Miércoles, 22.05.2019 - 01:37 h
Aún quedan meses para que concluya la investigación

Torres se escuda en los tribunales para no desvelar el contenido del 'forensic' 

El presidente ejecutivo de BBVA se sacude la presión del 'caso Villarejo' y priorizará la investigación judicial a las pesquisas internas.

Carlos Torres, BBVA, Junta de accionistas 2019
Carlos Torres, BBVA, Junta de accionistas 2019 / EFE

Carlos Torres no desvelará el resultado de la investigación exhaustiva  ('forensic') que puso en marcha Uría Menéndez para que PwC escudriñase la relación de BBVA con el excomisario José Manuel Villarejo. O al menos así lo dio a entender el directivo durante su primera Junta de Accionistas al frente del segundo banco español, un encuentro que finalmente estuvo más descafeinado de lo esperado tras la renuncia 'provisional' de Francisco González a la presidencia de honor del banco, cuya marcha inminente adelantó La Información en la tarde del miércoles.

"Estamos colaborando activamente con la Justicia procurando siempre lo mejor para los mejores intereses del banco. Este proceso judicial está sujeto a secreto y no podemos desvelar ninguna información referida a dicho procedimiento, al que también estará condicionada la información que podamos proporcionar sobre la investigación interna", dijo Torres. En otras palabras: si se mantiene el carácter reservado de la investigación en la Audiencia Nacional, BBVA no revelará el resultado del 'forensic' y, si lo hace, será con cuentagotas.

Así las cosas, el presidente de BBVA se ha sacudido la presión de tener que rendir cuentas al mercado y a sus accionistas por esta investigación exhaustiva, cuyos resultados aún se demorarán durante algunos meses. Y es que la 'Big Four' cuenta con un equipo desplazado al banco de algo menos de 50 personas dentro de la entidad financiera cuya misión es analizar al máximo detalle una cantidad ingente de documentos electrónicos en búsqueda de cualquier tipo de ilícito penal que pueda relacionar a Villarejo con el equipo gestor del banco, aunque hace algunas semanas aún no se habían obtenido conclusiones determinantes.

"El interés es acabar lo antes posible, pero PwC nos ha avanzado que se requerirán varios meses de trabajo para concluir la investigación y tan importante o más que hacerla rápido es hacerla bien", espetó Torres, que, al igual que durante la presentación de las cuentas anuales, aseguró que la investigación judicial puede llegar "mucho más allá" de lo que puede hacer BBVA, quien solo puede acceder a una parte de la información: la que se encuentra dentro del banco.

Junta menos tensa de lo previsto

Tras la marcha de FG, no obstante, la junta fue mucho menos tensa de lo que cabía esperar tras destaparse un escándalo de tal envergadura como el de las presuntas escuchas ilegales a dirigentes políticos y empresariales orquestadas por Villarejo a instancias del banco para detener el asalto de Sacyr al capital de la entidad financiera durante los ejercicios 2004 y 2005. Además, Carlos Torres fue reelegido como consejero ejecutivo del banco con un 98% de votos a favor a pesar de la recomendación de voto en contra por parte de los principales 'proxy advisors'.

Para más inri, 'solo' trece accionistas solicitaron el turno de palabra -entre ellos los sindicatos y asociaciones de consumidores y exempleados- y principalmente descargaron su indignación por el 'caso Villarejo' sobre Francisco González, a quien tildaron de "deshonesto" o "personación de la miseria", entre otros calificativos. Como FG no estaba en el orden del día, Torres se remitió a las declaraciones sobre el asunto que realizó antes de las intervenciones de los accionistas, en las había agradecido a su antecesor su renuncia a la presidencia de honor para no perjudicar los intereses de BBVA y en las que había asegurado que el negocio del banco no se estaba viendo afectado por el escándalo.

Mención especial, no obstante, mereció la irrupción de Luis del Rivero, expresidente de Sacyr, en la junta de accionistas de BBVA, pues el empresario, que está personado por el 'caso Villarejo, fue uno de los supuestos espiados por Villarejo. En su intervención cargó duramente contra FG, de quien dice que se "inventó" el apoyo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al asalto de la constructora a BBVA.

Además criticó la pérdida de valor del 33% que tuvo BBVA durante los años de gestión de González, así como el hecho de que se haya deshecho de la mayoría de sus participaciones industriales. ¿Solo se mantiene la participación en Telefónica porque aún nos interesa oír?, se ha cuestionado el empresario.

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