Viernes, 13.12.2019 - 12:26 h
Liberalización ferroviaria

Adif favorecerá las ofertas del AVE con más mujeres y menor huella de carbono

Ambas variantes serán decisivas en el supuesto de que las solicitudes superen la capacidad de red  y haya que desempatar entre los candidatos.

Isabel Pardo de Vera, presidenta de Adif
Adif, presidida por Isabel Pardo, incentiva el papel de la mujer en la liberalización del AVE

La segunda y definitiva versión de la Declaración de Red difundida esta semana por Adif para dar el banderazo de salida a la liberalización del transporte de viajeros por ferrocarril supone también un claro alegato de defensa del programa social formulado por Pedro Sánchez en la reciente investidura fallida como presidente del Gobierno. La propuesta del administrador ferroviario se convierte en la punta de lanza que va a marcar la pauta de la contratación pública en nuestro país, cuando menos mientras el PSOE siga manejando el timón de la Administración del Estado en nuestro país.

A lo largo de las sucesivas intervenciones de estos días en el Congreso de los Diputados el líder socialista ha vuelto a incidir en la conveniencia de un Gobierno "ecologista y feminista" como elementos para identificar lo que se considera una política de izquierda progresista. Pedro Sánchez no ha conseguido articular en el Parlamento un pacto para consolidar su victoria electoral del 28 de abril pero eso no impide que el aparato del Estado, esta vez a través de Adif, ponga en práctica el ideario del PSOE y de su actual Gobierno en funciones.

La empresa pública encargada de gestionar la vía férrea  ha repartido la infraestructura teniendo en cuenta los tres grandes corredores del AVE existentes en nuestro país, como son el Eje Madrid-Barcelona, el Eje Este (Madrid-Valencia-Alicante) y el Eje Sur (Madrid-Sevilla-Málaga). Adif ha configurado su propuesta en tres paquetes o bloques que suponen de manera respectiva el  65, 30 y  5% de la futura capacidad de la red de alta velocidad, incluyendo surcos o circulaciones para cada uno de los los tres corredores mencionados.

El objetivo es que todas las empresas interesadas tengan opciones para entrar en el mercado aunque en la práctica parece harto complicado que puedan coexistir más de dos nuevos operadores además de Renfe como empresa heredera del actual monopolio. De hecho, la propuesta de Adif formula una clara invitación a los diferentes candidatos para que adapten sus solicitudes cubriendo el servicio por  paquetes completos, bien sea en el nivel intermedio o en el tercero más reducido. El primero, que supone prácticamente dos tercios de la Declaración de Red, está claramente destinado a Renfe.

Sobre esta premisa y en el supuesto de que, efectivamente, no exista un remanente de capacidad suficiente para atender todas las solicitudes Adif establece una serie de criterios a la hora de resolver un eventual y más que seguro desempate. En primer lugar, la compañía que preside Isabel Pardo de Vera señala que tendrá en cuenta con carácter prioritario aquellas propuestas que incorporen una carta de compromiso especificando el cálculo de su huella de carbono y un plan de reducción de la misma que incluya la medición de la reducción realizada, tanto en términos porcentuales como absolutos.

Dicho escrito deberá presentarse dentro de los dieciocho meses siguientes al inicio efectivo de las operaciones comerciales. El plan de reducción de la huella de carbono, indicador en el que se mide la totalidad de emisiones de gases de efecto invernadero, tendrá que prolongarse durante los diez años del acuerdo marco establecido por Adif con los beneficiarios del concurso. De esta forma, la sociedad dependiente del Ministerio de Fomento consagra los objetivos definidos por el Ministerio de Transición Ecológica dentro del plan de liberalización ferroviaria acordado para finales de 2020.

El segundo criterio básico en el caso de igualdad de ofertas competidoras reclama una segunda carta de compromiso en la que las empresas informen, también en un plazo de dieciocho meses, del porcentaje máximo de contratos temporales que tendrán dentro de sus plantillas. En tercer lugar, y dentro de esta misma política de empleo, se requerirá a los futuros operadores del AVE que informen del porcentaje mínimo de mujeres que serán empleadas en sus respectivos proyectos. En cuarto y último lugar Adif reclamará además para resolver desempates el porcentaje mínimo de trabajadores con discapacidad que serán empleados en la plantilla.

Leve ampliación del paquete C

Estos aspectos se convierten así en el principal elemento diferencial al que pueden agarrarse las empresas para formular ofertas con más gancho y capacidad competitiva de cara al nuevo mercado abierto de alta velocidad. Adif ha ampliado el número de surcos del paquete C, el más reducido, para alcanzar un total de cinco circulaciones por día en los tres ejes. En la Declaración de Red de abril se incluían los cinco surcos sólo para el corredor Madrid-Barcelona, en tanto que los ejes del Este y del Sur estaban dotados con cuatro viajes. 

El paquete C es el más reducido y supone un 5% de la capacidad total dispuesta por el Estado, pero a la vista de la dificultudes técnicas y financieras que implica la liberalización es muy posible que sea el gran objetivo de la mayor parte de concursantes. A fin de cuentas, muchos de los nuevos entrantes lo que intentan es poner un pie en España para ir luego observando las opciones de crecimiento y rentabilidad que ofrece el negocio. La solución se conocerá en diciembre, a lo largo de la primera quincena, cuando Adif haga público su veredicto con el nombre definitivo de las empresas ganadoras de la puja.  

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