Lunes, 22.04.2019 - 02:46 h
Prima a los independientes y sus colaboradores

La criba de Ana Botín: saca a políticos e históricos del consejo del Santander

Desde que tomó las riendas hace tres años han salido nueve consejeros de un órgano que heredó con 17 asientos. Entre ellos dos exministros de Aznar.

Grafico con los cambios en el consejo del Santander en la etapa Ana Botín
 

Cuando Ana Botín asumió la presidencia del Santander en septiembre de 2014 tenía claro que el grupo encaraba dos grandes asignaturas pendientes: reforzar el capital y dotarse de un consejo de administración con mayoría de independientes... de los de verdad. No le tembló el pulso ni para corregir la baja solvencia, con una macroampliación de 7.000 millones que castigó un dividendo aún por acabar de restablecer, ni para cambiar a la vieja guardia de Emilio Botín. Hoy quedan apenas cinco vocales -excluida la saga Botín- de aquel órgano de administración que heredó con 16 miembros -17 si se computa al secretario general-.

Vocales con currículum en distintos Gobiernos e históricos con edades ya elevadas se han ido cayendo del consejo -también de la primera línea directiva- para dar paso a sus estrechos colaboradores, fichajes internacionales o empresarios. En su irrupción actuó de forma fulminante: primero aceptó la renuncia del ya entonces octogenario vicepresidente y hombre de Emilio Botín, Fernando de Asúa, que escasos meses antes había renovado el cargo que mantenía desde 1999 ‘sorteando’ una ley en ciernes para limitar a 12 años el plazo que un consejero puede ser catalogado como independiente. No habían pasado ni tres meses desde asumir la presidencia y junto a Asúa también abandonó el empresario ibicenco y exministro con José María Aznar, Abel Matutes, que rozaba los 73 años de edad.

Pero son cambios que casi pasan de puntillas porque en esa misma reunión sustituyó al consejero delegado Javier Marín por José Antonio Álvarez, el financiero del grupo. Sorprendió porque Marín fue la apuesta de su padre tan solo año y medio antes para relevar al legendario Alfredo Sáenz, aunque tampoco este movimiento hizo correr tanta tinta como el cese de Rodrigo Rato escasos diez días antes.

A su padre, interesado en incorporar exaltos cargos de la Administración para aprovechar experiencia e influencia, le sedujo fichar como asesor en 2008 al vicepresidente económico del Gobierno y exdirector general del Fondo Monetario Internacional (FMI) que en 2010 pasó a presidir Caja Madrid y en 2012 caería en desgracia con la nacionalización de Bankia.

Para zanjar la embarazosa situación creada con la involucración de Rato en el escándalo de las ‘black’ de Caja Madrid, la banquera disolvió el consejo internacional del que formaba parte y transcurridos apenas 500 días lo resucitó, eso sí, presidido por el exsecretario del Tesoro de EEUU, Larry Summers, junto a otras siete figuras de relieve mundial.

Incorporar internacionales y ampliar la cuota femenina ha sido casi obsesión en la mutación de la gestión para la banquera, mientras abandonaban directivos con edades avanzadas que incomodan al BCE. Otro ejemplo es Ángel Jado, abogado ligado a la familia Botín, que puso fin a 32 años en el consejo con 70 años.  O las mismas salidas desveladas el pasado martes de Matías Rodríguez Inciarte e Isabel Tocino.

El exvicepresidente Rodríguez Inciarte, que también llegó a participar en el Gobierno de Adolfo Suárez, cumplirá 70 años el próximo año y la exministra de Medio Ambiente del primer Ejecutivo de Aznar 68. Ninguno se desvincula del grupo, fiel también a la estrategia de aprovechar su talento en otras áreas o facilitarles la progresiva desvinculación. Rodríguez Inciarte presidirá Universia y Tocino será vicepresidenta de Santander España y presidenta del Pastor, si bien sus consejos son de competencia muy inferior al órgano gemelo del grupo.

Saldrá dos años después de que lo hiciese su hermano Juan Rodríguez Inciarte (Oviedo, 1952), quien en 2015 puso fin a su etapa con un grupo al que dedicó 30 años y donde ocupó responsabilidades estratégicas como muchas de sus incursiones y alianzas internacionales. Esta última salida tuvo lugar en  la segunda remodelación directiva donde la banquera incorporó a su secretario del consejo de la etapa en Banesto: Jaime Pérez Renovales -su antecesor Ignacio Benjumea pasó a ser consejero-, trajo de Reino Unido y puso al frente del Santander España a Rami Aboukhair para sustituir a un Enrique García Candelas enviado a Portugal, y a quien las hemerotecas situaron en algún momento como virtual rival para responsabilidades en lo más alto del grupo.

Ana Patricia Botín
Ana Botín, lpresidenta del grupo Santander. / L.I.

Llenó el esqueleto de exBanestos

Para ‘su staff’ tira de colaboradores de Banesto y Reino Unido: su mano derecha José García Cantera es, por ejemplo, el financiero del grupo desde que José Antonio Álvarez fue promovido en 2014 a consejero delegado. Y también de ejecutivos curtidos en otras canteras como Ángel Rivera, fichado precisamente en 2013 del Popular y al que tras darle las riendas de banca comercial unos años envía a dirigir la filial de México.

En síntesis, desde 2014, han salido nueve personas: siete colaboradores del expresidente Botín, en su mayoría con edades avanzadas, y cuatro de ellos pasaron por la política con Gobiernos de Suárez y Aznar. En el actual consejo continúa Guillermo de la Dehesa (Madrid, 1941), consejero del Santander desde 2002 y miembro del Gabinete de Felipe González. También el histórico y muy próximo a la banquera Rodrigo Echenique, e Ignacio Benjumea.

Su baza es introducir diversidad y hasta cuota femenina, como la presidenta de la macro embotelladora europea de Coca-Cola, Sol Daurella; la doctora en Física y experta en Big Data iraní, Homaira Akbari; la expresidenta de Sareb y exdirectora del Tesoro con Luis de Guindos, Belén Romana -¿su fichaje político?-; el británico presidente no ejecutivo de Moneysupermarket.com y de Lloyd’s of London Limited, Bruce Carnei-Brown; el ingeniero mexicano presidente del Grupo Finaccess, Carlos Fernández, y su última incorporación, Ramiro Mato, quien fuera presidente de BNP Paribas en España y Portugal durante dos largas décadas. El vocal más longevo es el empresario Juan Miguel Villar Mir, con 86 años cumplidos... pero también es accionista.

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