Varias entidades adelantan el pago

La banca se conjura frente a un colapso por el cobro de pensiones este fin de mes

Fotografía de un jubilado con un móvil.
Fotografía de un jubilado con un móvil.
Canva.

El próximo día 25 de marzo es el 'Día D' para las sucursales de los bancos en esta crisis del coronavirus. El miércoles es el día de cobro de pensiones en la mayoría de las entidades financieras y miles de jubilados de nuestro país esperan "como agua de mayo" su paga mensual, señalan desde la oficina de una de estas oficinas situada en una zona rural del norte de España. El miedo a que se formen auténticas colas de mayores a las puertas de los bancos, unido a que el canal online no termina de convencer a muchos de los clientes, ha hecho que las entidades tomen medidas extraordinarias. 

Ante la vulnerabilidad de este colectivo, Abanca fue la primera firma en poner sobre la mesa un plan para adelantar el cobro de las pensiones. Un volumen total de 373 millones de euros del que los clientes podrán disponer el día 24. Cabe destacar que esta entidad realiza el abono el último día hábil de cada mes, por lo que en este caso son cinco antes de lo habitual. El adelanto del pago de la pensión se realizará de forma automática a los 400.000 clientes que tienen domiciliada su pensión. 

Al banco gallego le siguió Caixabank. La entidad catalana, ahora con sede en Valencia, informó este mismo viernes que los 1,8 millones de clientes con su pensión domiciliada en la entidad podrán disponer de su abono desde ese día, al tenerlo ya ingresado. Más allá de esto, el banco que preside Jordi Gual desde 2016 contactará con las personas con pensión domiciliada para concertar cita previa en caso de que estos necesiten desplazarse a las oficinas y para resolver sus dudas sobre el uso de tarjetas y de servicios de banca online. Otras entidades directamente han dado orden a sus empleados de acceder a los clientes por las distintas vías disponibles para que intenten no acudir a las oficinas a sacar la pensión, redirigiéndoles al cajero automático, con lo que ello conlleva. 

Es precisamente este sistema, la operativa a distancia -bien por la aplicación de cada entidad o en la web- el que trata de incrementar la banca en estos días de estado de alarma. Desde las diferentes entidades se ha ido notificando a sus clientes las diferentes posibilidades con las que cuentan, tratando incluso de facilitar a los usuarios no digitales, como es el caso de BBVA, la operativa desde el domicilio. En concreto, haciendo más sencillo el acceso a las aplicaciones y el registro en el servicio. 

En cambio, y según los datos que ha podido recabar La Información, en el conjunto del sector apenas se han notado movimientos en la cantidad de personas que utilizan este canal, si bien señalan que es demasiado pronto para obtener resultados concluyentes. Algunas entidades, como es el caso de Cajamar, señalan que "esta semana se ha observado un aumento de entradas para consulta de información en nuestra página web" si bien el número de operaciones "ha disminuido tanto en oficinas y cajeros automáticos" como en los canales de banca electrónica, app y banca telefónica.

Lo mismo le ha ocurrido a Bankia que confirma que han visto reducida la actividad en canales digitales con motivo de la menor actividad económica. Del mismo modo, también cuentan con menos actividad digital de empresas y "bastante menos en actividad de pagos y tarjetas", consecuencias que, al fin y al cabo, son lógicas si se tienen en cuenta las prohibiciones de salir a la calle excepto en casos de primera necesidad. 

Lo que está claro es que la afluencia a las oficinas en pleno estado de alarma se ha visto reducida. En concreto, desde Bankia confirman a este medio que en estos primeros días excepcionales la llegada de clientes a las sucursales "se ha reducido un 85%". Por ello, el objetivo de la entidad es que la mitad de la plantilla de la red de oficinas termine teletrabajando y en procesos de formación, y el otro 50% que lo haga de forma presencial y con turnos rotarios de diez días naturales.

Otras fuentes del sector financiero señalan que la actividad en general en las sucursales se mantiene en esta línea, viéndose reducida con respecto a la tónica habitual. Con respecto a las operaciones más comunes, señalan que aquellas que implican movimiento de efectivo son algo más bajas de lo que se acostumbra tanto en importe como en número. En cambio, apuntan a un dinamismo claro en el caso de crédito a empresas y líneas ICO, como cabría esperar en estos momentos de necesidad de liquidez entre pymes y autónomos. 

La firma de hipotecas, con normalidad

De todos modos, algunos de los procesos más importantes que se llevan a cabo a nivel individual en las sucursales se siguen realizando con normalidad. Es el caso de la firma de hipotecas, tal y como confirman fuentes oficiales de BBVA.

El cliente puede iniciar la solicitud por web y app a través del envío de un formulario y firmar la información precontractual online una vez aprobada la operación. Con lo que sólo tendrá que desplazarse una vez a la oficina para iniciar la propuesta de la operación y entregar la documentación necesaria. Del mismo modo, solo deberá ir una vez al notario el día de la firma.

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