Sábado, 20.10.2018 - 17:44 h
Los próximos 21 y 22 de marzo

Cuenta atrás para la huelga: “Amazon quiere que España sea la Polonia del Sur"

La plantilla de San Fernando de Henares se organiza para la mayor huelga en el continente para una compañía que sigue guardando silencio.

Seis horas al año
El centro de San Fernando de Henares (Madrid) será el que parará durante los días 21 y 22 de marzo. / Wikimedia Commons / Álvaro Ibáñez

Queda una semana. La cuenta atrás para la mayor huelga sufrida por Amazon en Europa ha comenzado. Y los empleados siguen presionando para reclamar un acuerdo antes del paro el 21 y 22 de marzo. Varios cientos de empleados se concentraron este miércoles bajo la lluvia y a las puertas del mayor centro de distribución del gigante del comercio electrónico en España en la localidad madrileña de San Fernando de Henares.

El objetivo: organizarse y sacar músculo a unos días del paro. “No queremos ser la Polonia del Sur de Europa; no queremos ser la mano de obra barata como quiere la empresa”, aseguraba uno de los miembros del comité de empresa de CGT durante la concentración, donde hubo cánticos contra la empresa y algunos de sus directivos. La compañía sigue guardando silencio.

Un empeoramiento de las condiciones

Los empleados claman contra el empeoramiento de las condiciones de trabajo que, según ellos, pretende la empresa. “Quieren convertir a España en la Polonia del Sur; abrieron este almacén pensando que podían tener el mismo servicio que en Francia o Alemania a un precio mucho menor; y aquí estamos para pelear para que como mínimo se equiparen todas las condiciones en todos los países”, apuntaba el miembro del comité.

La negociación del convenio es la clave. Sin embargo, desde la plantilla se quejan de unas condiciones de trabajo que han ido complicándose en los últimos meses. “De un año a esta parte, ha habido un empeoramiento con una subida de la producción, con compañeros haciendo una media de 20-30 kilómetros caminando por la planta, levantando bultos de peso”, explica uno de los empleados con más de 3 años de antigüedad en el centro, que no quiere revelar su identidad para evitar represalias.

Los empleados lamentan la precariedad a la que se ven sometidos. “La estabilidad no existe; tenemos compañeros que por ir arrastrando lesiones de trabajo han terminado en sus casas”, lamenta otro empleado, con casi cuatro años de experiencia. Señalan que hay miembros de la plantilla que durante año y medio han estado renovando sus contratos con periodicidad semanal.

En busca de un acuerdo… y con el apoyo de IU

En este contexto, la negociación del convenio es clave. Quieren esquivar la pérdida de algunos derechos como los referidos a las bajas por incapacidad temporal, las nocturnidades o los salarios, que se querían equiparar con los del convenio provincial.

Pese a incrementar la presión, quieren alcanzar un pacto. “Un acuerdo que sea beneficioso para nosotros y que no tiene por qué no ser beneficioso para la empresa, que teniendo a la plantilla contenta rendirá mejor que una plantilla que trabaja a base de ‘látigo’”, apunta uno de estos empleados.

En este tiempo también han buscado el favor político. Y es por eso que este jueves se debatirá durante el pleno del Ayuntamiento de San Fernando de Henares (Madrid), donde se ubica el gran centro de trabajo, una moción de apoyo presentada por el grupo municipal de Izquierda Unida.

Y un boicot para incrementar la presión

Con todo, en ese objetivo de incrementar la presión, los empleados llaman a un boicot temporal de compras durante esta semana. Debido a que no lograron convocar la huelga antes del ‘Día del Padre’, los sindicatos reclaman a los consumidores que dejen de adquirir productos. Ya han logrado 1.700 firmas en la plataforma Change.org.

Por ahora, Amazon sigue guardando silencio, advirtiendo de que utilizarán otros centros en Europa para gestionar los pedidos en los días de huelga. La cuenta atrás ya ha empezado. Queda por ver si en este conflicto cabrá un acuerdo 'in extremis'.

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