comparación con los observados en la UE-15, es decir, España padece el problema de tener unos beneficios fiscales muy elevados que reducen considerablemente la recaudación y por tanto los tipos efectivos", subrayan.IRPF e IVA, en la misma línea

Los otros dos grandes impuestos también han caído en el período estudiado. Pero en estos dos casos no se estaba por delante de la UE-15 en 2007. La recaudación amasada por el IRPF ha caído un 0,1% en los años que abarca el estudio. En cambio, la media de los países europeos ha aumentado un 0,5%.

Pero para Fedea que se recaude poco no es consecuencia de unos bajos tipos impositivos. "España tiene una recaudación bastante baja como porcentaje del PIB por concepto de IRPF y unos tipos marginales muy altos", lo que vuelve a ser consecuencia de los bajos tipos efectivos.

Sí que reconocen "el esfuerzo hecho con respecto" al IVA, que ha aumentado su recaudación entre 2007 y 2015 un 0,6%, pasando de representar el 5,9% del PIB al 6,5%. "La recaudación se ha recuperado por las dos subidas del tipo de IVA en 2010 y 2012", aseguran desde Fedea.Pocos precios públicos

Las conclusión de la institución es que debido a que "los ajustes vía gasto han sido muy severos y sería difícil justificar proseguir el necesario ajuste reduciendo el gasto aún más", lo más lógico es "la eliminación de los beneficios fiscales, manteniendo fijos los tipos impositivos". Esto "sería una rápida y eficiente forma de aumentar la recaudación y dar solución a nuestros problemas fiscales". Lo que equivale a una subida impositiva.

Además de censurar "los altos beneficios fiscales", el análisis de Fedea apunta que "España usa poco los precios públicos". Es decir, los investigadores ponen sobre la mesa lo mismo que hace unos días insinuó la ministra de Sanidad y aumentar los ingresos por la vía de los impuestos, como puede ser el copago farmacéutico para los jubilados que más perciben.¿Cuáles son los impuestos en otros países?

La situación de España denota una serie de agujeros que evitan recaudar tanto como se debería. La mayoría de impuestos en España son superiores a la media, pero no se traduce en más ingresos, ya que es uno de los países que menos recauda.IVA

Mientras que el IVA de España se divide en un tramo general del 21% y otro reducido (4% y el 10%), las subidas de 2010 y 2012 no han servido para equiparar los ingresos con otros países. Las cifras pueden parecer similares, pero en España el tipo implícito -el cociente que grava el consumo final de los hogares, de media- se encontraba en el 15,2%. Por su parte, Alemania presentaba un tipo del 19,9%, Francia 20,7% e Italia 18,1%. También Grecia tenía un tipo efectivo mayor al español alcanzando el 18,2%. 

España sólo está por detrás de Irlanda e Italia en este aspecto, a pesar de la subida de los tipos de IVA. Organismos como el FMI recomiendan a España habitualmente una "reducción gradual de las exenciones” del IVA, lo que haría que su recaudación se asemeje más a la de otros países de la Unión Europea.Sociedades

En Sociedades se produjo una rebaja desde el 30% al 25% en el año 2016. Lo que no ayuda a recuperar niveles previos a la crisis. Aun así, con ese 25% estaría por encima de la media de los países de la OCDE, que es del 23%. Países como Irlanda, con un tipo de Sociedades al 12,5%, recaudan más que España.

La serie de deducciones existentes obligaron al Gobierno a pedir un aumento de los pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades para empresas que facturen más de 10 millones de euros. Lo que supone adelantar los pagos para cuadrar las cuentas ahora.

Francia que actualmente se paga un impuesto de sociedades del 38 por ciento, mientras que en Irlanda es del 12,5 por ciento, registrando una de las cuotas más bajas de Europa.

Pero Irlanda no es la más baja ya que existen países como Chipre o Leichtensteintambién que tienen una fiscalidad beneficiosa para las empresas, ya que su impuesto de sociedades es también del 12,5 por ciento.

El país de Europea que ofrece el impuesto de sociedades más bajo es Bulgaria. Este país presenta el impuesto de sociedades más bajo con el 10 por ciento como se puede ver en la gráfica de “Impuesto de Sociedades de Europa”:

Francia cuenta con unos gravámenes más elevados con un 38 por ciento. Bélgica también se encuentra entre los países con un impuesto de sociedades más altos para las empresas, y deben pagar el 34%.

Respecto a España se debe pagar actualmente por el impuesto de sociedades el 25 por ciento. Siendo superior a la media de los 28 países de la Unión Europea que actualmente está alrededor de 22,9 por ciento. En España, no obstante, las deducciones son mayores que en el resto de la UE: Cooperativas fiscalmente protegidas que pagan el 20 por ciento.Las entidades de nueva creación, menos las cooperativas, que realicen actividades económicas. Durante el primer año o primer período impositivo en que la base imponible resulte positiva, y en el siguiente, tendrán que pagar el 15 por ciento. No se considerarán de nueva creación aquellas que forman parte de un conjunto de sociedades, ni las entidades patrimoniales.

Están exentos de pagar el impuesto de sociedades:Las uniones, federaciones y confederaciones de cooperativas.Los colegios profesionales, las asociaciones empresariales, las cámaras oficiales y los sindicatos de trabajadores.Los fondos de promoción de empleo constituidas sobre reconversión y reindustrialización.Las Mutuas Colaboradoras de la Seguridad Social.IRPF

Por último, en cuanto al IRPF, España paga más que otros países cuyos salarios están por encima de la media nacional. Mientras Francia y Alemania poseen tramos más reducidos para cualquier salario, recaudan más. Actualmente los tramos en España son:de 0 a 12.450 € – 19%de 12.451 a 20.200 € – 24%de 20.201 a 35.200 € – 30%de 35.201 a 60.000€ – 37%Más de 60.001 € – 45%

Que se recaude solo más por el IRPF se puede explicar por el alto nivel de desempleo que sufre España desde el inicio de la década, aunque se haya reducido en los últimos ejercicios. Por su parte, los tramos fiscales en Francia son: Hasta 9.690 € - 0%De 9690 hasta 26.764 € - 14%De 26.764 hasta 71.754 € - 30%De 71.754 € hasta 151.956 € - 41%Por encima de 151.956 € - 45%

Claro está, que para analizar esos tramos, hay que poner en relieve que los ciudadanos que cobren un salario medios de España (por encima de 26.000 euros) y los que cobren un salario medio en Francia (por encima de 37.000 euros) estarían en el mismo tramo, el del 30%. España tiene dos problemas: menos cotizantes y un salario medio inferior, y además sufren una carga impositiva mayor.

En Europa el tipo medio de IRPF de los 28 países de la Unión Europea es de 39,4 por ciento, por lo que España estamos por debajo de la media con un tipo medio de IRPF de 21,5 por ciento. Estamos en la parte baja de la presión fiscal por el tipo medio de IRPF entre los países europeos aunque por encima del 20 por ciento.

Ahora en portada

Comentarios