Jueves, 19.09.2019 - 18:07 h
A por los servicios

Apple se salva de la 'adicción' al iPhone: así lidia con las débiles ventas del móvil

El gigante consigue exprimir más a los dueños de los 'smartphones' a través de los servicios, pero sigue pesando casi la mitad de todo su negocio.

Ventas de iphone en Apple

Era una verdadera adicción. Casi siete de cada diez dólares que entraban en su caja procedían de un solo producto: el iPhone. La dependencia era enorme. Y un estornudo en el mercado de los móviles podía poner patas arriba el imperio de Apple. El gigante ha hecho de su mayor debilidad, una virtud: la caída de los ingresos por sus móviles le ha obligado a exprimir al máximo a cada uno de sus dueños con los servicios digitales. Aún no permite compensar, pero le salva de un tropiezo mucho mayor. 

Junio de 2015. El iPhone vive su época más dorada, pese a las voces que ya alertaban de un posible agotamiento de la 'gallina de los huevos de oro' que Steve Jobs empezó a explotar ocho años antes. Casi el 65% de los ingresos de la tecnológica -31.000 de los casi 50.000 millones- eran de 'smartphones' vendidos en ese trimestre. Fue el techo. A partir de ahí, el peso no ha dejado de caer hasta el nivel más bajo en seis años, que se registró el pasado trimestre.

Todo este movimiento en la compañía ha coincidido con ese debilitamiento del mercado de los móviles -los usuarios cambian cada vez con menos frecuencia de móviles-, pero también con la mayor fortaleza de sus servicios digitales (contenidos audiovisuales, pagos móviles...) y la venta de dispositivos secundarios como el Apple Watch o los auriculares Airpods. Estos dos últimos, aunque con márgenes más estrechos, también han contribuido a la (deseada) diversificación que se lleva impulsando desde la cúpula.

El mercado que debe atacar es muy diferente al de hace cuatro años. La tasa de reposición cada vez es más baja. Es decir, los clientes fieles a la marca cambian cada más tiempo su dispositivo. El analista de Bernstein Toni Sacconaghi le puso cifras: en 2018 el periodo medio en el que un usuario renovaba su nuevo iPhone era de cuatro años, uno más que el ejercicio anterior. Las ventas siguen creciendo, pero los potenciales compradores aguantan más las versiones de los dispositivos. Una cifra: a principios de año había 1.400 millones de dispositivos activos de Apple, de los que 900 eran iPhone. Son 100 millones más que un año antes. Se trata de millones de potenciales suscriptores de sus servicios digitales.

Un ecosistema de Apple

Y todos esos dispositivos activos han ido vinculándose a cuentas de iTunes (contenidos), Apple Store (aplicaciones), Apple Music (streaming de música) o a Apple Pay (su sistema de pagos). Más móviles activos, aunque con versiones antiguas, significa más potenciales ingresos de esos servicios digitales (y unos márgenes de beneficio más elevados). Y así ha ido sucediendo. En cuatro años casi se ha duplicado la cifra de negocio vinculada a esta cifra. En el segundo trimestre de este año ha sobrepasado por primera vez el 20% de los ingresos del grupo.

Esa es la primera consecuencia de crear un ecosistema de productos en torno al iPhone. La otra es la venta de otros dispositivos secundarios y complementarios al móvil, pero que lo necesitan para su funcionamiento. Es el caso de los relojes inteligentes o los auriculares inalámbricos. Es el capítulo que más crece. Sin embargo, hay ciertas dudas sobre su capacidad para generar beneficios. "Hubiéramos preferido un mayor crecimiento de servicios, ya que los Wearables tienen márgenes más bajos", apuntaban desde la firma de análisis Nomura.

La consecuencia de esta creación del ecosistema de dispositivos y servicios alrededor del móvil es una menor dependencia hacia las ventas nuevas de éste en un contexto en el que su vida útil no deja de crecer. Y eso ha sido aplaudido por los analistas, que lo ven más como una fortaleza ante un futuro en el que las ventas del iPhone van a seguir cayendo. "Lea esto atentamente y reflexione: la categoría de accesorios y   es mayor que las ventas de iPad", dijo Citi. "Esto subraya un nuevo tema que está comenzando a surgir de Apple, que creemos que los inversores están pasando por alto y ese es la diversidad de las ofertas de Apple".

Pese a todas las mejoras, el giro en un transatlántico como Apple es lento. Dos cifras: los ingresos del móvil cayeron en 19.000 millones de dólares en el acumulado de los últimos tres trimestres frente al aumento de todas las demás categorías (incluidas el las tabletas iPad y los ordenadores Mac) en 12.600 millones. Y en este contexto, los expertos inciden en que la compañía debe decidir si da el golpe de timón definitivo para centrarse en los servicios o tratar de mantener el iPhone como ese producto estrella. Y ese golpe vendría de una ambiciosa rebaja de precios del móvil para bajar la barrera de entrada y elevar esa base de dispositivos activos.

Mientras Apple decide si, finalmente, deja de ser una empresa de 'hardware' para convertirse en una de servicios, la cartera de éstos últimos no dejará de crecer. En los próximos meses saldrán al mercado su servicio de streaming audiovisual (Apple TV+), su tarjeta de crédito (Apple Card) y su plataforma de videojuegos (Arcade).

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