Lunes, 24.09.2018 - 06:16 h
Carta a través de Linkedin

Ana Botín exige cambios en las empresas para un trato más justo con las mujeres

La presidenta del Santander asegura que con las mujeres en las empresas "se habla más claro" y "se escucha mejor la verdad". 

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín
La presidenta del Banco Santander, Ana Botín / BANCO SANTANDER - Archivo

Ana Botín, presidenta de Banco Santander, ha escrito una carta en Linkedin bajo el título de 'Por qué me considero feminista y tú también deberías' en la que explica y argumenta sus motivos por los que ella es feminista, reivindicando distintos aspectos a nivel empresarial. 

La directiva hace mención en su comunicado al libro 'Lean In' de Sheryl Sandberg en el que se defiende que "las mujeres podemos ascender profesionalmente si trabajamos más, si hablamos claro y a la vez presionamos para conseguir condiciones de trabajo más flexibles, que nos permitan compaginar nuestra profesión y nuestra vida personal". De hecho, destaca que no solo es una cuestión de trabajar más (fortaleza individual) y "también necesitábamos cambios estructurales en la organización del trabajo, si aspiramos a un entorno laboral más justo".

La máxima responsable de la entidad comienza su post en la famosa red social destacando que "cuando antes de verano Pepa Bueno me preguntó en su programa de la Cadena Ser si era feminista, de forma instintiva respondí que sí. Y la verdad no lo dudé. Curiosamente, mi respuesta ha causado sorpresa, apoyo, algunas críticas y ¡mucho y bienvenido debate!". 

En la misiva destaca su cambio en los últimos años. "Si me hubiera hecho la misma pregunta hace 10 años, probablemente habría contestado que no". Aun así, no se debe a ningún momento trascendental en su vida puesto que "al contrario de lo que se ha especulado, en este tiempo no he pasado por ningún proceso de conversión". 

Su reivindicación obedece más a la experiencia vivida como ejecutiva en el banco. Según ella "años en los que he visto suficiente como para saber que, en general, las mujeres no reciben un trato justo". Aun así, se muestra en contra de aquellos que abogan por un equiparamiento con el establecimiento de cuotas, "algo que instintivamente a mí no me parecía la respuesta adecuada. Porque puede ser injusto tanto para los hombres como para las mujeres. En parte sigo pensando lo mismo. No se trata de culpabilizar a los hombres. Ni tampoco se trata de dar ventaja a un género sobre el otro". De hecho, "la respuesta es más bien asegurar que tanto las personas que son mejores en hablar claro como aquellas que saben escuchar de verdad, ya sean hombres o mujeres, puedan contribuir".

La presidenta del Banco Santander reconoce que hay ciertas diferencias entre ambos géneros y "es evidente que mujeres y hombres no somos exactamente iguales, ni física ni psicológicamente -aunque nos parecemos más de lo que algunos creen-". Eso sí, aprovecha la misiva para reivindicar la labor de las mujeres al considerar que "tenemos las capacidades intrínsecas para avanzar por méritos propios. En mi caso, opté por hablar claro y trabajar más que mis jefes, algo que aprendí durante mis años en un Banco Americano, la mayoría del tiempo en Nueva York". 

Ana Botín destaca que hace diez años, en un discurso en la Escuela de Negocios de Deusto, describía su filosofía sobre un entorno laboral más igualitario. Por aquel entonces, señalaba "la importancia de que las mujeres actuáramos con más confianza en nosotras mismas; y de que teníamos también que cambiar la cultura laboral —y en consecuencia la sociedad— si queríamos ver avances en materia de igualdad". 

Entre los puntos fuertes de las mujeres destaca que "aportan al negocio competencias complementarias a las de los hombres: mejor comunicación interpersonal, cooperación, pensamiento horizontal y capacidad de escuchar de verdad. También mayor empatía y capacidad de priorizar". Además, señala que no es una opinión suya puesto que ya había estudios que decían que "había mejor comunicación, estaban más abiertos a nuevas ideas y la confianza entre los miembros del grupo era mayor". El resultado, por tanto, era contundente: más eficiencia, mejor rendimientos. "Todos ganamos". 

La presidenta de Banco Santander recuerda que en el pasado hacía mención a la Encuesta Nacional de Salud de España de 2006, que mostraba que las mujeres dedicaban un número de horas a la semana muy superior al de los hombres, tanto en el trabajo doméstico como en el cuidado de los niños (13 y 25 horas más, respectivamente). Algo que debe cambiar a su juicio. "Para que cada vez más hombres puedan compartir esa responsabilidad doméstica, necesitamos políticas públicas que permitan mayor flexibilidad en el entorno laboral. Es muy difícil para las mujeres negociar estos acuerdos de forma individual. El impulso para lograr la igualdad es también un impulso para conseguir un mayor equilibrio entre la vida laboral y personal para todos, hombres y mujeres". 

Con el objetivo de lograr esta mayor flexibilidad en el trabajo aboga por  "medir los resultados de los equipos basándonos en datos y no en las horas que pasan en la oficina". Por ello, el teletrabajo ha de ser una opción "y los directivos tienen que ser capaces de priorizar, organizar, delegar y descartar malos hábitos". 

El comunicado de la presidenta de Banco Santander concluye con la importancia de un uso responsable de las redes sociales, las mismas que ha aprovechado para su reivindicación feminista. " Hoy soy consciente de que decir las cosas públicamente, de forma solidaria con otras mujeres, tiene el poder de cambiar. Soy consciente de estar en una posición privilegiada para hacerlo. Así que, cuando hablo, no lo hago solo por mí misma. Lo hago, junto con la gran mayoría de los hombres que nos apoyan, por todas las mujeres. Por eso mi feminismo es ahora público. Y quizá el tuyo también debería serlo". 

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