El crédito cae en Cataluña el doble que en toda España desde que se anunció el 9N

La financiación a familias y empresas colapsa un 21,35% en la comunidad desde finales de 2013 frente al 11,7% de contracción de la cartera en el conjunto del país.

La región ha pasado de copar el 20,22% del negocio crediticio nacional a solo un 18%. Su retroceso coincide con una migración de empresas a otras comunidades.

El crédito cae en Cataluña el doble que en toda España desde que se anunció el 9N

La Generalitat detallaba hace apenas un par de meses un plan para combatir la pérdida de importancia del sector financiero en Cataluña mediante la creación de un 'clúster' o ecosistema que mejore la competitividad de las empresas y atraiga inversiones. Un estudio propio reconocía fragilidades: el peso que las actividades financieras representan sobre la economía catalana se hunde desde el 5,7% en 2009 al 3,6% en 2006.

Solo el retroceso del crédito ha sido abrumador. La financiación a familias, empresas y administraciones públicas cae el 21,35% desde el anuncio de la consulta soberanista a finales de 2013 hasta marzo pasado, guarismo que casi duplica el 11,70% acusado por el conjunto de entidades financieras en el global de España.

En la evolución del préstamo citado las cifras corresponden al Banco de España, y revelan que el desplome diluye la importancia del crédito regional en el mapa nacional. Su peso en la tarta retrocede desde el 20,22% al 18,01% mientras en el resto de comunidades se mantiene estable o sufre variaciones de muy inferior calado, con una diferencia notoria. La porción de la financiación viva en manos de clientes en la Comunidad de Madrid escala en paralelo al 28,40% desde el 24,32%.

La contracción de la financiación es un mal generalizado para el sector financiero desde que estalló la crisis hace nueve años y sin que espere la inmediata reversión en la tendencia porque el repago de antiguas operaciones supera a la nueva concesión, en parte ante el recurso de grandes empresas a los mercados para aprovechar las oportunidades de emitir deuda a precios históricamente bajos y bajar la dependencia del grifo bancario.

Pero ninguna autonomía acusa un retroceso tan intenso como el catalán. Entre las regiones con mayor peso de cartera crediticia, su 21,35% lidera los desplomes seguido a distancia por el 16,9% de Castilla y León o Murcia, el 16,60% en Castilla-La Mancha, el 15,94% en Galicia o el 15,19% en la Comunidad Valenciana, tercera plaza financiera en importancia con un 9,24% de la cuota nacional. La quinta es el País Vasco -copa un 5,51%- y su financiación disminuye un 2,38%. Madrid, el mayor mercado, se desmarca de la tendencia y la incrementa por encima del 3% desde finales de 2013.Temor a la expulsión de la UE

La inquietud sobre una expulsión de Cataluña de la zona euro que conllevaría la independencia, sobre todo por la vaticinada depreciación que sufriría la nueva divisa a acuñar y los activos denominados en ella, ha enfriado proyectos de inversión durante algunas momento en la escalada independentista, según han reconocido compañías en el pasado. Algunos fondos oportunistas pausaron o desistieron de concretar ofertas por inmuebles o carteras inmobiliarias además por miedo a la inseguridad jurídica. Una situación que alienta al mismo tiempo deslocalizaciones.

Un ejemplo es la empresa dietética Naturhouse Health, que anunciaba en agosto el traslado de su domicilio social de Barcelona a Madrid por razones operativas y el proceso soberanista. Pocas reconocen tan abiertamente una mudanza que sí enseñan algunos análisis, cuyo efecto se presupone directo sobre economía y negocio bancario.

Desde hace tres años Madrid es la comunidad con mayor capacidad de atracción de empresas procedentes de otras regiones y Cataluña encabeza las salidas, según el estudio ‘Cambios de domicilio 2016’ elaborado por la sociedad de información financiera y comercial Informa D&B.

El pasado año Madrid ganó 407 empresas netas -salieron 994 y entraron 1.401- y Barcelona lideró las pérdidas, con un saldo negativo de 279 compañías, después de que 783 moviesen el domicilio social y captase 504 procedentes de otras comunidades. Le sigue Navarra, con 73 pérdidas netas. Pero más allá del censo el estudio subraya que salieron sociedades de cierto tamaño, originando a Cataluña la mayor hemorragia en volumen de facturación.Se precipita desde 2013

Son movimientos condicionantes en una demanda de financiación. El punto de inflexión en el auge del sentimiento nacionalista suele datarse en junio de 2010, cuando el Tribunal Constitucional tumbó 14 artículos del Estatut, incluída la validez jurídica del término nación. Pero será a partir de 2013 -en diciembre Artur Mas convocaba la consulta de autodeterminación del 9-N- cuando deja de ser una de las regiones con la mejor evolución crediticia a sufrir retrocesos superiores.

En nueve de los catorce trimestres transcurridos desde ese momento hasta el pasado marzo la financiación mengua en la comunidad frente al trimestre previo con intensidad superior a la evolución global contabilizada en el país. Son solo estadísticas, en las que pueden influir incontables factores como el intenso proceso de reestructuración sufrido por la banca catalana con la fusión de diez cajas en Unnim y CatalunyaBanc, ambas adjudicadas a BBVA; aunque la incertidumbre política también se ha mantenido en paralelo.

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