Martes, 15.10.2019 - 02:01 h
Declarará ante el juez el 10 de octubre

BBVA enseña sus cartas con la salida de Béjar: apunta hacia FG en el caso Villarejo

El banco asegura que el despido de Antonio Béjar, considerado cercano a Francisco González, se produjo por hallazgos del forensic, que sigue abierto.

Antonio Béjar y Francisco González
BBVA enseña sus cartas con la salida de Béjar: apunta hacia FG en el caso Villarejo. / DCN

El despido por parte de BBVA de Antonio Béjar, expresidente de Distrito Castellana Norte (DCN) -empresa al frente de la Operación Chamartín y que está controlada por la entidad financiera-, ha dejado al descubierto las cartas del banco en su estrategia de defensa por el caso Villarejo. Los representantes legales del grupo acudirán a prestar declaración a la Audiencia Nacional el 10 de octubre y los últimos acontecimientos apuntan a que el BBVA dirigiría los focos hacia Francisco González como responsable último de los presuntos hechos delictivos, que tuvieron lugar durante su etapa en la presidencia (2000-2018).

Y es que una vez que La Información adelantó en exclusiva la destitución de Béjar, el banco se lanzó a confirmar la noticia y aseguró que su salida está relacionada con los hallazgos derivados de su investigación interna (forensic). Este proceso lleva abierto desde hace meses y busca esclarecer las conexiones de la entidad con el entramado empresarial de José Manuel Villarejo, que habría espiado a empresarios, políticos y periodistas a instancias del banco a cambio de unos 10 millones de euros.

Antonio Béjar es un directivo que cuenta con una trayectoria de dos décadas en el BBVA y que es considerado cercano a FG. Fue responsable inmobiliario de la entidad entre 2008 y 2014, un cargo que compaginaba con el de director de riesgos en España y Portugal. Fue al término de ese periodo cuando González le concedió una excedencia para desempeñar uno de los cargos de confianza del grupo, la presidencia de DCN, la promotora de una de las mayores operaciones urbanísticas de España.

Ya bajo la presidencia de Carlos Torres, el BBVA apartó a Béjar de la presidencia de la Operación Chamartín una vez perdida la confianza en el directivo después de su imputación en la pieza novena del 'Caso Tándem', proceso que instruye en la Audiencia Nacional el juez Manuel García-Castellón. Anteriormente, el banco ya había destituido a Eduardo Arbizu, responsable de regulación y control interno de la entidad y que durante la etapa de FG estaba a cargo de los servicios jurídicos.

BBVA sigue buscando información

Sea como fuere, el BBVA ya entregó al juzgado un primer dossier con información obtenida durante la investigación interna tal y como reconoce en su pagina web, pero en los documentos públicos que difunde a través de los reguladores dice que este proceso, en el que colaboran PwC, Garrigues y Uría Menéndez, sigue abierto.

Según apuntan fuentes financieras, si el banco encuentra información que acredite que FG -que dimitió en marzo de la presidencia de honor- estaba al tanto de la relación con Villarejo, el actual presidente de la entidad, Carlos Torres, podría respirar más aliviado. Bien es cierto que Torres respaldó en febrero al que fue su jefe y mentor, pero la evolución de los acontecimientos ha persuadido a la cúpula de la entidad sobre la necesidad de dar un giro radical en la estrategia de defensa con el fin de asegurar el liderazgo interno y no perder credibilidad en los mercados.

Pérdida de cuota de mercado

Por el momento no hay evidencias de que el caso Villarejo, cuyo daño reputacional ya reconoció el CEO de BBVA, Onur Genç, esté afectando al negocio del grupo, pero el último informe 'El Pulso de la Banca' de la consultora Alvarez & Marsal muestra que el banco azul es la entidad española cotizada que más cuota de mercado perdió durante los meses de marzo y junio de 2019. La caída fue tanto en crédito, donde su porción de la tarta cayó 30 puntos básicos, hasta el 16,4%, como en depósitos, con una bajada de medio punto, hasta el 15,7%.

No obstante, la imputación como persona jurídica del BBVA por los delitos de descubrimiento y revelación de secretos, cohecho y corrupción se produjo el pasado 29 de julio, por lo que tanto el mercado como los distintos reguladores y supervisores estarán muy atentos el próximo 31 de octubre a las cuentas del tercer trimestre del año para comprobar la repercusión que tiene el asunto -si es que la tiene- sobre su rendimiento financiero en España.

En el mercado, en cualquier caso, extraña el hecho de que el BBVA figure entre los investigados por la Audiencia Nacional y no lo esté el que era su máximo responsable cuando se produjeron los hechos presuntamente delictivos, como sí ocurre en otros procedimientos que se están dirimiendo en los tribunales en la actualidad.

Entre los perjudicados por la trama de espionaje, la CNMV abrió la puerta a personarse en la causa una vez que su presidente señaló ante el Congreso de los Diputados que esperará a conocer el sumario, actualmente bajo secreto, para decidir si adopta o no acciones legales al respecto, según recogió 'EP'.

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