Jueves, 23.05.2019 - 21:47 h
Salida a bolsa

ACS vende el 51% de sus renovables como Zero-E, que operará en alianza con Cobra

La nueva firma incluye 1.750 MW renovables más 450 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica y casi 300.000 metros cúbicos en tratamiento de agua.

El presidente de ACS, Florentino Pérez, ante la última junta de accionistas
 Florentino quiere repetir con Zero-E la salida a bolsa que hizo con Saeta en 2015. / EP

Los bancos seleccionados por ACS para la salida a bolsa de la nueva filial que agrupará los activos renovables que controla el grupo constructor a través de su filial de servicios industriales, Cobra, tienen ya perfilado el perímetro de una operación que fuentes del mercado estiman en torno a los 1.000 millones de euros. Goldman Sachs, Natixis y Société Générale trabajan con la vista puesta en la colocación de una participación mínima del 51% del capital de la nueva empresa que, bajo la denominación de Zero-E, podría alcanzar una valoración total de 2.000 millones de euros.

El plan de trabajo de los bancos tiene un antecedente claro en 2015, cuando ACS sacó a bolsa sus principales activos de energías renovables agrupados en la empresa Saeta Yield. El grupo constructor realizó una oferta pública por el 51% de la sociedad, al tiempo que vendía un 24% adicional al fondo de inversión GIP (Global Infraestructure Partners). Posteriormente, en 2018, ambos socios transfirieron sus respectivas participaciones y cedieron el control de la empresa aprovechando la OPA lanzada sobre Saeta por el fondo Brookfield.

El grupo constructor que preside Florentino Pérez ha mantenido, no obstante, su apuesta por la energía verde, que ahora trata de poner en valor aprovechando el programa de transición ecológica impulsado con la llegada al poder del Gobierno socialista de Pedro Sánchez. El buque insignia de la división renovable es la empresa Bow Power, de la que controla el 100% tras adquirir al citado fondo de inversión GIP un 49% el pasado mes de febrero. Bow Power ha sido integrada en Cobra Instalaciones y Servicios, que se ha convertido así en la cabecera del nuevo proyecto energético de ACS.

Sobre esta base de negocio, la filial de servicios industriales tiene prevista la constitución de una sociedad en la que se van a agrupar 1.000 megavatios (MV) de activos fotovoltaicos, más otros 150 de termosolar, 400 eólicos y 200 MW de energía hidroeléctrica. Además se incluirán en la nueva empresa 450 kilómetros de líneas de transmisión de electricidad y cerca de 300.000 metros cúbicos de tratamientos de agua y desalinización. El proyecto Zero-E, denominación que se baraja para la futura entidad, se define en el equity story que preparan los bancos colocadores como un líder mundial con proyectos en operación, construcción y desarrollo en España, Reino Unido, Argelia, México, Perú, Brasil, Chile, Sudáfrica y Taiwán.

​Zero-E funcionará con una estructura independiente en la toma de decisiones pero se beneficiará de una relación estratégica con su matriz, Cobra, que seguirá controlando el 49% de las acciones tras la oferta pública de venta en bolsa. La alianza con Cobra se extenderá en una doble vertiente, empezando por un acuerdo de prestación de servicios a cinco años y precio fijo anual. En segundo lugar se establecerá también un derecho de primera oferta (RoFO) a favor de Cobra que actuará como subcontratista  en la construcción, operación y mantenimiento de los proyectos. Zero-E se centrará en las actividades de desarrollo, financiación y gestión de la cartera de proyectos.

​Principales indicadores económicos

Este reparto funcional se ampara en un modelo de gobierno corporativo orientado a preservar las decisiones de inversión bajo control del comité de dirección y el consejo de administración de Zero-E. El máximo órgano de gobierno de la nueva sociedad con destino a bolsa estará compuesto por ocho consejeros, de los que uno será el consejero delegado como primer y único ejecutivo, tres dominicales y cuatro independientes. El presidente tendrá condición de independiente y dispondrá de voto de calidad. La posición institucional de Cobra, como accionista de referencia, estará doblemente limitada ya que deberá abstenerse en decisiones que puedan generar conflictos de interés y su participación del 49% sólo comprenderá derechos de voto por un 40%.

​Las grandes variables económicas de la futura sociedad cotizada se enumeran a partir de una cifra de activos de 1.250 millones de euros, con unas ventas de 100 millones y un ebitda de 64 millones, de acuerdo con los datos en proceso de auditoría y correspondientes al cierre de 2018. El perímetro de consolidación integrado en Zero-E generó el pasado año un resultado operativo cercano a los 30 millones de euros, lo que supone casi un 50% de crecimiento respecto a los 21 millones contabilizados en 2017. La salida a bolsa de Zero-E se justifica con el fin de obtener nuevos recursos que estarán principalmente destinados a financiar la cartera de proyectos.

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