Miércoles, 26.06.2019 - 14:45 h

¿Peligran los depósitos en Cataluña? No, Caixabank y Sabadell mudarían la sede

La desconexión de Europa rompería el amparo del Fondo de Garantía a su banca, obligando al Gobierno catalán a dotarse de un mecanismo gemelo.

A las entidades les interesa mantener la misma cobertura ante el riesgo de perder los 6.335 millones en ayudas disponibles aún para la CAM y Banco Valencia.

CaixaBank gana 403 millones hasta marzo, un 47,9% más tras integrar BPI

El terremoto político declarado en Cataluña con el pulso secesionista tendrá implicaciones directas en la banca de consumarse la separación. Los depósitos de los ahorradores dejarían al instante de contar con el respaldo del Fondo de Garantía. Pero no hay riesgo para el dinero porque la ruptura obligaría a la región a construir un vehículo propio gemelo, y Caixabank y Sabadell se han dotado en los últimos años además de un juego completo de alternativas que, en última instancia, permitiría mudar la razón social a otra comunidad autónoma.

Si gana la independencia, la Unión Europea impediría a Cataluña continuar en la zona euro abocando al Govern a replicar todo el entramado que asiste al sistema financiero y acuñar una moneda propia. Desde un punto de vista teórico, podrían asociarse al vehículo de protección de nueva creación. Es habitual que un banco opere en un país y garantice el ahorro en otro. Un ejemplo es ING, que tiene garantizado el ahorro en Holanda con un mecanismo que brinda idéntica protección -hasta 100.000 euros por cuenta y titular en caso de crisis en la entidad-.

La cuestión es si sería la mejor opción para las entidades y no parece, a juicio de expertos consultados. En primer lugar, falta visibilidad sobre cómo se articularía la protección de los depósitos. El presupuesto del Fondo de Garantía lo aportan los propios bancos y el proyecto europeo es que mecanismos de todos los países euro se mutualicen de forma progresiva para que en 2024 si una entidad quiebra, sus ahorradores estén protegidos por un esquema coordinado común. De entrada, Cataluña quedaría fuera de la red común europea, a expensas de su propia capacidad.

Hoy las 140 entidades asociadas al Fondo de Garantía aportan al compartimento una cuota igual al 1,6 por mil de sus depósitos dinerarios garantizados, con variaciones en función del perfil de riesgo de la entidad, para contar con su paraguas. Arrancar de cero una aportación similar sería enormemente oneroso para una entidad si tiene dificultades para movilizar su ‘hucha’, explica un experto.El incentivo de las ayudas

Las entidades encontrarán un incentivo poderoso adicional para plantearse dar el cambio: el Fondo de Garantía tiene un talón abierto al Sabadell de hasta 5.844 millones para quebrantos potenciales en una cartera de alto riesgo en créditos e inmuebles de la antigua Caja del Mediterráneo (CAM), expedido en el marco de la subasta de la entidad.

Hasta la fecha solo ha consumido 1.808 millones de la red. Caixabank dispone a su vez de un esquema de garantía similar por 491 millones sin utilizar en Banco de Valencia, aunque su garante es el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), en este caso dependiente del Ministerio de Economía y el Banco de España y también quedaría fuera del prisma en caso de separación.

La alternativa que se abre camino bajo este escenario hipotético es que busquen mantener el ‘statu quo’. Ambas entidades reformularon sus estatutos hace unos años para habilitar al consejo de administración a mover la razón social fuera de Cataluña. Si bien es una opción hoy descartada, aprobar y ejecutar la migración de sede sería cuestión casi de horas dado que se trata casi de meros trámites legales.Riesgo de una fuga de ahorradores

En la recámara hay otras herramientas como crear un banco fuera o constituir un holding. Caixabank tiene de hecho ya filial radicada en Madrid y es factible que Sabadell disponga de fichas bancarias activas en una o varias provincias del país a tenor de su trayectoria de fusiones -la filial de Natwest en España, los bancos Herrero, Atlántico, Urquijo, Guipuzcoano y Gallego, además de la extinta CAM-. La Caixa inauguró la sede de MicroBank en la primavera de 2013. El 12 de diciembre ese año el presidente de la Generalitat, Artur Mas, anunció la consulta soberanista para el 9 de noviembre de 2014.

Sin embargo, sí hay un riesgo importante del que alertan los expertos y tiene que ver con la acuñación de una moneda propia. La alerta sobre la que coinciden una mayoría es que colapsaría mermando el dinero denominado en dicha divisa frente al euro, mermando los ahorros. Aunque los analistas y la banca confían en que se canalice el pulso soberanista y dan escasas probabilidades a que se llegue a la ruptura, reconocen que en un escenario así el riesgo de salidas masivas de fondos fuera de Cataluña sería incontenible por el interés del ahorrador en cobijar su patrimonio en territorio seguro.

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