Jueves, 20.09.2018 - 11:16 h
Ingreso por 'custodiar' el dinero de la banca y el sector público 

Los tipos negativos dejan un 'dividendo' de 350 millones al Banco de España

El organismo cobra hasta el 0,4% a Administraciones públicas y banca por su liquidez. Hasta 2014 tenía, en cambio, que retribuir las cuentas

Gráfico sobre los ingresos recaudados por el Banco de España por custodiar el dinero de la banca y del sector público. Cifras del 2017.
 

El euríbor negativo ha colocado al sector financiero contra la insólita tesitura de casi tener que pagar a clientes por los créditos baratos que les prestó en el pasado o cobrar por los recursos que capta. El cambio de sesgo causó -y aún factura- perjuicios como márgenes estrangulados y ganancias -léase, por ejemplo, emisiones de deuda donde los Tesoros pasan el platillo a los inversores-. Al Banco de España le dejó el pasado año un jugoso maná de 350 millones de euros por custodiar el dinero depositado en cuentas abiertas en el organismo por las entidades financieras y las distintas administraciones públicas.

El origen del recargo se remonta al Consejo de Gobierno que el Banco Central Europeo (BCE) celebró en junio de 2014 donde decidió azuzar al sector financiero a prestar a familias y empresas para empujar en la recuperación económica. Dejó de retribuir el dinero que aparcaban en su ventanilla, para introducir un tipo de interés negativo del -0,10% que progresivamente aumentó al -0,40% para penalizar la liquidez que se embalsaba en su cofre y continúa vigente desde 2016.

Traído a terreno nacional la existencia de tales ‘comisiones’ generaron 349,33 millones de euros en ingresos al organismo dirigido por Luis María Linde, cuantía que prácticamente multiplica por cuatro la recaudación del ejercicio previo y contrasta vivamente con la situación precrisis donde era el depositante de los fondos el que recibía una remuneración. En 2014, sin ir más lejos, el Banco de España tuvo que abonar 16,74 millones a entidades financieras y sector público por los recursos depositados en cuentas.

Y se diría que la situación es casi de mundo al revés cuando se coteja con la realidad precrisis. En 2008, cuando la recesión era impensable, el organismo remuneró los saldos por nada menos de 1.774,49 millones de euros porque los titulares de las cuentas disfrutaban de retribuciones entre el 0,7 y 1,3%, en línea con el precio del dinero de entonces. En 2012, el peor ejercicio de la recesión, aún debió abonar 211,54 millones porque rentaban entre el 0,2 y 0,8%.

La mutación ni destroza ni dispara per sé sus cuentas porque el cambio de sesgo aplica a todas las partidas y bascula con ingredientes nuevos o acentuados. Un ejemplo, que también suma, es la cartera de deuda acopiada con los programas de soberano nacional que le rentó 2.340 millones a pesar del descenso en su rentabilidad y simplemente porque su balance se llenó con 172.714 millones en  dichos títulos, el doble del ejercicio previo y casi ocho veces lo contabilizado dos años atrás.

Recargos del 0,4% por el depósito de cuentas

Distinto es la ‘factura’ para los ‘clientes’, acostumbrados a sacar provechosos réditos a un dinero que, en gran parte, es de obligado depósito en cuentas del organismo. Por custodiar las reservas mínimas requeridas a las entidades financieras percibió 228,43 millones por efecto de la aplicación de una tasa del 0,33%. Se trata de un coeficiente exigible para la normal operativa, que el pasado ejercicio se multiplicó por tres y rozó los 70.000 millones coincidiendo con la entrada en vigor de nuevas reglas europeas de liquidez.

En la antesala del pinchazo de las hipotecas basuras de Estados Unidos que gripó a la economía mundial la industria ingresaba 193 millones por dicha rúbrica. Y a dicha partida hay que agregar los 3.404 millones en exceso de recursos que las entidades aparcaron en la institución a cambio de abonar 13,81 millones adicionales por el recargo del 0,40% vigente. Los excesos de liquidez embalsados en ventanilla se produce normalmente por dificultad para aplicarlos en inversiones ante la todavía limitada demanda de crédito solvente.

No palidece el recibo encajado a su vez por las administraciones públicas, que se despacharon con un desembolso de 107,09 millones por sus 26.785 millones depositados en la institución, saldo casi un 80% superior al saldo previo. El Tesoro, y otros entes públicos, mantienen cuentas en el Banco de España para gestionar los pagos e ingresos del Erario sin apuros. A unos y otros les toca afinar los saldos si quieren economizar tarifas porque el euríbor continuará en rojo hasta, al menos fin de ejercicio o principios del 2019 conforme al sentimiento del mercado. 

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