Viernes, 15.11.2019 - 11:44 h
La primera obra será en octubre

Antonio Banderas inyecta en su teatro de Málaga 1,1 millones y prepara su estreno

El eterno chico Almodóvar tiene puestas sus miras en el malagueño Teatro del Soho Caixabank por el que paga 225.000 euros de alquiler al año.

ANTONIO BANDERAS
Antonio Banderas inyecta en su teatro de Málaga 1,1 millones y prepara su estreno. / EFE

El emprendedor y artista José Antonio Domínguez Bandera -más conocido como Antonio Banderas- está dispuesto a convertir la calle Córdoba, el llamado Soho de Málaga, en el Broadway mediterráneo. Lo intentó sin éxito con los cines Astoria en 2017. Ahora hace su sueño realidad con al conseguir la gestión de Soho Caixabank, que ocupa el antiguo lugar del teatro Alameda, un espacio que en la última época había convertido su graderío superior en dos pequeñas salas de proyección de cine para salvar sus cuentas y tenía planta baja reservada a funciones de teatro. La remodelación del antiguo Alameda como Teatro del Soho CaixaBank, que se ha hecho con un presupuesto inicial de 2. 389.140 euros, ha dotado al nuevo espacio de dos salas, la principal con 667 espectadores y una secundaria para obras de pequeño o mediano formato de 200 butacas.

Un lugar en decadencia que en 2018 cambió de rumbo cuando Banderas, a través de su empresa Teatro del Soho S.L., se hizo cargo de la explotación del inmueble, que alquila a los hermanos Sánchez Ramade, que actúan a través de la empresa Finesar Málaga S.L. Para emprender este negocio ha tenido que desembolsar además 1,1 millones, una ampliación de capital de su sociedad que ha quedado recogida en el Registro Mercantil. El Soho abrirá sus puertas en otoño y  arranca  con 'A Chorus Line', el famoso musical de Broadway que Michael Bennett dirigió en 1975. Banderas acaba de presentar el reparto a los medios a través de sus redes sociales.  ¿El objetivo? Convertir en este teatro en centro de referencia, como fueron en su momento el Lliure en Barcelona o el María Guerrero en Madrid. De hecho, Banderas ha fichado al exdirector del Lliure -Lluís Pascual - para su nueva aventura empresarial.

Por otro lado, la elección de 'A Chorus Line' descarta la idea inicial de inaugurar con otro musical, 'Zorba el Griego', ya que esa producción obligaba a Banderas a representarla durante un año en Málaga, Londres y Broadway, pero el actor no disponía de toda esa agenda libre. Con esta nueva etapa se corre una cortina de humo a todos los problemas que tuvo el actor con la reforma del teatro, ya que desde la directiva del Colegio de Arquitectos de Málaga mostraron públicamente su extrañeza por la diligencia con la que se acometieron los permisos de obra, que en su día se calificó de menor aunque hubo modificaciones en la fachada. Eso sí, en ningún momento el mencionado colegio habló claramente de trato de favor. Y las obras, proyectadas por el arquitecto Francisco Guillén, siguieron su curso en los plazos previstos.

Un alquiler de 225.000 euros

El empeño de Banderas no es nuevo. En el camino se ha encontrado con rotundos fracasos, como cuando abandonó el proyecto de levantar un centro cultural en lo que fue el mencionado cine Astoria tras las duras críticas de la oposición municipal, que criticó un supuesto trato de favor del Ayuntamiento, gobernado por el PP desde 1995. En este caso, Banderas quiere las cuentas claras y ha publicitado, a través de el diario El Sur, que ha creado la Fundación Teatral Antonio Banderas que aportará una cantidad de 225.000 euros anuales para pagar el alquiler del Teatro del Soho CaixaBank.

El artista y empresario que cuenta con su hermano Francisco como administrador único de Teatro del Soho S. L. ha dejado muy claro que este es un negocio que emprende "no para lucrarse", sino por pasión por el teatro y por su ciudad natal. Lo cierto es que gracias a este proyecto teatral Málaga y su provincia se aseguran que pueden contar con Antonio Banderas este verano. Así el actor será un habitual de la noche de Marbella, sobre todo del mítico local de Olivia Valere, ya que tiene una estrecha relación con la empresaria francesa. Ayer mismo se le pudo ver cenando a primera hora con su pareja Nicole Kimpel y parte de su nuevo elenco teatral, en el que destacaba su coreógrafo. El artista remató la noche en la gala Starlite, donde actuaba Nicky Jam, considerado uno de los cantantes de reggaetón con mayor prestigio dentro del panorama musical latino en la actualidad.

Olivia Valere, Nikole Kimpel y Antonio Banderas en la discoteca Olivia Valere, Marbella.
Olivia Valere, Nikole Kimpel y Antonio Banderas en la discoteca Olivia Valere, Marbella. / L.I.

Sus otros negocios en la Costa del Sol

El protagonista de 'Dolor y Gloria' tiene un fuerte patrimonio inmoibiliario que gestiona a través de Glassmore Investment SL: un ático de 500 metros en la calle Alcazabilla y cuatro pisos que tiene repartidos en las calles Zegrí, Echegaray y Alcazaba. Sin dejar de mencionar su gran propiedad marbellí: La Gaviota, que dejó de ser 'ilegal' en 2014 cuando el pleno del Ayuntamiento de Marbella dio el visto bueno a la aprobación definitiva de la modificación puntual de elementos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).  

Esta mansión a pie de costa fue adquirida por el actor malagueño en 1997 a los herederos de la periodista Encarna Sánchez, se mantiene intacta desde que se construyó a pesar de que en abril de 2003 una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de Málaga anuló la licencia para su construcción, concedida por el gobierno del Jesús Gil en 1995. Y es precisamente esta casa, de 786 metros y ubicada en una privilegiada parcela de 5.000 en calle jabalí, la sede social de Glassmore.

Los locales son otra de sus grandes apuestas inversoras. Los catorce que tiene la sociedad están repartidos entre Málaga, Benalmádena y Torremolinos. No hay hipotecas. Algunos de ellos pertenecen a una entidad bancaria y los tiene mediante arrendamiento financiero con opción a compra, una fórmula que permite un ahorro financiero/fiscal que puede llegar a suponer hasta el 7% de la inversión, comparado con otras formas de financiación.

Glassmore es una sociedad que tiene un activo de 19,6 millones, con datos de su ejercicio 2017, y su balance de ventas roza los 600.000 euros en positivo. Estos datos en verde no los comparte con la entidad, también española, que creó para gestionar el avión que compró a Telefónica. Se trata de Alce 2005 S.L., que actualmente tiene 3,7 millones de euros en números rojos y adueña el Gulfstream G200, que tiene una capacidad de 8 pasajeros y un alcance sin escalas de 6.300 kilómetros. Esta es otra historia como la de su 20% en la quebrada Kandor Grafics S.L. La firma invirtió 22 millones de euros en el lanzamiento de una cinta de animación infantil, pero sólo consiguió recaudar con ella 2,3 millones en España.

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