Domingo, 19.01.2020 - 14:08 h
Dos años de relación

Cabify y el exjefe del taxi Parrondo van a un arbitraje en la pelea por sus acuerdos

El Grupo Auro es el principal proveedor de licencias de la plataforma española. Hace un mes decidió montar su propia 'app' para esquivar a su socio.

Juan de Antonio, fundador de Cabify
Juan de Antonio, fundador de Cabify. / EFE

Un nuevo movimiento en la tensa relación entre Cabify y su principal proveedor de licencias VTC en el mercado español. La startup y Grupo Auro (antigua Gesstaxi), fundada por el exjefe del taxi, José Antonio Parrondo, y por inversores del mundo digital, acuden ahora a un arbitraje para dirimir las diferencias por el contrato de colaboración firmado por ambos, en el que al dueño de las autorizaciones se le exigía exclusividad con la plataforma.

El origen hay que encontrarlo en el año 2017. La antigua Gesstaxi, liderada por José Antonio Parrondo y a la que aterrizaron como socios algunos inversores del sector de internet como Zaryn Dentzel (Tuenti) o Félix Ruiz (Jobandtalent), se sienta a negociar con Cabify un acuerdo de colaboración. Querían convertirse en uno de los grandes gestores de flota de España. Y necesitaban financiación. La startup española aportó, según confirmaba documentación consultada por La Información, algo más de 39,2 millones de euros para adquirir licencias en el mercado (se convirtió en deuda 'con características especiales' cuya garantía eran las empresas dueñas de permisos adquiridas). A cambio, entre otros aspectos,  exigía exclusividad para trabajar en su plataforma. Es decir, sus conductores sólo podrían utilizar la 'app' de la compañía.

La relación se ha ido resquebrajando hasta que el pasado mes de diciembre el grupo Auro decidió mover ficha: crea su propia aplicación, al margen de la de Cabify, para ofrecer servicios exclusivos de coches con conductor para empresas, desveló El Confidencial. Este era un órdago, pues se trataba de una respuesta ante la dificultad para rentabilizar la totalidad del tiempo disponible de los vehículos durante toda la semana. La competencia es, por ahora, limitada: según la plataforma Android, la 'app' ha sido descargada más de mil veces desde ese mes de diciembre, una cifra aún relativamente baja. Sin embargo, el movimiento refleja la situación de la relación.

Ahora, según confirman fuentes conocedoras, ambas compañías acuden a un arbitraje empresarial, con el objetivo de dirimir todas las diferencias que mantienen respecto al contrato firmado por ambos evitando un procedimiento judicial en los tribunales. Deben esperar ahora al laudo sobre la controversia, que tendría que ser de obligado cumplimiento por ambas partes. Ambas partes se acusan mutuamente de incumplimiento de contrato: unos por la creación de la 'app'-que implicaría competir directamente con la plataforma española y otros por el impago de su parte correspondiente a la tasa de servicio que cobra la startup española a sus clientes desde hace meses del 4% respecto a la cuantía total del viaje.

Fuentes de Cabify se limitan a asegurar que no valoran relaciones y "cuestiones particulares sobre nuestros 'partners', con los que siempre mantenemos una relación de colaboración y cumplimiento de compromisos contractuales".

Como telón de fondo se encuentra la operación de compra por Cabify de las más de 2.000 licencias VTC que compartía en una sociedad con el empresario andaluz Rosauro Varo. La startup pagó unos 30 millones de euros -en acciones- para hacerse con Vector Ronda Teleport. De esta manera, la tecnológica se convertía no sólo en una plataforma, sino también en el dueño de unos activos que busca rentabilizar. Esto ha despertado algunas dudas en varios de los diferentes proveedores de VTC con los que trabaja por una posible ventaja a sus propios vehículos frente a los de terceros.

¿Quién es Auro New Transport? Es el holding formado por el propio José Antonio Parrondo -expresidente de la Asociación Gremial del Taxi de Madrid- bajo el nombre de Gesstaxi hace varios años. En 2017 se llevó a cabo una ampliación de casi 10 millones de euros, con la que se internaron como socios (y consejeros) Félix Ruiz, cofundador de Tuenti y expresidente de Jobandtalent; Zaryn Dentzel, exCEO de Tuenti, o Hugo Arévalo, business angel e inversor de Hawkers. Además de la inyección de financiación que aportó la propia Cabify, ésta le compró 500 permisos VTC a principios de este año para poder operar con su 'truco' legal en Barcelona.

Rivaliza en tamaño con el otro gran 'amo' de las VTC en España: Moove Cars. La compañía controlada por el 'hedge fund' con sede en EEUU King Street Capital controla más de 4.000 licencias, muchas de ellas pertenecientes a Ares Capital, la sociedad creada por los hermanos Ortigüela que compraron por más de 140 millones de euros. Todas estas licencias trabajan en exclusiva para Uber.

Mientras todo esto sucede, los dueños de las VTC siguen empeñados en inundar los tribunales  de recursos contra el 'decreto Ábalos'. Trabajan en la redacción de los miles de recursos ante el TSJ de Madrid en un nuevo proceso contencioso-administrativo. Quieren obligar a revisar el periodo de gracia de cuatro años otorgado a los dueños de estos permisos antes de que éstos sólo puedan ser utilizados en trayectos interprovinciales (la inmensa minoría). 

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