Domingo, 08.12.2019 - 12:31 h
Dos aviones operarán en 2020

Despega el Beluga XL, el nuevo coloso de Airbus, con año y medio de retraso

El mayor avión de carga del mundo tiene capacidad para transportar dos alas de un A350 y hasta 51 toneladas de mercancías.

Beluga XL.
Beluga XL. / Nerea de Bilbao

La eterna sonrisa con la que la compañía, a petición de sus empleados, ha decorado la cabina del Beluga XL es ya el emblema de Airbus. Y ello pese a que  este modelo lleva más de un año listo y sin salir del hangar. Faltaba el trámite de conseguir la luz verde de las autoridades europeas que le permitiera volar. La esperada licencia para Airbus ya ha llegado y la aeronave de carga más grande del mundo podrá volar en 2020. El fabricante europeo ha obtenido la certificación de la Agencia Europea de Seguridad Aérea para operar el Beluga XL, un avión diseñado específicamente para el transporte de carga pesada y de gran tamaño y que sustituirá a los Belugas ST. 

Beluga XL
Beluga XL / Airbus

Tiempo perdido, tiempo ganado

Prueba de este retraso es el hecho de que el aparato llevaba presentándose públicamente desde 2018. Este nuevo cetáceo del aire ya ha hecho apariciones estelares repletas de prensa en el aeródromo de Toulouse-Blagnac, donde la pasada primavera hizo su primer vuelo inaugural ante 10.000 empleados y subcontratistas del fabricante europeo, e incluso en Getafe, también en 2018, desde donde salen los Beluga. Parte de los componentes de este avión se fabrican en la factoría de Getafe.

El visto bueno de Europa ha tardado en llegar más de la cuenta, pero ello también ha permitido a la compañía acumular experiencia para su operativa. Los dos aparatos del modelo que ya tienen autorización para volar han acumulado más de 700 horas en el aire a lo largo de algo más de 200 vuelos durante estos meses de espera. Además, los dos aviones han visitado varios de los once destinos a los que volarán regularmente, entre otras cosas para confirmar que no hay 'limitaciones' en sus pistas o instalaciones.

El Beluga XL, que combina partes del fuselaje del A330-200 y A330-300, cuenta con una bodega de carga con un 30% mayor capacidad que la del A300 Beluga, con 7 metros más de longitud y 1 metro más de ancho. Esta diferencia de volumen interno se traduce en que mientras el Beluga sólo puede transportar un ala del A350, el Beluga XL puede llevar dos. Esto evidentemente reduce los viajes necesarios para trasladar los componentes del avión hasta Toulouse para su montaje, una rotación que puede usarse para el transporte de componentes para otros aviones.

Para poder recibir a un avión de este tamaño, la planta madrileña de Airbus tuvo que inaugurar en 2017 un hangar de 7.200 metros cuadrados dedicado a las operaciones de carga y descarga. Ahora parece la definitiva y podrá operar desde principios de 2020, una buena noticia para la firma en un año en el que los beneficios de la compañía despegaron 141% impulsados por las ventas del A320, para cuyo transporte de alas está diseñado el nuevo Beluga XL, proyecto que nació a finales de 2014. Mientras, los ingresos de la división de Defensa lograron un modesto avance del 1% (de 4.041 millones a 4.085).

El reto del tonelaje

Conseguir el certificado para este aparato, que como su predecesor presenta un fuselaje delantero superior abultado que recuerda a una ballena, no ha sido sencillo. El escollo principal eran los problemas relacionados con el tonelaje del propio aparato derivado de sus dimensiones. La aeronave alcanza los 63 metros de largo y 19 metros de altura, mientras que la distancia entre los extremos de sus alas es de 60 metros. La documentación de certificación indica dos opciones de pesos de despegue: 227 y 205 toneladas, ambas con un peso máximo de aterrizaje de 187 toneladas. Esta diferencia es posible gracias a que parte del combustible teóricamente se quema durante el vuelo.

El Beluga XL puede volar hasta 4.000 kilómetros con la carga a tope, todo gracias a dos motores Rolls Royce Trent 700. Según el certificado, este gigante de la aviación puede transportar hasta 51 toneladas de mercancias. La compañía irá sustituyendo gradualmente los cinco Belugas ST, creados en 1990. Al igual que su predecesor, el avión operará desde 11 destinos europeos, reforzando las capacidades industriales de Airbus y permitiendo a la compañía cumplir los plazos, algo imprescindible en su rivalidad con Boeing.

Según la propia compañía, aunque el transporte aéreo sigue siendo el principal método empleado para el traslado de grandes componentes de aviones, Airbus también utiliza el transporte por carretera, ferrocarril y vía marítima y fluvial para el traslado de piezas entre sus centros de producción. 

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