Viernes, 06.12.2019 - 09:41 h
KPMG, actual auditor, también ha sido invitado

BBVA abre la posición de auditor en un nuevo concurso exprés con las Big Four

El banco adjudicará el contrato a primeros de año de modo que el futuro proveedor empiece a trabajar sobre el cierre de las cuentas de 2021.

Jaime Caruana
Jaime Caruana, actual presidente de la Comisión de Auditoría del BBVA./ EFE

El BBVA ha vuelto a sorprender a propios y extraños con una decisión realmente inesperada como es la puesta en marcha de un nuevo concurso para abrir la posición de auditor externo que actualmente ostenta KPMG. La firma que preside en España Hilario Albarracín ha sido también invitada a formular oferta en competencia con sus tres grandes rivales del mercado, como son Deloitte, PwC y EY. Además el BBVA ha remitido  el preceptivo 'request for proposal' a algunas de las principales firmas medianas, entre las que destacan BDO, Grant Thornton y Mazars.

El planteamiento de la entidad que preside Carlos Torres consiste en aglutinar las diferentes propuestas a lo largo de los próximos días con el fin de proceder acto seguido a una serie de encuentros preliminares con cada uno de los candidatos para calibrar un eventual marco de relaciones contractuales de cara al periodo 2021 a 2024.  La resolución del proceso que dirige formalmente el secretario del consejo del BBVA, Domingo Armengol, tendría lugar a principios del próximo año con la firma del acuerdo definitivo que está previsto para no más tarde de febrero.

Dentro del grupo que configuran las llamadas Big Four (KPMG, Deloitte, PwC y EY), la nueva licitación constituye una noticia de alcance que no estaba para nada en el radar del sector. En el conjunto de empresas medianas y, también entre los profesionales de esta industria, el concurso se explica como consecuencia de la nueva estructura de gobierno corporativo adoptada el pasado mes de abril por el BBVA y que ha supuesto, entre otros cambios, la incorporación de Jaime Caruana a la presidencia de la comisión de auditoría que hasta entonces encabezaba José Miguel Andrés Torrecillas.

El que fuera gobernador del Banco de España trataría de imponer su sello personal en la gestión interna del análisis de cuentas evitando cualquier condicionante con el pasado reciente del BBVA, lo que habría aconsejado la conveniencia de partir de cero en la búsqueda de auditor. Las fuentes consultadas del sector consideran que Jaime Caruana está perfectamente legitimado para trazar una línea divisoria al frente de la comisión de auditoría, un puesto que es fundamental en todas las sociedades cotizadas pero que en el caso del BBVA cobra especial significación dado el proceso interno de investigación que todavía está llevando a cabo la entidad en relación al célebre 'caso Villarejo'

​La formalización de un  nuevo contrato de auditoría se interpreta, en este sentido, como un paso más del banco en su afán por pasar página de la etapa presidencial de Francisco González. Máxime ahora que el BBVA va a tener que responder ante la justicia como persona jurídica imputada en las escuchas ilegales contratadas al mencionado excomisiario de policía. Precisamente, este pasado lunes el juez Manuel García Castellón ha acordado prorrogar hasta dos años más la situación de prisión preventiva a Villarejo por "evidente riesgo de reiteración delictiva y alteración o destrucción de fuentes de prueba".

KPMG susituyó a Deloite en 2017

En estas condiciones, y en prevención de la deriva y prolongación que pueda tener la instrucción de la causa en la Audiencia Nacional, la disposición del banco a renovar sus relaciones con el auditor externo constituye una buena piedra de toque para aclarar la imagen de pulcritud que el BBVA se está esmerando en trasladar a los mercados y a los inversores. Todo ello con la máxima cautela y reconocimiento hacia KPMG en su condición de actual auditor del banco que, en cualquier caso, ha sido también invitado a participar en este nuevo concurso.

El BBVA procedió al cambio de auditor en julio de 2016 con el fin de cumplir los requerimientos de la Ley de Auditoría aprobada ese mismo año y que obligan a sustituir al proveedor de estos servicios al cabo de diez años de relación comercial. Hasta entonces y de manera histórica el banco había venido trabajando con Deloitte, por lo que el consejo entonces presidido por FG puso en marcha un concurso restringido del que resultó ganador KPMG. El contrato, con arreglo a lo establecido en la citada legislación, se estableció por un periodo de tres años, desde  el cierre del ejercicio 2017 al actual de 2019.

KPMG ha sido objeto de una agria controversia judicial en Estados Unidos, donde la firma auditora ha sido acusada de utilizar información confidencial para obtener una ventaja competitiva frente a sus otros dos rivales en la auditoría de BBVA, que fueron PwC y EY. Las supuestas irregularidades fueron denunciadas por la SEC (Securities Exchange Commission) de Nueva York y estaban fundamentadas en la connivencia de antiguos socios de la firma que se valieron de haber trabajado previamente en el organismo regulador de las auditoras en el país (PCAOB) para lograr datos claves de los antiguos contratos de Deloitte.

Los problemas de KPMG  con el supervisor bursátil de Wall Street se saldaron este verano con el pago de una multa de 50 millones de dólares. La sanción exige a KPMG que evalúe sus controles de calidad en materia de ética e integridad, identifique a los profesionales que violaron los requisitos teniendo en cuenta los exámenes de capacitación de los últimos tres años y lleve a cabo las correspondientes órdenes de ceses y y desistimiento de los responsables en sus cargos. No obstante, desde la firma ya aclararon en 2018 que la propuesta de auditoría fue gestionada desde KPMG España y que en ningún caso hubo información confidencial que se utilizara en el concurso. Asimismo, la propia firma siempre ha insistido en que fue ella quien denunció en su día a los socios americanos involucrados en el episodio, después de ser cesados.

El BBVA pretende, no obstante, ahora hacer 'borrón y cuenta nueva' en la contratación de los servicios de auditoría, pero la convocatoria de la licitación  en marcha no prejuzga la capacidad profesional de KPMG, según afirman las citadas fuentes del sector. No en vano, el propio banco renovó por un año más el contrato con su actual auditora que, como ya se ha comentado, ha sido invitada a participar también en el nuevo concurso exprés que, de acuerdo con los últimos datos oficiales de la entidad financiera, alcanza casi los 28 millones de euros anuales.  

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