¿Seguirá ING con los cajeros de Popular? Santander negocia con Credit Mutuel

El grupo galo tiene la llave sobre la alianza y la rescisión o alteración de los pactos que permiten a clientes de ING o Bankinter utilizar los terminales.

El conflicto llegó a Bruselas. La Comisión Europea duda que el grupo cántabro pueda cancelar los acuerdos de la entidad con otros bancos.     

Santander compra Popular por un euro y ampliará capital por aproximadamente 7.000 millones

No hay prisas por integrar la red del Popular pero el Santander se apresura a revisar todas las opciones con las alianzas heredadas. El grupo cántabro entabló contactos hace escasos días con Crédit Mutuel, el socio con el que la entidad adquirida opera sus más de 2.300 cajeros automáticos, abriendo el melón de la negociación en plena polémica ante el temor de bancos como Bankinter o ING a que cercene la asociación que permite a sus clientes usar gratis los terminales.

La polvareda ha llegado a Bruselas y la Comisión Europea deja claro que la llave recae en el partner galo porque los equipos los regentan a través de la sociedad conjunta Euro Automatic Cash. “Cualquier medida que el Santander quisiera implementar estaría sujeta al acuerdo con su futuro socio Crédit Mutuel. Ésto -la existencia de tal joint venture- arroja dudas sobre la capacidad del Santander de rescindir o modificar unilateralmente los contratos bilaterales entre Euro Automatic Cash y otros bancos”, relata el Ejecutivo Comunitario.

Es la única sombra o pero emitido en el documento ampliado donde autoriza la compra del Popular y donde sale a la luz que “un participante del mercado” elevó sus temores durante el proceso de análisis de la transacción sobre una restricción del acceso a las redes de cajeros para las entidades pequeñas porque “fue el único de grandes bancos, dispuestos a firmar acuerdos bilaterales” con “reducidas comisiones“.Copará más del 90% de 4B

La adjudicación del sexto banco al Santander altera el campo de juego en medios de pagos en varias vertientes. Por un lado, pasará a contar con más del 90% de propiedad del esquema 4B, junto a accionistas minoritarios como Banca March, Evo Banco o Cajamar. Otras entidades, como Bankinter, ING, Deutsche Bank o WiZink, monoespecialista en tarjetas propiedad del Popular y Värde Partners, son “asociados” y clientes de la joint venture con Crédit Mutuel.

El esquema 4B representa alrededor de 20 millones de tarjetas, unos 450.000 comercios o terminales lectores (TPV’s) y 12.570 cajeros automáticos. Pero la Comisión Europea descarta problema de competencia por la existencia de Euro6000 y Servired. La última red, participada por CaixaBank, Bankia, BBVA, Sabadell o Bankinter, agrega 42 millones de tarjetas, más de 900.000 TPV’s y 32.500 cajeros; cifras que en el sistema original de las cajas de ahorros -Euro6000- quedan en 10 millones, 140.000 y 8.700 respectivamente. Una jugada que ya siembra cierta turbulencia en el reparto de poder estipulado para la entidad que nacerá de la fusión de los tres esquemas y que iba a echar a andar con el arranque del próximo ejercicio.

Al margen de esta derivada, el Santander buscará absorber el Popular e ir a la marca única de forma que homologará las condiciones de los servicios en el futuro y en cajeros su política es cobrar comisión al banco cuyo cliente utilice el terminal. El consejero delegado de ING en España, César González-Bueno, advirtió pocos días después de la resolución del Popular que romper su acuerdo “supondría restringir la competencia”, mientras Bankinter apuntó a la búsqueda de soluciones innovadoras para evitar insuficiencia de terminales gratuitos a sus clientes. Son alianzas normalmente respaldadas en contratos a medio o largo plazo que impedirían un cambio abrupto en la política comercial o desabastecimiento de red de inmediato.

El negocio de medios de pagos es, sin embargo, estratégico para el Santander y su apuesta en los últimos tiempos ha sido recuperar la propiedad de negocios compartidos -lo hizo con la gestora, con su propia red de TPV’s, operada desde 2012 con Elavon, o con la recompra del 50% que Popular no poseía en Aliseda a los fondos de capital riesgo Värde y Kennedy Wilson-.Recuperar los cajeros de sucursales

La sociedad operada con Crédit Mutuel desde el ejercicio 2014 disparó un 59,78% su beneficio durante el pasado año y ganó 21,14 millones después de amortizar de forma acelerada fondo de comercio y repartir entre sus dos accionistas 27 millones en dividendo y otros instrumentos de patrimonio. Pero el interés del grupo cántabro es gestionar de primera mano la actividad ligada a los cuatro millones de clientes del Popular.

La entidad buscará recuperar los cajeros automáticos instalados en las sucursales con la posibilidad de ofrecer al socio galo que directamente o a través de la sociedad conjunta operen el resto de equipos desplazados en ubicaciones comerciales (centros comerciales, aeropuertos, restaurantes, cabinas a pie de calle…), según fuentes del mercado. En el Santander explicaron durante la última presentación de resultados que tenían todas las opciones abiertas.

Una posición similar se presume que adoptará con WiZink, el monoespecialista que gestiona los plásticos del Popular y los adquiridos a Citi y Barclays en España y Portugal. La apuesta del mercado es que buscará retener las tarjetas emitidas por el Popular, abriendo al Värde Partners la oportunidad de operar el resto del negocio.                        

               

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