Domingo, 17.11.2019 - 13:41 h
Las consecuencias del apagón nuclear

Ajuste de cuentas en Almaraz: Endesa pierde 60 millones y sus socios ganan 42

El Consejo de Seguridad Nuclear, recién renovado, tendrá la última palabra sobre la continuidad de la explotación y sus condiciones.

La central de Almaraz se conectó a la red en 1980, según documentos oficiales.
La central de Almaraz se conectó a la red en 1980, según documentos oficiales.

La central nuclear de Almaraz (Cáceres) echará el cierre a sus dos reactores entre los años 2027 y 2028. Así lo han acordado los tres socios: Iberdrola (53%), Endesa (36%) y Naturgy (11%). La batalla hasta llegar al acuerdo ha sido intensa. Endesa era partidaria de extender lo más posible la actividad de la central, mientras que Iberdrola y Naturgy eran partidarias del cierre. Firmado el calendario que prolonga la actividad de la planta en más de siete años, las empresas discuten con los auditores cómo ajustar el pacto a la contabilidad. Los cálculos ya están hechos: Endesa calcula pérdidas contables de 60 millones mientras que Iberdrola y Naturgy se anotarán a su favor 30 y 12 millones respectivamente.

El impacto contable de extender la actividad "oficial" de la central de Almaraz más allá de los 40 años es diferente para las empresas. Mientras Endesa amortiza los activos a 50 años, Iberdrola y Naturgy lo hacen a 40. Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola) y Francisco Reynés (Naturgy) obtienen algo positivo en una batalla cuyo final todavía no está escrito. Entre otras cosas porque son el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y la empresa pública de residuos Enresa quienes tienen la última palabra en el calendario de cierre de los siete reactores en operación, hasta 2035.

El acuerdo entre las tres eléctricas supone pedir 7,4 años de prórroga para el primer reactor y 8,3 años para el segundo, lo que llevaría su funcionamiento hasta noviembre del 2027 y octubre del 2028, respectivamente.  Pero es el CSN, recién renovado, el que tendrá que  decidir si da el visto bueno o no a la continuidad de la instalación extremeña. Y en el caso de que su informe sea positivo, con qué condiciones. El pacto contempla un listón máximo de inversiones de 605 millones de euros.

La continuidad del parque

Si las exigencias impuestas por el CSN superan esa cifra, tendrán que volver a sentarse para abordar el futuro de la central. Todo aséptico. El consejo no toma decisiones respecto a la continuidad del parque nuclear, ni sobre proyectos nucleares o instalaciones radiactivas, evalúa su seguridad y vela por la protección radiológica, según señalan fuentes del organismo que preside Josep María Serena i Sender.

Pese a los efectos contables negativos, Endesa logra extender la vida de la central extremeña y llevar la vida media del parque más allá de los 40 años. Para una compañía que debe replantear su posición en el mercado -es la más afectada por los cierres del carbón-, mantener las posiciones en la actividad nuclear es vital. Naturgy e Iberdrola tienen posiciones en gas y energía hidroeléctrica que pueden compensar el cierre de las nucleares.

El 'ajuste de cuentas' por la clausura de la central extremeña también es social. El presidente extremeño Guillermo Fernández Vara respaldó las protestas de los trabajadores para extender la actividad de la nuclear al menos diez años más. Tras el acuerdo entre las empresas -y con el Gobierno-, Fernández Vara destacó que cuentan "como mínimo" con nueve o diez años por delante. "Ya veremos luego lo que ocurre" remachó "porque de aquí a allí pueden ocurrir muchas cosas".

Elecciones generales

Entre esas cosas, que Fernández Vara no precisó, está el resultado de las elecciones generales del día 28. Si los resultados permitieran al PP formar Gobierno, el apagón nuclear pactado quedaría en papel mojado. El partido que preside Pablo Casado, muy activo en la batalla nuclear contra Pedro Sánchez, tiene la intención de revisar las decisiones del Gobierno en materia nuclear, lo que abriría de nuevo la guerra entre las empresas que no ven negocio en las centrales si no se rebajan los impuestos a la actividad (Iberdrola y Naturgy) y Endesa.

Lo nuclear se conjuga en presente. Todo en el sector depende de la voluntad de sus actores. Incluso las fechas a partir de las cuales se aplica el calendario de cierres entre los años 2025 y 2035. En el caso de Almaraz, se ha aceptado por todas las partes que cumple 40 años en 2023. Pero el primer permiso de explotación de la central cacereña la concedió el Ministerio de Industria -Dirección General de Energía- el 14 de octubre de 1980. La instalación cumplirá por lo tanto los 40 años en octubre del próximo año y no en 2023 como sostienen los propietarios y como recoge la asociación del sector Foro Nuclear en sus documentos.

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