Tras la tragedia del Puente Morandi

Autostrade se enfrenta al gobierno y pone en riesgo un contrato de 4.300 millones

El ministro de Transportes italiano, Danilo Toninelli, ha pedido la dimisión de los directivos de la concesionaria tras el suceso. 

Tragedia en Génova
El puente Morandi,  Génova / Vigili del Fuoco

Autostrade per l'Italia, filial de Atlantia y concesionaria del mantenimiento de la A10, vía a la que pertenecía el Puente Morandi, se ha quedado sin la concesión tras la decisión del Gobierno de rescindir el contrato. La compañía se ha enfrentado al Gobierno de Italia en una lucha dialéctica de la que se ha defendido alegando haber realizado todas las revisiones en el viaducto siniestrado "cada tres meses" y aseverando que  "no se encontraron problemas" en la vía. Pero no solo eso. Un 'macrocontrato' de 4.300 millones de euros para llevar a cabo la construcción de un conjunto de túneles en el área de Génova podría estar en el aire. 

La forma en la que Autostrade consiguió esta concesión se ha puesto en duda en varias ocasiones, tal y como señala el diario local Il Sole 24 Ore. De acuerdo con esta información, el contrato fue adjudicado a la filial de Atlantia ante la falta de dinero público para acometer una obra de tal envergadura. La compañía aceptó una prórroga de la concesión por un periodo de cuatro años como pago por las obras. 

Esta remodelación supondría la construcción de una red de túneles que aliviaría el tráfico en la zona ahora afectada por el derrumbe del Puente Morandi. "El acuerdo parece haber sido creado para dar carta blanca a la concesionaria y atar las manos durante las próximas décadas a un futuro regulatorio diferente, justo en vísperas de nuevas elecciones (las elecciones generales de 2018 se celebrarán en la próxima primavera). La alta indemnización de la adquisición es entonces exactamente lo que quieren todos los concesionarios, para que sea demasiado caro hacerse cargo de otros o la reanudación de la concesión del estado que expira y así garantizar la perpetuidad de la concesión ", revela Giorgio Ragazzi en su estudio 'Passante di Genova, un regalo ad Autostrade'

Mientras tanto, el viceprimer ministro y líder de la Liga, Matteo Salvini, ha defendido que "la revocación de las concesiones es lo mínimo que se puede esperar" tras lo sucedido y Gobierno y empresa se pasan el balón de las responsabilidades tras un suceso que ha dejado, por el momento, 38 fallecidos y más de una decena de heridos.

El Gobierno pide dimisiones

"Lo primero de todo, los directivos de Autostrade per l'Italia deben dimitir", ha sostenido el ministro de Transportes italiano, Danilo Toninelli, en un mensaje publicado en su perfil de Facebook. El miembro del Movimiento 5 Estrellas ha destacado que "los responsables de esta tragedia injustificable deben ser castigados, porque en un país civilizado no se puede morir por un puente que se derrumba".

Toninelli no se ha quedado ahí y ha arremetido contra la concesionaria: "Desembolsamos los peajes más caros de Europa mientras ellos pagan concesiones a precios vergonzosos", para continuar diciendo que "no realizan ni siquiera el mantenimiento que sería necesario en puentes y ejes viarios". 

Por su parte, el vicepresidente italiano, Luigi di Maio, ha afirmado que "los responsables tienen nombre y apellido y son Autostrade per l'Italia". El derrumbe "se podía evitar" puesto que "no se realizó el mantenimiento", ha afirmado di Maio. Además, al igual que Toninelli, ha sostenido que si una empresa privada no es capaz de cumplir con su cometido, "lo gestionará el Estado".

El titular de Transportes ha anunciado la posibilidad de imponer multas de hasta 150 millones de euros a la filial de Atlantia y la puesta en marcha de "un verdadero 'Plan Marshall' para asegurar las infraestructuras, muchas de las cuales fueron construidas en los años 60 y 70". Por ahora, el Gobierno italiano ha activado una partida de 5 millones de euros para hacer frente a las necesidades más urgentes tras la tragedia. 

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