Domingo, 17.02.2019 - 09:50 h
La entidad fue intervenida el 6 de junio 

El Santander se reunió con Competencia en vísperas del colapso de Banco Popular

El banco mantuvo sendos encuentros con Marín Quemada, presidente de la CNMC, el 5 de junio y el pasado día 12 de diciembre. 

Popular

Reunión en la cumbre. El presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), José María Marín Quemada, ha mantenido este año dos encuentros con responsables del Santander: el pasado día 5 de junio, vísperas a la entrega del Popular al Banco Central Europeo (BCE) por parte de sus antiguos gestores antes de colapsar, y el 12 de diciembre, cuando su integración ya estaba lanzada.

En el organismo las enmarcan en las reuniones habituales que Marín Quemada mantiene con empresas para pulsar su visión sobre aspectos generales de ámbito regulatorio en desarrollo o aplicación, y sobre los mercados, desligándolas de la operación: “jamás” se tratan transacciones “pendientes de decisión” o en fase de “instrucción”, insisten fuentes oficiales. Ese mismo día tuvo cita, por ejemplo, con la Asociación Española de Televisiones Privadas Digitales Terrestres; y a lo largo del ejercicio mantuvo encuentros con otros tres bancos: Bankia, Caixabank y BBVA, si bien fueron reuniones únicas.

El paralelismo en el tiempo con el desarrollo de los acontecimientos en el Popular es, sin embargo, una realidad, así como que la adjudicación del sexto banco español obligó al grupo cántabro y a las autoridades involucradas en la resolución a gestionar (y obtener) contrarreloj un abanico de permisos casi provisionales.

Los acuciantes problemas del Popular condujeron al Frob a activar su venta el fin de semana del 3-4 de junio, invitando a pujar por él a los cinco primeros grupos bancarios. El plan frustrado de la Junta Europea de Resolución era cerrar la adjudicación al fin de semana siguiente. No llegó. El día 6 la entidad se entregó por falta de liquidez y el 7 amaneció propiedad del Santander con visados preliminares de la autoridad de Competencia en Europa, a falta del preceptivo minucioso análisis que siempre llevan parejas las operaciones de concentración; y sin autorizaciones formales de sus homólogos en EEUU o México, por las inversiones allí del Popular.

La ‘provisionalidad’ dejaba casi en el aire la posibilidad de que sobreviniesen condiciones a la transacción, aunque el efecto de la concentración apenas afectase al perímetro del Santander a escala internacional ni su mayor dimensión en España haya supuesto un cambio radical del mercado desde la óptica de protección del consumidor.

Por eso Bruselas fichó a Mazars, quinta firma especializada en auditoría y consultoría de Europa y referencia en Francia, como sus ojos para evitar interferencias del Santander en el Popular hasta finalizar el análisis. A su término expidió un permiso ‘limpio’, sin imponer restricción o desinversiones en áreas o división alguna el 8 de agosto, aunque la entidad ya había sufrido un plan de resolución el mismo día de su venta.

Según el calendario desglosado por el Frob, Bruselas aprobó el día 7, antes de firmar su traspaso al Santander; la resolución que redujo a cero las inversiones de sus accionistas y de parte de los tenedores de bonos para sanear la entidad y construir una hucha de provisiones que ha permitido sacar el ladrillo del balance casi de inmediato. Bruselas aprobó el traspaso del control de los inmuebles a Blackstone el 14 de diciembre.

Dos reuniones con el presidente desde 2013

La CNMC divulga la agenda de sus directivos desde el año 2013 en un ejercicio de transparencia, sin desvelar el orden del día abordado. Durante los cuatro años transcurridos desde entonces responsables del grupo Santander ha participado en siete encuentros, en su mayoría junto a directivos de otras firmas, pero las citas desveladas con su presidente en el registro público se reducen a las dos apuntadas. Y el pasado año, por ejemplo, Marín Quemada sí se reunió con responsables de BBVA, ING o Kutxabank, pero no del Santander.

La dimensión del Santander, intereses en prácticamente todos los sectores por inversión o relaciones puras de negocio bancario, así como influencia convierten a este grupo en una atalaya privilegiada como observador en todos los sectores y una voz significativa en aspectos regulatorios, valiosa para organismos como la CNMC.

La revisión de su posicionamiento en ciertos negocios puede interesar por la visión sobre negocios, pero también da trabajo a la CNMC. Entre otras operaciones, el departamento ha tenido que visar en los últimos meses la recompra por parte del Santander a Elavon del 51% del negocio de servicios de pago a través de terminales punto de venta (TPVs); la fusión de los procesadores de cajeros Servired, 4B -dominado por Santander y Popular- y Euro6000; o la recompra de sus participaciones en las gestoras de activos y venta de Allfunds. Con el Popular hereda un abanico de alianzas puestas ahora bajo revisión: en tarjetas con WiZink, en cajeros con Credit Mutuel o en seguros con Allianz.. susceptibles de pasar también por Competencia.

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