Viernes, 19.10.2018 - 15:24 h
Primera reacción a la investidura

Torra enciende las alarmas en la empresa catalana: "Un talibán como Puigdemont"

El nuevo president de la Generalitat es un desconocido entre las grandes empresas, pero no ha pasado desapercibido su pasado radical.

De Santander a Caixa: la gran banca sella la crisis y retorna al dividendo
Sede de la Caixa en Barcelona.

Quim Torra es desde este lunes el 131 president de la Generalitat de Cataluña y su elección no ha pasado para nada desapercibida en los cuarteles generales de las grandes empresas catalanas, esas que tuvieron que cambiar su sede social por el desafío independentista del antiguo Govern de Carles Puigdemont. En los despachos de los ejecutivos se siguió con gran atención la sesión de investidura del de Blanes y su primera reacción, en algunos casos, no ha sido precisamente optimista: "Es muy radical, un fundamentalista que no traerá la estabilidad que necesitamos". Otros, en cambio, son más prudentes: "Hay que esperar a ver qué decisiones va tomando".

El pasado de Torra y su carta de presentación es lo que asusta, en general, en las grandes entidades catalanas. "Va a ser el representante de Puigdemont en Cataluña, mientras él está en Berlín; así se asegura a un fiel que controle y ejecute la hoja de ruta que ha diseñado el independentismo", asegura un primer ejecutivo bancario. "Es un talibán como Puigdemont", ratifican desde la misma firma, admitiendo que ellos se encuentran blindados ante posibles terremotos, pero que la inestabilidad continuará en una región donde ellos han operado históricamente y de la que han tenido que salir a marchas forzadas.

"Fíjate si es radical que la CUP lo ha aceptado a la primera, si no fuera así los antisistema habrían dicho que no, porque ellos sí que no se andan con medias tintas", afirma un primer espada que vive a caballo entre Barcelona y Madrid. Este directivo menciona los famosos tuits por los que Torra ya ha perdido disculpas pero que, bajo su punto de vista, demuestran cómo es el nuevo president en realidad: "Son mensajes ofensivos hasta para un catalanista moderado". El establishment empresarial catalán, en definitiva, no entiende que Torra se apoye en unos radicales que solo buscan acabar con el sistema establecido. "Que la CUP sea la muleta del Govern es preocupante", aseguran desde una entidad bancaria.

Otro empresario, que forma parte de la patronal Foment del Treball, asegura que prevén que Torra tome "decisiones radicales, lo cual va a provocar inestabilidad". "Se va a dedicar a administrar los tiempos", añade. La impresión es que el nuevo president de la Generalitat mantendrá un perfil medio hasta que se acerque el juicio oral contra los antiguos miembros del Govern y, entonces, aproveche para convocar elecciones. Se habla de un periodo de interinidad de seis meses para llegar a esos comicios que impulsen al independentismo, según calculan.

A pesar de que existe una preocupación generalizada por las decisiones que pueda tomar el nuevo Govern, una parte del empresariado catalán considera, por su parte, que la elección de Torra no provocará crisis como las vividas tras el 1 de octubre. ¿Por qué? "La economía va bien, los Presupuestos han sido aprobados, habrá Gobierno en España hasta 2020... Y los mercados ya daban por descontado esto", asegura en referencia a la investidura de este lunes. 

Torra y su ofensiva contra los bancos 

Quim Torra ya ha protagonizado alguna disputa con los bancos catalanes. Hace unos meses, cuando dirigía Òmnium Cultural, pidió la dimisión de Josep Oliú, hecho que no pasó desapercibido en el Sabadell. En su discurso de investidura, el nuevo president también lanzó un dardo a las entidades bancarias prometiendo un impuesto a estas compañías que en su día estuvieron mucho más cerca del Govern. "La CUP forma parte de la solución", dijo Torra en el Parlament para preocupación de unos bancos que cuentan con una buena parte de su negocio en Cataluña.

En las entidades Torra ha sido, hasta ahora, un completo desconocido, pero uno de los dos grandes bancos asegura que no tendrán problemas en reunirse con él si así se lo pide el nuevo president. "Claro que nos veremos", afirma un directivo bancario en previsión de futuros encuentros en el Palau de la Generalitat.

En cualquier caso, lo que sí tienen decidido Caixa y Sabadell es que su sede social no retornará a Barcelona. No lo tienen previsto ni lo tenían contemplado en su plan estratégico en caso de que el elegido hubiera sido un candidato con un perfil más moderado al de Torra. "Ni con un presidente de Ciudadanos volveríamos", confirma una entidad. La próxima presentación de resultados de estas entidades, por tanto, se realizará en Valencia y Madrid, respectivamente.

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