De forma urgente y sin publicidad

La CNMV ficha al auditor de Pescanova para hacer la valoración de compañías

El abogado de Fernández de Sousa vertió duras críticas contra el regulador y BDO Auditores al entender que fueron incapaces de detectar el desfase por el que no afloraron más de 3.500 millones de deuda.

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La CNMV adjudica al auditor del caso Pescanova la valoración de compañías.
EFE

Movimientos en el regulador de las cotizadas. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) licitó hace unas semanas dos contratos con el fin de conseguir ayuda de una empresa externa para la valoración de empresas en diferentes procedimientos. Finalmente, y de acuerdo con la documentación formalizada en el Portal de Contratación, el elegido para desempeñar esta labor en ambos contratos ha sido BDO Auditores, una vieja conocida del ente que capitanea Sebastián Albella. Esta consultora, junto con el propio regulador, fue puesta en la picota en el seno del caso Pescanova por parte de los antiguos gestores de la compañía pesquera que protagonizó una de las mayores quiebras de la historia de las cotizadas españolas y que aún está por resolver.

Las adjudicaciones de ambos contratos se han llevado a cabo por vía de urgencia y a través de un procedimiento negociado y sin publicidad, lo que ha permitido a la CNMV no publicar la información al respecto hasta su adjudicación. De acuerdo con la citada documentación, a la puja del primero de los procesos se presentaron tres empresas, siendo la oferta de BDO Auditores la más baja de las tres. La antigua auditora de Pescanova se hizo con un contrato con valor estimado en 70.000 euros más IVA por apenas 60.000. 

Para el segundo de los procedimientos el regulador utilizó el mismo sistema, una licitación 'privada' a la que también se presentaron tres compañías. En este caso, la firma de auditoría y consultoría que encabeza Alfonso Osorio en España consiguió cerrar la adjudicación de un contrato cuyo valor se estimaba en 98.000 euros más IVA y que finalmente fue formalizado por 80.000, de acuerdo con la documentación disponible. 

BDO, CNMV y la Vieja Pescanova

Pero la unión de los nombres de estas dos compañías con el del regulador de los mercados recuerda, más allá de los citados contratos, al procedimiento judicial en el que se investiga la macroquiebra de la Vieja Pescanova. En las últimas sesiones de un juicio que ya ha quedado visto para sentencia, el abogado del expresidente de la pesquera, Manuel Fernández de Sousa, repartió críticas entre el por aquel entonces auditor, la propia BDO; el regulador, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, y algunos de los accionistas principales. 

El caso Pescanova ha dado muchas vueltas desde que saltase a la opinión pública en 2013. El abogado de Fernández de Sousa incidió durante su defensa que se llevó a cabo en las últimas jornadas en que el expresidente de la pesquera no intentó maquillar las cuentas como se le acusaba, apuntando que, en realidad, se produjeron errores al apostar por prácticas contables que eran equivocadas, tal y como recogió en su momento EFE. 

De acuerdo con su discurso, habría sido esta mala elección la que acabaría por provocar una deuda de más de 3.500 millones de euros que no se afloró a tiempo y que llevó al concurso de acreedores más grande de una compañía sin relación con el ladrillo en la historia de España. Es precisamente en ese punto en el que el representante legal del expresidente de la compañía apunta directamente al ahora adjudicatario de los contratos de asistencia en la valoración de compañías de la CNMV, BDO Auditores.

En el discurso de defensa, el abogado de Fernández de Sousa señaló que la responsabilidad de lo ocurrido era, en parte, de los auditores de BDO, al considerar que habían sido incapaces de detectar "semejante desfase". De acuerdo con la palabras del propio abogado, se habrían empleado operativas como las operaciones triangulares -entre empresas en países distintos-, el factoring o lo que denominó el "neteo de cuentas", reconocidas en las mismas, por lo que no existía ocultación.

Mediante sus palabras, el representante legal del máximo responsable de la Vieja Pescanova durante varias décadas también descargó parte de la responsabilidad en el regulador, pues consideraba que levantar la suspensión a las acciones de Pescanova entre el 4 y el 12 de marzo de 2013 no fue lo correcto y llevó a su caída. En aquel momento, la propia empresa ya había revelado al mercado que no había aprobado sus cuentas de 2012, la existencia de dudas sobre la continuidad de la compañía e incluso recomendaba a la propia CNMV la exclusión tempral de la cotización.

Ahora, los nombre de BDO Auditores y la Comisión Nacional del Mercado de Valores vuelven a sonar juntos. Todo ello casi de forma simultánea al momento en que el caso Pescanova ha quedado visto para sentencia. Mientras tanto, Fernández de Sousa espera la decisión del juez instructor del caso, José de la Mata, y se enfrenta a 28 años de cárcel y 21 millones de euros en multas que pide la Audiencia Nacional. 

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