El ‘boom’ de las cerveceras: las cuatro grandes disparan su beneficio un 21%

Mahou, Heineken, Damm e Hijos de Rivera superaron los 442 millones de rentabilidad en 2016. Las ventas conjuntas crecieron un 6%, hasta 3.621 millones de euros.

El consumo de cerveza crece de forma constante desde 2012 y en el último año superó los 38,6 millones de hectolitros.

Cervezas de Mahou.

Una vez superada la crisis, la vuelta de los clientes a bares y restaurantes y el despegue del turismo han impulsado el consumo de cerveza en España y, de rebote, los ingresos y resultados de las grandes cerveceras. Los cuatro principales grupos que operan en España (Mahou, Heineken, Damm e Hijos de Rivera) han elevado sus ingresos pero, sobre todo, han incrementado su rentabilidad conjunta.

Las cuatro empresas sumaron en 2016 ingresos por valor de 3.621,4 millones de euros (un 6% más que en 2015) y un beneficio neto de 442,2 millones. Ganaron un 21% más que un año antes, según las memorias de resultados del último año fiscal.

No todas caminan al mismo ritmo. La que más incrementa su beneficio neto es Heineken. En cambio, Mahou lo recorta. Así, la filial del grupo holandés se convierte en la cervecera que más gana en España. La dueña de Cruzcampo obtuvo un beneficio neto de 156,7 millones de euros (un 82% más), frente a los 134,9 millones de la compañía madrileña (un 6% menos). Heineken no detalla en su memoria el porqué de ese despegue del beneficio. Sí destaca la mejora macroeconómica y, en consecuencia, el repunte del consumo de cerveza fuera del hogar.

Sin embargo, la dueña de San Miguel supera a Heineken en ventas. Mahou ingresó 1220,5 millones de euros durante 2016, frente a los 981 millones de Heineken. También supera a la filial del grupo holandés, en cuanto a ingresos, la catalana Damm, que el pasado año rebasó por primera vez los 1.000 millones de euros de facturación. La empresa de la familia Carceller ganó en 2016 más de 101 millones de euros. En su caso, también destaca la mejora del consumo “basado en la generación de empleo” y el tirón del turismo. “Tanto la climatología del período estival, que representa aproximadamente el 40% de la actividad del grupo, como la del resto del año han sido muy favorables para el consumo” de sus marcas, entre ellas, Voll-Damm o Inedit.

Tradicionalmente, en España, las cerveceras se han ‘repartido’ el territorio, aunque la proliferación de marcas y el auge de cervezas artesanales está cambiando el modelo. Mahou (San Miguel) concentraba su actividad en el centro de la Península; Cruzcampo, en el sur; y Damm, Levante. En ese esquema, a Hijos de Rivera le tocaba la zona noreste. Los dueños de Estrella Galicia son la cuarta cervecera de España por facturación y por beneficio. En el último año, ingresaron 375 millones de euros (un 14% más que en el año anterior) y ganaron 49,4 millones, un 11% más.

La evolución de las cerveceras está ligada con el aumento del consumo, que crece de manera continuada desde 2012. Durante 2016, se bebieron en España más de 38 millones de hectolitros de cerveza. De ellos, más de 19 millones en bares y restaurantes, según los datos publicados por la patronal del sector, Cerveceros. Y hay datos curiosos respecto a cómo es el consumo de este producto en España. Por ejemplo, en los tres meses de verano se bebieron más de 10 millones de hectolitros, tres millones más que en la recta final del año, entre octubre y diciembre. Por tipo de envase, el 41% de la cerveza que se consume en España es en botella, mientras que ‘el barril’ representa el 28% y el restante 31% son cervezas en lata.Discrepancias con Hacienda

Las cuatro grandes empresas del sector, además de compartir la positiva evolución del consumo, también viven situaciones similares con Hacienda. Las cuatro han tenido (o tienen) sus cuentas bajo la lupa de la Agencia Tributaria.

Heineken mantiene una disputa con el Fisco por valor de 12,3 millones de euros, por el pago de IVA e Impuesto de Sociedades entre los ejercicios 2010 y 2012, que está en los tribunales, y tiene abiertos a inspección los ejercicios comprendidos entre 2013 y 2015. También Mahou tiene abiertos a inspección los ejercicios de 2012 a 2015. Desde hace una década, la dueña de Alhambra mantiene discrepancias con Hacienda, que han acabado en la Audiencia Nacional.

En cuanto a Damm, la empresa catalana explica en su memoria que en 2011 y 2012 firmó actas en disconformidad con el Fisco por importe de 6,5 millones y 8,1 millones de euros “referentes a los ejercicios 2006 a 2008 y a los ejercicios 2009 a 2011”. Dichas actas, explica, “fueron recurridas ante el Tribunal Económico Administrativo Central, que rechazó recientemente dichos recursos. No obstante, el grupo recurrió dichas decisiones ante la Audiencia Nacional, estando pendiente ambos recursos de sentencia”.

Y en el caso de Hijos de Rivera, durante 2016, recibió “notificación de apertura de procedimiento inspector relativo a los ejercicios 2011 a 2014, para el Impuesto sobre Sociedades, y de abril de 2012 a diciembre de 2015, para el Impuesto sobre el Valor Añadido y retenciones”, indica en su último informe anual.

Ahora en portada

Comentarios