Jueves, 12.12.2019 - 12:11 h
Las empresas investigan la caída de tensión en la isla

El apagón de Tenerife reabre la batalla de Endesa y REE por los incidentes en la red

Las compañías intentan esquivar la responsabilidad por la tardanza en recuperar el servicio ante el aluvión de reclamaciones.

El consejero de Transición Ecológica, José Antonio Valbuena, muestra el gráfico con la caída del sistema eléctrico de Tenerife el domingo.
El consejero de Transición Ecológica, José Antonio Valbuena, muestra el gráfico con la caída del sistema eléctrico de Tenerife el domingo. / EFE

El cero energético es la pesadilla de los técnicos de las empresas eléctricas. Un desastre en forma de apagón que paraliza una tras otra las centrales de generación y que, en el mejor de los casos, cuesta horas recuperar. Sucedió este fin de semana en Tenerife. Medio millón de abonados de la comercializadora Endesa se quedaron sin suministro de electricidad, en algunos casos, durante nueve horas. El origen del problema estuvo en una incidencia en la subestación Granadilla-Abona de Red Eléctrica de España (REE), la empresa que gestiona la red de alta tensión. REE tardó más de tres horas en aclarar el origen del apagón que comenzó a las 13.11h del domingo. Ahora llega el momento de las reclamaciones, de las investigaciones y de los reproches entre empresas. No es algo nuevo. Sucedió lo mismo hace 12 años, con el gran apagón de Barcelona.

Oficialmente, tanto Endesa como REE se remiten a las investigaciones en marcha. Pero no ocultan que puede haber roces a la hora de delimitar las responsabilidades y hacer frente a las miles de reclamaciones que esperan recibir en los próximos días. Los hechos probados son que Tenerife se quedó sin suministro de energía eléctrica a las 13:11 horas del domingo porque pararon las dos centrales eléctricas de la isla, Caletillas y Granadilla de Abona. Según fuentes de la empresa propietaria, Endesa, saltaron las protecciones de las centrales y se desconectaron de la red tras registrarse un incidente en una subestación de REE que provocó la caída de tensión.

Red Eléctrica admitió el fallo en la subestación de Abona. Pero se pone de perfil en el tema más espinoso: por qué se tardó nueve horas en recuperar el servicio. "Habrá que esperar unos días para saber todas las causas" apunta una portavoz de la compañía. Según fuentes de Endesa, la recuperación del suministro, que es su responsabilidad, se hizo cuando lo permitió la tensión en la red, lo que es responsabilidad de REE. El restablecimiento del servicio comenzó a las 14:50 horas por una gran parte de La Laguna y el Suroeste de Santa Cruz. No alcanzó el 65% del servicio hasta 20:30 horas y el incidente no se dió por resuelto hasta las 22:15 horas, más de nueve horas después de producirse el cero energético.

Reclamaciones y sanciones

Esas nueve horas de apagón provocarán decenas de miles de reclamaciones. El Gobierno canario ha anunciado ya la apertura de un expediente para determinar responsabilidades y, en su caso, sancionar a la empresa o empresas responsables del apagón si hubiera motivos para ello. La batalla puede ser larga. Hay precedentes. El más sonado fue el que protagonizaron también Endesa y REE hace 12 años en Barcelona. Hubo apagón, hubo sanciones y hubo una batalla legal que duró ocho años y que llegó al Tribunal Supremo.

El apagón de Barcelona tuvo lugar el 23 de julio de 2007. Afectó a más de 300.000 abonados y enfrentó a REE, que entonces presidía Luis Atienza, con Endesa, dirigida por Manuel Pizarro. Atienza aplicó el dicho de quien da primero da dos veces y achacó el gran apagón a la caída de un cable propiedad de Endesa sobre la subestación eléctrica de Collblanc. Endesa contraatacó con fuerza. Elaboró un informe para la Comisión Nacional de la Energía (CNE) que señalaba directamente a REE como responsable del incidente. El informe detallaba "una serie de incidentes previos en la red de 220 kilovoltios [propiedad de REE], que ocasionaron sobreintensidades y vibraciones muy importantes hasta hacer que los conductores se rompieran".

Los incidentes de 2007

Endesa cuestionaba el buen funcionamiento de la red del rival y detalló hasta 60 incidentes desde el 5 de junio de 2007 en la red de 220 kilovoltios de REE. Según los documentos que aportó a la CNE, en un solo día, el 17 de julio, una semana antes del apagón, se llegaron a registrar 21 incidentes en líneas y transformadores de la red de alta tensión. La batalla fue dura tanto ante la opinión pública como ante los tribunales. El Supremo acabó con el pleito en 2015, ocho años después, con una sentencia salomónica que multó a Endesa y a REE con 10 millones de euros cada una.

El apagón de Tenerife coincide en el tiempo con la polémica desatada por la propuesta de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) para recortar la retribución que perciben las compañías eléctricas por las redes de transporte y de distribución de electricidad. Y sorprende a REE en plena reorganización del grupo de empresas para diversificar sus actividades hacia el sector de las telecomunicaciones y ser menos dependiente de la actividad de transporte eléctrico de la que obtiene el grueso de sus ingresos (en torno a 1.400 millones de euros al año).

El esquema de cambio en la estructura del grupo REE tiene un punto central, la matriz Red Eléctrica Corporación y, al menos, tres áreas: Red Eléctrica de España, el operador del sistema eléctrico; Red Eléctrica Internacional y la filial de telecomunicaciones Red Eléctrica Infraestructuras de Telecomunicación (Reintel) más Hispasat.

La idea de Sevilla es levantar un parapeto indiscutible entre el negocio regulado -el transporte de electricidad- y el resto de actividades de telecomunicaciones y tecnología. Será un canal para encauzar los 6.000 millones de euros que REE quiere invertir en los próximos cuatro años, según el plan estratégico que presentó a la la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a principios de año.

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