Lunes, 16.09.2019 - 17:38 h
Las 'grandes' españolas, interesadas

EDP reúne al consejo de supervisión para fijar la 'short list' ante su plan de ventas

El grupo ha ofrecido centrales en Portugal a 10 posibles inversores entre empresas y fondos de inversión para obtener 2.000 millones.

Colombia tienta al socio chino de EDP con idea de endosarle Electricaribe
EDP quiere vender sus centrales hidroeléctricas en Portugal. / L.I.

El Consejo de Supervisión del grupo EDP, participado en un 30% por China Three Gorges, va analizar la respuesta recibida a la oferta que ha lanzado a 10 potenciales inversores para desprenderse de centrales hidroeléctricas en Portugal por valor de 2.000 millones de euros. El plazo para recibir las ofertas -no vinculantes- acaba el 31 de julio. En España, Endesa ha confirmado su interés. Pero también está interesada Naturgy. Iberdrola, por su parte, se mantiene a la expectativa. Además de las empresas, EDP se ha dirigido también a fondos de inversión como Brookfield, Macquarie  y Aquila Capital.

En principio, el grupo portugués que preside Antonio Mexia no piensa en desinversiones en España. EDP España celebra consejo este viernes, último de mes, y no tiene previsto tratar la operación de su grupo matriz en la península. Los planes de Mexia pasan por avanzar en el plan estratégico 2019-2022 que contempla desinversiones de hasta 6.000 millones para reducir una deuda que alcanza los 13.700 millones.

Además de Endesa y Naturgy, a las que las centrales hidroeléctricas les vienen como anillo al dedo dado su mix de generación, con  gran peso del carbón y el gas, también estaría interesada en la operación Engie, la antigua GDF Suez, que mantiene una alianza con los portugueses para explotar proyectos de eólica marina.

Dudas de Repsol

El interés de la petrolera Repsol por los activos hidroeléctricos portugueses es más dudoso. La petrolera que preside Antonio Brufau está muy interesada en proyectos renovables para su incursión en el negocio eléctrico. Hasta fin de año, según las fuentes consultadas, baraja la compra de al menos dos proyectos. Uno eólico y otro -ya identificado- en el sector fotovoltaico. La meta para la petrolera es alcanzar una capacidad de generación baja en emisiones, cifrada en alrededor de 4.500 MW en el año 2025. Para avanzar en ese objetivo, adquirió a Viesgo centrales hidroeléctricas con una capacidad total instalada de 700 MW, y dos centrales de ciclo combinado con una capacidad instalada conjunta de 1.650 MW.

A Endesa, las centrales de EDP sí le cuadran. El grupo está interesado en activos de distribución y también en renovables. No le interesan los ciclos combinados de gas, con un presente difícil -están infrautilizados- y un futuro poco claro como demuestra la pelea con la CNMC de las gasistas por la propuesta de recortes al sector en el próximo periodo retributivo 2021-2026.

Los informes de analistas -caso de JP Morgan- han destacado la buena posición del negocio hidroeléctrico portugués en la península. EDP,  posee, según esos informes “márgenes más generosos para la generación hidroeléctrica en el negocio de generación liberalizada ibérica" y, al tiempo, una "postura conservadora" sobre la evolución de la demanda de electricidad en la península.

Central conjunta

Endesa, además, conoce bien a EDP. Ambas firmas explotan las dos centrales hidroeléctricas de Salime, en el río Navia. Se trata del embalse más grande que opera la portuguesa en España (al 50% con la española) con una extensión de 265 hectómetros cúbicos y capacidad de 160 MW.

Mexia pilota la nueva etapa en EDP con el objetivo de obtener recursos, reducir deuda y aumentar sus posiciones en el sector de las renovables. Lo hace después de que los accionistas de EDP rechazaran, la pasada primavera, el intento de la china CTG para hacerse con el control de la compañía por 9.100 millones de euros. 

Los accionistas de EDP rechazaron de plano la inversión de una empresa estatal china en una empresa estratégica y privada. La controversia llegó al plano internacional, con los fondos norteamericanos en contra de la operación. La oferta de CTG lo tenía difícil porque otra empresa paraestatal china tiene el 25% de REN, la red de distribución eléctrica del país. Demasiada presencia y demasiado notoria.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios