Sábado, 23.03.2019 - 16:58 h
Hasta 30 años y desde un 1,90% TAE

Hipotecas a tipo fijo: qué ofrecen y exigen las ofertas con mejores condiciones

Bankinter azuza con otra rebaja en precio una competencia espoleada por el euríbor en negativo y las nuevas reglas que fijará la reforma hipotecaria

Gráfico sobre hipotecas a tipo fijo
 

La competencia hipotecaria se agudiza. Bankinter ha sido la última entidad en abaratar, por cuarta vez consecutiva  en lo que va de año, el préstamo a tipo fijo. La entidad redujo la semana pasada en hasta 10 puntos el interés del producto a 10 y 20 años de plazo, dejándolo situado en el 2,73 y 2,94% TAE -referencia que compendia el interés aplicado y los gastos de comisiones de constitución, donde a menudo se incluye la póliza de hogar-.

El movimiento sitúa el producto a 20 años, una de las referencias más demandadas, por debajo del umbral del 3% que también han traspasado las ofertas de Bankia, BBVA, Popular o Ibercaja. A pesar de las expectativas de subidas de tipos, la batalla hipotecaria continúa más viva que nunca en hipotecas con precios y, por derivada, cuotas de amortización estables a lo largo de toda la vida para su devolución.

Hay una muy favorable aceptación por parte de un cliente que no quiere sustos cuando el euríbor, hoy deprimido en el -0,179%, se dé la vuelta y empiece a encarecer el precio de los créditos con interés variable, y a la banca le interesa su prescripción porque se garantizan ingresos recurrentes superiores a los que generan hoy las hipotecas con precios ligados al euríbor, aunque dentro de unos años puedan empatar.

La oportunidad para prescribir y suscribir el producto es histórica ante la rivalidad abierta en las entidades cuando el euríbor cotiza a su menor referencia. Sin embargo, establecer una comparativa plena entre productos es complicado porque para obtener los mejores precios el cliente debe reunir unas condiciones de vinculación que difieren entre una y otra oferta.

Sí suelen ser coincidentes en que la propuesta de mayor atractivo financia hasta el 80% del valor de la tasación para una primera vivienda o el 60-50% para segundas residencias, pero hay gran dispersión en la ‘cocina’ de ingredientes de cada oferta. La necesidad y oportunidad de vincular al cliente con el préstamo hipotecario se ha disparado con la crisis, convirtiendo al crédito en todo un pack de relación.

Exigen vinculación y contratación de productos

Bankinter, por ejemplo, ofrece los precios más bajos a quienes contratan su ‘Cuenta Nómina’, ‘Cuenta Profesional’ o ‘Cuenta No-Nómina’ que remunera el ahorro al 5% el primer año y 2% al segundo por hasta un máximo de 5.000 euros; y además suscriben un seguro de vida por el cien por cien de la cuantía del préstamo y un seguro de hogar para un contenido mínimo en la vivienda de 30.000 euros.

En general, la mayoría de entidades condicionan la propuesta más atractiva a incorporar las pólizas de hogar exigibles a la vivienda más otros seguros de vida o pagos, que cubran la deuda. Otras reclaman además ciertos ingresos como Bankia, donde permite acceder a su oferta más competitiva si se domicilian ingresos mensuales desde 1.800 euros, o BBVA (desde 1.500 para un solo titular o 2.000 en caso de un mayor número de titulares) o Santander y Popular, con un umbral a partir de 1.200 euros.

La fijación de unos determinados ingresos ayuda a la entidad a cumplir con el requerimiento legal de evaluar el perfil de solvencia del cliente y con ciertas pólizas protege el rescate de la deuda. No es, sin embargo, un criterio excluyente puesto que cualquiera de las ofertas presentan todas y cada una de las condiciones como una oportunidad para abaratar el precio. Si se incumple alguna o, simplemente, no se desea contratar alguno de los productos exigido, simplemente sube el interés aplicado en la operación.

Ciertas ofertas, incluso, presentan precios distintos para una misma condición pero con diferentes límites. Por ejemplo, en Ibercaja, el usuario puede reducir el interés del préstamo entre un 0,5 y 0,75 si domicilia una nómina individual o global desde 1.200 y 2.500 euros, respectivamente; y en Abanca puede economizar entre el 0,20 y 0,40 en función de que los ingresos que lleve sean inferiores o superiores a los 2.500 euros.

La mayoría de productos incluyen la contratación y un uso mínimo de tarjetas bancarias (Abanca, Santander, BBVA…), de productos de ahorro tipo fondos de inversión o pensiones (lo hace Popular o Liberbank) y CaixaBank solicita, incluso, la suscripción de un servicio de alarmas con Securitas.

Economizar hasta un 1,5% en el tipo de interés

Si se reúnen y acepta todas las condiciones establecidas para la mejor oferta el interés de la hipoteca puede reducirse entre 1 punto porcentual y 1,5%. Los ofertas recogidas para esta información se encuentran desglosadas en las páginas webs de las entidades y detallan con claridad el ahorro por cada servicio o producto incluído en anticipo de la futura reforma hipotecaria que prohíbe ofrecerlas en pack porque era práctica impide al usuario conocer qué le cuesta añadir o restar cada requisito. La intención es que el consumidor pueda evaluar si el precio final del préstamo resulta favorable o prefiere pagar algo más y no contratar productos que no desea o que encuentra más satisfactorios con otro proveedor.

La reforma hipotecaria, aprobada por el Consejo de Ministros para su tramitación parlamentaria al Congreso, será un acicate aún superior para los préstamos a tipo fijo, según expertos financieros. Por un lado obliga al banco a facilitar las transformaciones de hipotecas variables a fijas si lo solicita al cliente, abaratando el peaje de novación; pero además esperan que encarezca la financiación al reducir las comisiones de amortización anticipada y endureciendo los supuestos para poder ejecutar la deuda.

Las estadísticas de la Asociación Hipotecaria Española detallan que apenas el 41,1% de los préstamos para adquisición de vivienda se contrataron el pasado mes de septiembre a tipo variable cuando antes de la crisis eran los elegidos para más del 90% de las operaciones. Otro 28% son ya hipotecas fijas puras y eran apenas un 0,9% en el ejercicio 2012. El resto son una suerte de productos mixtos con precio fijo hasta los 5 o 10 y variable a partir de ahí, un espacio donde puede igualmente ampliarse la oferta a futuro.

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