Miércoles, 08.04.2020 - 21:35 h
Los recortes están pendientes de aprobación

La banca advierte sobre el tijeretazo al gas de la CNMC: "El daño ya está hecho"

El Santander elabora un informe sobre el impacto de la reforma en Naturgy, que controla el 70% del sector. Advierte de consecuencias en la inversión.

Gráfico recortes gas.
Gráfico recortes gas.

"El daño ya está hecho". Así de rotunda es la conclusión del informe elaborado por los analistas de Banco Santander sobre los cambios regulatorios propuestos por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) para el sector gasista entre  2021 y 2026. Los analistas del Santander centran el informe elaborado este mes en Naturgy, la antigua Gas Natural, que controla un 70% de la distribución de gas en España y a la que el tijeretazo -aun suavizado en la última propuesta-restará una media de ingresos de 164 millones cada año hasta 2026.

Los autores del informe no dejan el tinte de pesimismo sobre las consecuencias de la reforma ni siquiera teniendo en cuenta que la CNMC defendió durante meses y en una cruda batalla interna recortes de ingresos para el sector mucho más elevados. La batalla ha sido tan dura que la Comisión ha decidido someter la última propuesta, rebajada, a una nueva consulta pública que prolongará el debate hasta el próximo año. La circular pendiente de aprobación suaviza el recorte a la retribución regulada de gas natural desde el 17,8% planteado en la primera circular hasta el 9,6%. En dinero contante y sonante: de 14.20 millones anuales de retribución a 1.283.

Las cifras no gustan a los analistas, que aplican términos muy duros al trabajo realizado por la CNMC. Así, explican que la Comisión ha corregido la primera propuesta con un nuevo borrador de circular de "dudosa ortodoxia regulatoria". Añade que el regulador la CNMC asume que se da en el sector un exceso de retribución "que solo se ha corregido parcialmente, abriendo la puerta a una situación más dura de revisión de las reglas del juego en el próximo período reglamentario". Como consecuencia, resultarán afectadas las posibles operaciones de inversión en el sector, al menos en los términos que se daban hasta ahora.

Alto riesgo regulatorio

El informe del Santander cuestiona la metodología aplicada para justificar la propuesta de recortes -"el recorte de 239 millones [media anual] no está suficientemente justificado"- y destaca el marco en el que los inversores deberán tomar sus decisiones: "Alto riesgo regulatorio y falta de justificación metodológica para el recorte de ingresos". Todo muy alejado de la certidumbre a la que se habían acostumbrado los grandes inversores institucionales. En los últimos años y solo en el sector del gas, los fondos han invertido en torno a 10.000 millones en redes. Fondos de EE UU (Black Rock), de Reino Unido (CVC), de Qatar, Kuwait (KIA) o Noruega (Norges Bank) participan en el negocio.

Con la circular de recortes pendientes, el sector gasista está decidido a plantar cara a la CNMC sea cual sea la última decisión que adopte. El sector gasista acudirá a los tribunales para recurrir los recortes que apruebe  sea cual sea la cuantía. Las empresas afectadas, especialmente las de menor tamaño, lo tienen claro y despachos de abogados especializados como Clifford Chance ya tienen contrato para preparar los recursos.

Las empresas esgrimen -como los analistas del Santander-  que los recortes al sector no están justificados y que la CNMC no prueba que las compañías estén sobrerretribuidas. A partir de ahí, sostienen, ningún recorte, sea cual sea, está justificado. "Va a haber recursos contenciosos administrativos, es inevitable", sostiene un analista. La razón: alguna de las compañías afectadas, como Madrileña Red de Gas, ni siquiera existía en el año que se toma como base para calcular puntos de suministro y retribución.

Doble frente de batalla

Las empresas manejan argumentos contra la CNMC en un doble frente: el técnico jurídico, en el que cuestionan las justificaciones de la CNMC para aplicar la tijera y el "político", que critica la aprobación de medidas duras para las empresas por un consejo en el que la mitad de los consejeros han cumplido ya su mandato y está en funciones. Este último punto ha sido considerado -y desestimado-por el Consejo de Estado. El organismo, que tiene carácter consultivo, ha avalado las circulares de Competencia aunque hayan sido aprobadas por un pleno en la que la mitad de sus miembros han sobrepasado los seis años de mandato.

El apoyo explícito del Consejo de Estado a la CNMC es un buen escudo ante el fuego graneado que sacude al regulador desde que hizo públicos los borradores de circular que rebajan la retribución a las eléctricas y gasistas. Pero no es un escudo completo, según los afectados. Estos defienden que el aval del Consejo de Estado no prejuzga lo que puedan decir en su momento los tribunales. Tiene peso, pero no es determinante.

Los recursos en preparación se ajustan a lo adelantado por las compañías en sus alegaciones a los borradores presentados por la CNMC: las pequeñas compañías no pueden hacer frente al recorte. Más aún. Las pequeñas distribuidoras -Madrileña de Gas, Nortegas y Gas de Extremadura- sostienen que si Competencia no mide bien el tijeretazo, está en riesgo la actividad de las empresas.

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