Martes, 22.05.2018 - 00:40 h
Se comprometió a recomprar sus participaciones en 2014#

Unicaja facilita la salida de Caixabank y BMN de su filial BEF... tres años después

El grupo malagueño desembolsará casi 57 millones por el 60% que no controla a las entidades socias con cargo a la 'hucha' de la filial conjunta.

Los minoritarios de EspañaDuero tendrán cerca del 3% de Unicaja
Una sucursal de Unicaja. 

Lo comido por lo servido, pero con tres años de retraso desde que se adoptó la decisión. Unicaja acaba de lanzar el proceso para facilitar la salida de Caixabank y BMN del capital de la filial conjunta Banco Europeo de Finanzas (BEF) que aprobaron en diciembre de 2014 y lo hará por los mismos 56,82 millones de euros que ambas entidades comprometieron cuando se refundó como el ‘banco andaluz’ en 2007.

Su origen se remonta a los años ochenta, propiedad exclusiva entonces de Unicaja, pero hace una década abrió el capital al resto de cajas de la región bajo los auspicios de una Junta de Andalucía deseosa de contar con un banco local o una entidad que aglutinase las poderosas carteras industriales de las entidades de ahorro. Tras un año de análisis, el Banco de España autorizó una ampliación de capital que repartiría su propiedad entre la seis cajas de la autonomía (Unicaja, Cajasur, El Monte, San Fernando, CajaGranada y Jaén).

Juntas sumaban más de 3.500 millones de inversión en empresas cotizadas y no cotizadas, y en muchas de ellas participaban todas o varias de esas cajas (en SOS Cuétara, Campofrío, Sacyr, Iberdrola, Amper…). La intención, sobre el papel, era que coordinara dicha presencia e, incluso, facilitase nuevas incursiones conjuntas.

La realidad es que el proyecto no se desarrolló en todo su potencial ante las reticencias de las entidades a compartir algo tan valioso y el estallido de la crisis que convirtió en urgente hacer cash y plusvalías para acumular provisiones. Pero el empeño político era tan claro que en 2013 se barajó un interés de la Junta de Andalucía por adquirirlo para montar su ICO (Instituto de Crédito Oficial) para facilitar la concesión de crédito a autónomos y pymes cuando la recesión obturó el grifo bancario.

Deseo de la Junta y empresarios andaluces

Desde mucho antes, casi desde su rediseño en 2007, la entidad estaba bajo la mira de un grupo de familias andaluzas vinculadas a la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) interesadas en comprar un banco con fuerte implantación en la región. El promotor malagueño y entonces presidente de CEA, Antonio Martín Criado, desvelaría en 2014 que aglutinaba capital nacional e internacional para emprender tal inversión como podría ser Banco Europeo de Finanzas.

No cuaja venta alguna y las cajas dan un giro radical para casi desandar el camino después de que la fuerte concentración del sector y las nuevas necesidades regulatorias hubiesen transformado su accionariado. Solo quedaba Unicaja, con el 40,72% del capital; Caixabank con un 39,52% heredado de CajaSol cuando integró Banca Cívica y BMN, con el 19,76% restante originario de Caja Granada.

El acuerdo, aprobado en junta del Banco Europeo de Finanzas, hace casi tres años era que Unicaja recomprase el 59,28% que no poseía -ahora se sabe que devolviendo a CaixaBank los 37,88 millones aportados en su día por CajaSol, y a BMN los 18,94 millones de Caja Granada-. Acaba de lanzar la operación con su divulgación pública en la web y boletines oficiales para cumplir con el requisito legal de permitir a sus acreedores pronunciarse porque el abono lo va a efectuar echando mano de la poderosa caja de la filial conjunta: amortizará capital para devolver aportaciones.

Un plan de negocio desconocido

Aunque la transacción aún debe recibir las autorizaciones preceptivas de los supervisores -Banco de España y BCE- y del Ministerio de Economía, el retraso se ha producido por las dudas de Unicaja sobre cómo actuar. Según fuentes del mercado, llegó a plantearse agilizar la solución liquidando a la sociedad, en detrimento de una recompra que finalmente ha impuesto las reticencias de Unicaja a dar tal paso.

La gran incógnita ahora es ¿qué destino dará a la filial? Al frustrarse la venta el grupo redujo casi a la mínima expresión su estructura y actividad, antes volcada a los mercados o como banco de inversión. Un ajuste que coincidió en el tiempo con el proceso de integración y reestructuración en una Caja España Duero que ahora procederá a fusionar. 

Aún siendo una entidad rentable, el mayor fortín es el capital: su volumen de recursos propios excedía los 93,36 millones el pasado ejercicio, con un superávit de casi 91,9 millones del que echa mano Unicaja para pagar a los socios. En la memoria de 2016, apunta que el grupo malagueño “ha desarrollado un nuevo plan de negocio para la entidad”. No hay más pistas.

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