Viernes, 24.11.2017 - 17:52 h

La reforma de la Facultad de Filosofía y Letras de la UZ implicará el traslado de 3.500 alumnos y personal docente

Las obras de reforma de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza implicarán el traslado de unos 3.500 alumnos y personal docente y administrativo. Los trabajos comenzarán a mediados de 2018, tendrán una duración estimada de tres años y supondrán una inversión de 23 millones de euros.

La reforma de la Facultad de Filosofía y Letras de la UZ implicará el traslado de 3.500 alumnos y personal docente

Así lo han explicado este martes en declaraciones a los medios de comunicación la consejera de Innovación, Investigación y Universidad del Gobierno de Aragón, Pilar Alegría, y el rector de la UZ, José Antonio Mayoral, tras asistir a la reunión de la comisión mixta entre ambas instituciones, que se ha celebrado en el edificio Paraninfo para tratar las necesidades de la Universidad en materia de infraestructuras y planificación docente.

El rector ha señalado que en este encuentro se ha abordado la reforma de la Facultad de Filosofía y Letras, dado que próximamente "vamos a recibir el proyecto y estamos pendientes de iniciar el trámite de licencia de obras", para proceder a su adjudicación y al inicio de los trabajos, todo ello con el objetivo de "perder el menor tiempo posible" en este proceso.

La consejera Pilar Alegría ha recordado que en los presupuestos de este año se dedican 240.000 euros a este proyecto que "será recibido en octubre por la Universidad", para que lo revisen y después "si todos los procesos posteriores fueran acordes y no hubiera ningún tipo de contraindicación, esperemos que en 2018 empecemos con la reforma", que comenzará con el derribo del edificio del pabellón de Filología, para después intervenir en el edificio principal que se conservará.

"En 2018 podremos ver ese primer paso" en la reforma de este equipamiento que albergará también aulas del grado de Periodismo y espacios como "un locutorio radiofónico o un plató de televisión".

Con el inicio de los trabajos se deberá acometer el traslado de profesores, alumnos e investigadores, un calendario que la Universidad de Zaragoza dará a conocer a finales de octubre en una reunión con todos los interesados. En todo caso, el traslado se llevará a cabo "intentando siempre que sea lo menos dificultoso y lo menos gravoso para la gente que está trabajando y formándose en la facultad", ha apuntado Alegría.

ESPACIOS ALTERNATIVOS

En este sentido, el rector ha indicado que ya "tenemos pensados los espacios en los que vamos a trabajar". Se utilizará el edificio de Interfacultades, cuyas obras acabarán antes de fin de año, y "estamos pensando la posibilidad de habilitar algún nuevo espacio" para facilitar el traslado y las obras, como podrían ser "la antigua Facultad de Educación, el edificio Cervantes, aulas de otras facultades y estamos mirando la propiedad del colegio Recarte y Ornat para poder usarlo".

Mayoral ha incidido en que "es importante que los profesores y los estudiantes conozcan que van a tener que pasar unas ciertas incomodidades durante el periodo que dure la obra, pero es inevitable, el bien final es muy superior a las pequeñas incomodidades que esperemos que sean las menos posibles", ha comentado.

En este punto, ha detallado que el traslado afectará a unos 400 profesores, 3.000 alumnos y personal de administración y servicios, para apuntar que las obras tendrán una duración de tres años y se iniciarán a mediados del año 2018.

MENOR IMPACTO

El traslado se desarrollará cuando "cause el menor impacto docente", coincidiendo con periodo de exámenes o el final de curso. "Empezaremos a trasladar primero por el edificio que se va a derribar" y el objetivo es "que la actividad no pare, porque tenemos alumnos, profesores y un instituto de investigación y no podemos parar", ha recalcado el rector, al estimar que "es muy complejo trasladar a tanta gente, el material, la biblioteca y las bibliotecas personales, el sistema informático"

El rector ha estimado que los alumnos terminarán este curso en las actuales instalaciones, dado que en primer lugar se trasladarán los despachos de los profesores y una vez que termine el periodo docente, a finales de mayo y principios de junio, los exámenes se podrían realizar en aulas próximas, dado que "todas las facultades van a prestar aulas para exámenes como ya hicieron cuando hubo el problema de las goteras del techo para que no se parara ni un día".

La consejera Pilar Alegría ha precisado que estas obras se ejecutarán con un plurianual, pero ha deseado que se pueda alcanzar un acuerdo para el presupuesto de 2018 "porque hay actuaciones de gran prioridad en el día a día e los aragoneses que se verían mermadas sin presupuesto".

Además, ha subrayado que en estos dos años el Ejecutivo autonómico ha intentado "acelerar al máximo este proyecto y ojalá en tres años se vea todo finalizado", de modo que en el curso 2021-2022 se puedan usar estas instalaciones una vez que se haya reubicado a profesores, investigadores y estudiantes.

23 MILLONES

Alegría ha manifestado que el acuerdo con la Universidad incluye la reforma de este edificio, con un coste de 23 millones, pero también un acuerdo de financiación anual hasta 2020, con 2,5 millones para este año y la misma cantidad en 2019, que se destinan a otras acciones como los trabajos en los laboratorios de investigación de Huesca, con 700.000 euros, o en Odontología, con 50.000 euros, o el acondicionamiento del Torres Quevedo.

Por otra parte, José Antonio Mayoral se ha referido al futuro traslado de servicios al edificio de Interfacultades, apuntando que la obra estará entregada "antes de final de año y habrá que acomodar qué servicios se llevan primero en función de su carga de trabajo".

En otro orden de cosas ambos se han referido al descenso en los ingresos por la bajada de las tasas universitarias. Alegría ha avanzado que "en próximas fechas" ambas instituciones firmarán un "contrato programa" y ha incidido en que "tanto la Universidad de Zaragoza como el Gobierno de Aragón se encuentran satisfechos de que muchas familias aragonesas este año hayan podido matricularse y ver ese importante descenso tanto en el precio de los grados como en el de los másteres fue una buena apuesta de ambas instituciones".

El rector ha agregado que ese nuevo acuerdo "se firmará sin que sufra la apuesta decidida de ambos por las becas, porque los precios bajos aún para algunas familias siguen siendo altos. Estamos por que el acceso a la universidad no tenga trabas para los que lo deseen", ha concluido Mayoral.

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