Jueves, 20.02.2020 - 02:45 h
Sumario BBVA-Villarejo

Esta es la carta que el BCE envió al juez para poder acceder al forensic de BBVA

Rolf Klug, directivo del supervisor, pidió a la Audiencia Nacional que le informara del momento en que  podría acceder a la investigación del banco.

Fotografía de Guindos con Francisco González
FG, expresidente de BBVA, junto a Luis de Guindos, actual vicepresidente del BCE. / EFE

El Banco Central Europeo (BCE) está muy alerta respecto al eventual impacto que pudiera tener sobre la reputación y la solvencia de BBVA la investigación abierta en la Audiencia Nacional por la relación que mantenía el banco con el excomisario José Manuel Villarejo durante la etapa en la que Francisco González fue su presidente. Y así lo demuestra la carta que Rolf Klug, director general adjunto de supervisión, remitió al juzgado el pasado 6 de setiembre a propósito de los "hallazgos relevantes" de la investigación 'forensic' que BBVA encargó a Garrigues, Uría Menéndez y PwC para esclarecer el asunto.

A fin de poder desempeñar correctamente su labor de supervisión, especialmente en el ámbito de gobernanza y control interno, el BCE solicitó durante el pasado mes de julio a BBVA los descubrimientos de su investigación interna. El banco, no obstante, negó el acceso al BCE a esta documentación alegando el secreto sumarial de las actuaciones judiciales, por lo que la institución comunitaria se dirigió directamente al  magistrado al frente de las pesquisas, Manuel García-Castellón.

"Ilustrísimo Señor García-Castellón", comienza la carta, que fue remitida al Juzgado Central de Instrucción nº 6 el pasado 6 de septiembre de 2019. En la misiva, el supervisor europeo "solicita respetuosamente" que el juzgado "tenga a bien"  informarle "en el momento en que sea posible" que el BCE acceda a los "hallazgos y descubrimientos" del forensic. Y es que para el organismo que entonces presidía Mario Draghi la investigación interna podría contener información clave a la hora de fijar los requerimientos de capital del banco y de determinar la idoneidad de los altos cargos actuales de la entidad.

"El BCE tiene encomendadas determinadas tareas de supervisión prudencial en relación con BBVA. Entre esas tareas, está la de supervisar el cumplimiento de los las (sic) normas relativas a las estructuras de gobernanza, así como de los requisitos de idoneidad de las personas responsables de la gestión de entidades de crédito, tanto a nivel individual como colectivo, o los requerimientos sobre mecanismos internos de control", reza la carta del BCE, de carácter estríctamente confidencial y firmada por el director general adjunto de supervisión del organismo, el alemán Rolf Klug.

"El BCE considera que la documentación relativa a los hallazgos y descubrimientos realizados en el curso de la investigación interna que BBVA está llevando a cabo podría contener información relevante para el ejercicio de las tareas supervisoras que, respecto de BBVA, tiene encomendadas", prosigue la misiva, lo que demuestra la importancia que le da el organismo supervisor al asunto, pese a que por el momento no haya ninguna evidencia de que el caso Villarejo está afectando a la cotización, a la reputación o a la solvencia del grupo bancario español.

En última instancia, el BCE pone en conocimiento de García Castellón que el organismo está sometido a "un estricto deber de confidencialidad" al respecto de todas las informaciones que recibe en el ejercicio de sus funciones de supervisión y que cualquier información que reciba se catalogaría como "confidencial" y estaría protegida por la obligación de secreto profesional aplicable a la institución de acuerdo al derecho comunitario.

TEXTO ÍNTEGRO

Carta del BCE a la Audiencia Nacional del 06/09/2019

Ilustrísimo Señor García-Castellón,

El Banco Central Europeo (BCE) ha tenido conocimiento de que en ese Juzgado se sigue la causa conocida públicamente como "Tándem" en cuya pieza separada número 9 está siendo investigada, entre otros, la entidad bancaria BBVA, S.A.

Se ha tenido asimismo conocimiento de que la entidad BBVA ha venido aportando a la mencionada pieza separada documentación relativa a hallazgos y descubrimientos realizados en el curso de la investigación interna forensic que la entidad está llevando a cabo.

Por tratarse de una entidad de crédito significativa y de conformidad con lo previsto en el artículo 6 del Reglamento 1024/20131 , el BCE tiene encomendadas determinadas tareas de supervisión prudencial en relación con BBVA. Entre esas tareas, está la de supervisar el cumplimiento de los las normas relativas a las estructuras de gobernanza, así como de los requisitos de idoneidad de las personas responsables de la gestión de entidades de crédito, tanto a nivel individual como colectivo, o los requerimientos sobre mecanismos internos de control.

El BCE considera que la documentación relativa a los hallazgos y descubrimientos realizados en el curso de la investigación interna que BBVA está llevando a cabo podría contener información relevante para el ejercicio de las tareas supervisoras que, respecto de BBVA, tiene encomendadas.

De acuerdo a la información pública disponible, las investigaciones judiciales que se están llevando se encontrarían bajo secreto sumarial; secreto que, por la información recibida de BBVA, afectaría también a los hallazgos y descubrimientos de la investigación interna "forensic".

Por ello, se solicita respetuosamente de ese Juzgado que, a fin facilitar sus tareas supervisoras respecto de BBVA, tenga a bien informarnos en el momento en que sea posible que el BCE acceda a la mencionada documentación.

Por último, se pone en su conocimiento que el BCE está sometido a un estricto deber de confidencialidad respecto de todas las informaciones que recibe en el ejercicio de sus funciones supervisoras y que, en consecuencia, cualquier información recibida en este contexto tendría carácter confidencial y estaría protegida por la obligación de secreto profesional aplicable al BCE de conformidad con el Derecho de la Unión.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo.

Rolf Klug

Director General Adjunto de Supervisión

El BCE ya quitó poder a Torres al frente del banco

La carta del BCE se envió en un contexto de preocupación en Fráncfort por el modelo de gobernanza del BBVA. Y es que es conocido que el supervisor expresó sus recelos sobre el gobierno corporativo al consejo de administración de la entidad. Es más, durante el proceso de sucesión de Francisco González al frente del banco, el organismo comunitario llegó a amenazar al BBVA con un recargo en sus requisitos de capital si no se restaba poder a la presidencia ejecutiva de la entidad. Tras un duro pulso, el banco atendió la exigencia del BCE y equilibró el nivel de competencias del nuevo presidente (Carlos Torres) y del consejero delegado y número dos de la entidad (Onur Genç).

Rolf Klug
Rolf Klug, director general adjunto de supervisión del BCE. / Banco de Eslovenia

Así, el CEO, así como otras dos áreas clave de la entidad, como son Auditoría Interna (Joaquín Gortari) y Regulación y Control Interno (Ana Fernández Manrique), reportan ahora directamente ante el conjunto del consejo de administración. En la actualidad el BCE considera que la gobernanza es la gran asignatura pendiente de la banca española, que cada vez va restando más poder a los presidentes ejecutivos, en favor del consejero delegado y del máximo órgano de gobernanza.

Hace unos días, durante la presentación de los resultados anuales del BBVA, el actual presidente, Carlos Torres, se mostró "sorprendido" de que la petición del BCE saltara a la luz pública en el mes de diciembre justo antes de las fechas navideñas cuando se había producido en septiembre. "Nosotros tenemos una relación intensa y fluida con nuestros supervisores, incluido el BCE y el Mecanismo Único de Supervisión (MUS)", aclaró Torres en una rueda de prensa en la que declaró su absoluta inocencia en relación al escándalo de Villarejo. "No tuve ninguna conexión con los hechos", agregó.

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