Cambios de consejeros en Competencia

La renovación de la CNMC abre la guerra política por el control de salas y sectores

La vicepresidenta saliente María Fernández podría continuar como asesora en el regulador por su buena relación con su sustituto, Ángel Torres.

Cani Fernández.
Cani Fernández., propuesta para presidir la CNMC.
Cuatrecasas

La renovación de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) está en marcha. Los socios de Gobierno-PSOE, Podemos, ERC- han elegido los cinco candidatos que deben sustituir a otros tantos consejeros que acabaron su mandato hace ocho meses. El esquema está cerrado. Habrá una presidenta, Cani Fernández, bien considerada en el universo Ibex y entre los grandes grupos de comunicación y habrá presencia de los aliados en la legislatura. Ahora se abre otro frente. Los 10 consejeros se reparten en dos salas, la de Competencia y la de Regulación. Esta última maneja "la pomada" -telecomunicaciones, energía y medios- y con la renovación hay más candidatos que sillas vacantes. La responsable de Regulación durante seis años, María Fernández, podría continuar en el organismo en calidad de asesora. Fernández y su sustituto, Ángel Torres, coincidieron durante un lustro en el Ministerio de Economía de Pedro Solbes y mantienen una buena relación.

Los cinco nombres propuestos como nuevos consejeros tienen perfiles muy definidos. La presidenta, Cani Fernández, que por cargo debe presidir la Sala de Competencia, es una avezada especialista en derecho de competencia, que ha librado mil batallas desde el bufete Cuatrecasas. La otra candidata, Pilar Sánchez, también tiene un marcado perfil de especialista en derecho competencial, con amplia experiencia en el Tribunal de Defensa de la Competencia y en la antigua Comisión Nacional de la Competencia (CNMC).

El resto de los candidatos propuestos, el vicepresidente Ángel Torres que debe dirigir la sala de Regulación y los consejeros Josep Maria Salas (ERC) y Carlos Aguilar (En Comú Podem), tienen un perfil menos especializado. El problema es que los tres no caben en la Sala de Regulación, de la que salen la vicepresidenta María Fernández y Benigno Valdés. Hay tres miembros de la sala con mandato en vigor -Mariano Bacigalupo, Bernardo Lorenzo y Xavier Ormetxea- y, según las fuentes consultadas, no piensa en el traslado. El resultado es que hay cinco candidatos para las sillas de la Sala de Supervisión Regulatoria y cuatro puestos.

Las tensiones están servidas porque, además, no cabe aplicar el proceso de intercambio de consejeros entre salas previsto en el Estatuto de la CNMC. El retraso en la renovación del Consejo ha trastocado los planes. Al menos de momento, no habrá cambios en los equilibrios. Tanto el Estatuto como el Reglamento de la CNMC prevén la rotación periódica de ocho consejeros entre las dos salas del organismo, la de Regulación y la de Competencia. Según el Reglamento es el pleno del consejo -presidente, vicepresidente y ocho consejeros- el que tiene que decidir, por mayoría de seis votos, los cambios y rotaciones que se deben publicar cada año en el mes de diciembre en el BOE.

Se trata de evitar la “captura del regulador”, refrescar ideas, y limitar las influencias sobre el controlador. Teóricamente, los llamados a intercambiar sus puestos eran Mariano Bacigalupo (Regulación) y Maria Pilar Canedo (Competencia): El primero, fue nombrado hace dos años a instancias del PSOE, mientras la segunda lo fue a instancias de Ciudadanos. Pero ahora todo está en el aire.

El cambio o permanencia de consejeros afecta a los equilibrios internos en el organismo, siempre muy delicados

El cambio o permanencia de consejeros es un asunto que afecta a los equilibrios internos en el organismo, siempre muy delicados. Los enfrentamientos registrados entre el presidente saliente Marín Quemada y la vicepresidenta María Fernández a cuenta de la reforma energética emprendida con 14 circulares el pasado verano, todavía generan ecos. La reforma no está acabada -está todavía pendiente el tijeretazo a la distribución de gas- y un cambio de actores, especialmente de los más cualificados en el sector como es el caso de Bacigalupo, es un hecho muy relevante.

En todo caso, y después de ocho meses de interinidad, se concretan las cinco entradas y las cinco permanencias. Además de Mariano Bacigalupo y de Pilar Canedo seguirán los consejeros María Ortiz, Bernardo Lorenzo y Xavier Ormaetxea. Se mantendrán en el cargo hasta 2021 o 2023, según los casos.

Ni los consejeros que permanecen, ni los que van a ser  nombrados lo van a tener fácil. Las nuevas funciones que ha asumido la CNMC hacen inevitables los roces con el Ejecutivo, sobre todo en lo que afecta a los mercados de la energía. Según el decreto de devolución de competencias aprobado en enero de 2019 la CNMC debe tener en cuenta las prioridades estratégicas que marque el Gobierno en materia energética. Una puerta para encontronazos que ya se insinúan en el presente.

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