Decisiones clave para el Ibex

Caixa y Ferrovial pierden en el Supremo sus litigios por la desgravación del IVA

Telefónica logra la victoria frente a Hacienda, al confirmar que podía incrementar sus deducciones por las ganancias obtenidas de derivados financieros.

María Jesús Montero, en su escaño del Congreso, con gesto pensativo.
María Jesús Montero, ministra de Hacienda.
Efe

Eran tres batallas que iban a marcar el camino a otras muchas grandes compañías españolas para sus desgravaciones fiscales. Telefónica, Ferrovial y Caixabank llevaron al Tribunal Supremo las liquidaciones de la Agencia Tributaria por el IVA de las cabeceras de sus holdings. Y el resultado de todas estos recursos ha sido dispar. La operadora de telecomunicaciones española ha ganado de manera parcial después de que los magistrados entiendan que podía incrementar sus deducciones por las ganancias procedentes de los derivados financieros, mientras que las otras dos cotizadas han salido derrotadas en sus procesos.

Uno de los quebraderos de cabeza de los financieros de los grandes grupos es la llamada regla de la prorrata. Es la fórmula que se utiliza para calcular cuál puede ser el nivel de deducciones fiscales que se puede apuntar la compañía de sus operaciones con IVA. El resultado de ese cálculo es el porcentaje de deducción total. Durante años, ha habido un intenso debate tanto en la Agencia Tributaria como en los tribunales sobre las operaciones que han de ser incluidas en esa fracción y cuáles no. Lo determinaba si eran operaciones accesorias o principales.

Una de las actividades que más debate había suscitado era la venta intragrupo de acciones de diferentes filiales. Es el caso de Caixabank, a la que Hacienda le obligó a pagar más de 13 millones de euros por las deducciones excesivas de IVA apuntadas tras la reorganización accionarial llevada a cabo en el año 2005. En ese ejercicio transmitió su participación del 100% en Caixabanc SA a Credit Andorra y, un año después, entregó su participación en esta última a otras sociedades del grupo. La Audiencia Nacional confirmó la inspección fiscal y corroboró que esta no era una operativa habitual y, por tanto, no se podía incluir en la fórmula.

En su sentencia, el Tribunal Supremo defiende la diferencia entre una actividad habitual y otra principal. Concluye que el beneficio obtenido por la entidad bancaria como consecuencia de la transmisión de las participaciones sociales en la filial no puede tenerse en cuenta para determinar el porcentaje de desgravación al no ser habitual. De esta forma, lanza un 'aviso' al resto de bancos españoles sobre las deducciones que se apunten en sus cuentas con las reorganizaciones de sus holdings y las compraventas de firmas del mismo grupo.

Otra operativa que ha sido objeto de debate es la de los préstamos o financiación a filiales del grupo. Ferrovial estaba a la espera del pronunciamiento del Alto Tribunal después de que la Audiencia Nacional corroborara que la actividad de financiación a través de préstamos llevada a cabo por la cabecera del holding a tres filiales es habitual y, por tanto, había que incluirlo en el denominador de la prorrata y reducir el porcentaje de deducciones totales de IVA. Desde la compañía constructora española trataron de justificarse al defender, en última instancia, que el volumen de los contratos era muy pequeño. No consiguieron la 'luz verde' de la Audiencia y presentaron recurso.

Los magistrados de la Sala de lo Contencioso también lo descartan. Y establecen el criterio interpretativo para los futuros casos de otras compañías que se encuentren en la misma situación. Las actividades financieras desarrolladas por una sociedad holding con relación a sus filiales, consistentes en operaciones de cartera, concesión de préstamos y gestión de tesorería, no pueden calificarse como accesorias cuando constituyan la "prolongación directa, permanente y necesaria de su actividad principal". Por tanto, estos créditos intragrupo no pueden ser utilizados para incrementar el porcentaje de deducción.

El caso de Telefónica

En el otro lado se encuentra Telefónica. La operadora de telecomunicaciones sí ha obtenido una victoria de su particular pelea con Hacienda. Llevó al Supremo una inspección polémica correspondiente al ejercicio 2006 y 2007. En esa investigación se revisaba al alza el pago de IVA, al reducir el porcentaje de prorrata por varios aspectos. El más peliagudo: Telefónica intentó deducirse facturas por valor de 300.000 euros pagados al Instituto Nóos, organización liderada por Iñaki Urdangarín. Pero hay otras dos transacciones por las que sí quiso pelear: la venta de participaciones del grupo y la contratación de derivados.

Respecto a la contratación de los derivados financieros para cubrir riesgos de tipo de cambio o de tipo de interés, el Alto Tribunal entiende que no implica la realización de operaciones sujetas a IVA y, por tanto, no deben incluirse en el denominador del cálculo de la prorrata, lo que llevaría a reducir su capacidad de deducción. La razón: "La suscriptora -Telefónica SA- no solo no presta un servicio al contratar el producto derivado, sino que se limita con tal contratación a garantizar la cobertura de ciertos riesgos que pueden comprometer el buen fin de las actividades que le son propias".

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